Historia de la Psicologa

Ctedra I

 

 

 

 

 

 

 

Modulo I

 

PROBLEMAS Y PERSPECTIVAS DE UNA HISTORIA DE LA PSICOLOGIA

 

 

 

 

 

 

Ana Mara Talak

 

Hugo Vezzetti

 

Pablo Pavesi

 

 

 

 

- 2008 -

 

 

Este Mdulo introduce los problemas fundamentales de la Unidad I del Programa, destaca algunas cuestiones y propone ciertas relaciones entre los textos indicados. Otras articulaciones sern abordadas a partir de las lecturas de los textos, de los Tericos y las clases de Trabajos Prcticos. Por lo tanto, este Mdulo complementa los textos obligatorios y la Gua de lectura correspondiente pero no los suplanta.

 

La psicologa como objeto de indagacin histrica abre las cuestiones ms generales de la historia de las disciplinas cientficas y profesionales, que pueden ser abordadas segn diversos enfoques: historia intelectual y de las ideas, estudio de recepcin, historia de la profesionalizacin e historia de la ciencia. Otras cuestiones son propias de la psicologa como campo heterogneo y carente de unidad a lo largo de todo su desarrollo. Tal como se dice en el Programa, esta primera unidad es una introduccin a la historia de la psicologa, en un doble sentido: se aborda el carcter problemtico de su constitucin como ciencia y como dispositivo profesional, a la vez que se propone una reflexin sobre los criterios que guan la indagacin histrica y la construccin del relato histrico. Al mismo tiempo, se propone un mapa de las diversas tradiciones de constitucin de la psicologa moderna: la psicofsica, la psicobiologa y la psicopatologa clnica.

 

INDICE

1.- Unidad y "crisis" de la psicologa

2.- La psicologa entre el prejuicio de la naturaleza y el descubrimiento del sentido. Diversidad y ambigedad segn Michel Foucault

3.- Historia tradicional e historias crticas de la psicologa

4.- Kurt Danziger: historia crtica en sentido fuerte

5.- La epistemologa en la historia de una disciplina

6.- Georges Canguilhem y la tradicin francesa en historia de la ciencia

7.- Kant y la psicologa.

8.- La revolucin cientfica: verdad, naturaleza y sujeto

 

 

1.- Unidad y "crisis" de la psicologa

El carcter problemtico del estatus cientfico de la psicologa actual se vincula con la convivencia de diversos proyectos que intentan desarrollarse segn modelos de cientificidad no coincidentes, provenientes de las ciencias naturales o de las ciencias sociales. A pesar de que cada proyecto aspira a una unidad que pueda abarcar en un sistema coherente todo el saber psicolgico, la historia de la disciplina muestra que en ningn perodo se han logrado acuerdos epistemolgicos que sirvan de base para alcanzar esa aspiracin.

El historiador espaol Antonio Caparrs (1) ha mostrado cmo desde fines del siglo XIX, psiclogos de diversas escuelas han considerado que la psicologa se encontraba en crisis debido a la falta de unidad conceptual o de acuerdos bsicos acerca de qu considerar conocimiento psicolgico legtimo. Esta "conciencia de crisis" estara presente entonces desde los orgenes de la psicologa como disciplina autnoma. Las tensiones de este campo disciplinar parecen girar, segn Caparrs, en relacin a dos cuestiones fundamentales. Por un lado, desde su mismo nacimiento, ha habido debates acerca de la ubicacin de la psicologa entre las ciencias biolgicas o entre las ciencias humanas. Por el otro, su desarrollo profesional plantea las dificultades propias de la aplicacin tecnolgica de una ciencia bsica, en relacin con los usos sociales de esa tecnologa. Caparrs muestra cmo esta conciencia de crisis supone usos mltiples del trmino crisis, y su relacin con la amplia recepcin de la obra de Thomas S. Kuhn "entre los historiadores de la psicologa y en general entre los mismos psiclogos en sus frecuentes incursiones autorreflexivas en su propia disciplina". Revisemos las observaciones que Caparrs realiza en relacin con el uso de la expresin "crisis en la psicologa" en el sentido kuhniano de crisis en el interior de una prctica cientfica normal.

 

La aplicacin de la nocin de "paradigma" a la historia de la psicologa

" En primer lugar, el uso de las categoras kuhnianas en el anlisis de la psicologa implica, por una parte, restringir la crisis a perodos especficos y limitados del desarrollo de la psicologa y, por otra, contraponerlos a otros de actividad investigadora normal y sin conciencia de crisis intercalados entre aquellos. Desde luego, algo que tiene poco que ver con lo expuesto hasta aqu: que los compromisos y logros cientficos de nuestra comunidad a lo largo de su historia han sido tan ininterrumpidos como su conciencia de crisis."

"En segundo lugar, el uso corriente que la academia psicolgica hace actualmente del trmino crisis apenas tiene que ver con el significado que le atribuye el mismo Kuhn a pesar de que con frecuencia apele a la autoridad que se le reconoce a ste. Y es que por muy imprecisas que sean las formulaciones de Kuhn, crisis en su sistema es un concepto terico y revolucin un acontecimiento dotado de una estructura definida, cosa que parecen desconocer los psiclogos en sus exposiciones. Ah estn para certificarlo las repetidas proclamas sobre la crisis del conductismo y la correspondiente emergencia revolucionaria del llamado paradigma cognitivo, tan habituales en los tratados de psicologa cognitiva y tambin en las historias de psicologa. Pueda hablarse o no de aquella crisis y de esta emergencia, incluso como simultneas en el tiempo, lo que no est nada claro, sino ms bien lo contrario, es que lo realmente acontecido sea categorizable mediante el lenguaje de Kuhn y estructuralmente asimilable a sus revoluciones cientficas. Cuando los cognitivistas se refieren a la crisis del conductismo y se autorreconocen como comunidad paradigmtica ms bien se muestran como lingsticamente pseudokuhnianos, histricamente imprecisos y metodolgicamente acientficos. Ese discurso suyo parece funcionar como vehculo de intereses: por legitimarse como actores de lo que Kuhn llama ciencia normal y madura. De ah que lo adecuado sera analizarlo desde la perspectiva de la sociologa de la ciencia y del conocimiento. Y es que no es lo mismo en historia servirse de una teora para explicar lo acontecido antes de su formulacin y recepcin que para lo acontecido despus. Por lo dems, desde siempre y ya antes de Kuhn, los juicios crticos de los psiclogos sobre su disciplina han apuntado con frecuencia a un objetivo similar: reorientarla imponiendo sus propios conceptos como alternativa a lo que se presume y pretende viejo y caduco."

"No creemos, y sta es nuestra tercera consideracin, que sea ajena a este uso legitimador y pragmtico del lenguaje kuhniano la proliferacin de mbitos y disciplinas psicolgicas a las que se les ha atribuido crisis recientes en los ltimos veinte aos. Ya no sera la psicologa, sino la psicologa social, la diferencial, la educativa, el psicodiagnstico y tantas otras las que estn en crisis. El efecto es paradjico. La psicologa se transmuta as en un paisaje inquietante de trazos fuertes y amalgamados donde cada uno da cobijo por su cuenta a una disciplina cientfica pretendidamente normal y madura. Es decir, una versin actual del particularismo, del fraccionamiento, de los rasgos crticos de siempre, en definitiva. Slo que ahora no se trata ni de escuelas ni de teoras sino de paradigmas, con lo que el trmino connota de madurez cientfica. Esta es la paradoja: los paradigmas proclaman la crisis de sus alternativas, pero ellos mismos crean un estado general de crisis. Las comunidades pretendidamente paradigmticas carecen en cierto modo de conciencia de crisis, y as toca que sea, pero a quienes miran, y los hay, a la psicologa, esa conciencia se les impone. Sobra insistir en lo que est actual y sobradamente testimoniado. Hay ms. En cierto modo, lo acabamos de escribir. Y es que aunque hablar de crisis no toque en esas comunidades presuntamente paradigmticas, no por eso faltan voces en ellas que atribuyen a los resultados de su investigacin rasgos tradicionalmente conocidos como crticos. Tambin en esto el cognitivismo actual es paradigmtico. Particularismo, fraccionamiento, discontinuidad, dispersin son caractersticas a menudo autorreconocidas. Y no slo porque ltimamente hasta la por l denostada tradicin conductista se reivindica cognitiva en la medida en que trata problemas cognitivos, sino porque entre quienes tratan de explicar el comportamiento individual y social cognitivamente, los lenguajes, las tradiciones, los talantes, las teoras y los mtodos son tan mltiples y diversos como escaso y precario el alcance y la mutua articulacin de los numerosos conocimientos resultantes de la boyante investigacin que desarrollan."

"... No es evidente que pueda hablarse estrictamente de crisis de paradigmas psicolgicos. Pero, sea como fuere, a quien mantenga esta tesis le recae la tarea de probar que ese discurso es compatible o consistente con el hecho de que la psicologa siempre y en todo momento ha sido una ciencia cuya comunidad se ha reconocido en crisis."

 

El estatus cientfico de la psicologa: los problemas de la diversidad y la relevancia

Ahora bien, esta conciencia de crisis no ha emergido segn Caparrs a partir de la consideracin de la propia actividad de investigacin y profesional del psiclogo, sino a partir de la consideracin de la produccin global de la disciplina:

"Y de hecho as ha emergido: desde la contemplacin en la distancia de psiclogos que ms all de su actividad han querido mirar al conjunto de los resultados de la suya y de la de sus colegas. Es, en definitiva, el resultado de la reflexin de los psiclogos sobre su propia ciencia."

 

Caparrs, sin embargo, considera que la psicologa tiene un estatus cientfico, aunque no recurre a criterios epistemolgicos para fundamentar esta afirmacin:

"... con crisis o sin crisis, sea sta plural o singular, y sin pretender que todo conocimiento psicolgico sea necesariamente cientfico, damos por sentado que el referente que da identidad a la psicologa son unas actividades estrictamente cientficas, los resultados de esas actividades y las prcticas profesionales inspiradas en ambas. En principio, pues, y en ese sentido 1a psicologa es una ciencia. Pero una ciencia que, ciertamente, desde sus inicios y de forma ininterrumpida ha presentado un rasgo que no se da en las ciencias convencionales y que es caracterstico de ella: la propia conciencia de crisis, la crisis como categora autoatribuida, la crisis como tema siempre recuperado por los psiclogos frente a los resultados de su actividad. Otro rasgo bien conocido ha caracterizado a la psicologa tambin desde sus inicios: los psiclogos nunca se han conformado con hacer slo psicologa. Siempre se han sentido requeridos a realizar una tarea aadida: proclamar que son cientficos. Parece razonable suponer que ambos rasgos se hallan hondamente relacionados, quiz como la cara y la cruz de una misma moneda."

 

Pero ms all de la "obsesin metodolgica" y la rigurosidad lograda en el proceso de produccin de conocimiento psicolgico, es necesario plantear, segn Caparrs, la pregunta por la relevancia de lo alcanzado.

"... porque el rigor y la lgica de los procedimientos no son garanta suficiente de la relevancia y significacin cientficas de los resultados. Es decir, que una supuesta pertenencia a la misma clase de los comportamientos investigadores de psiclogos, fsicos y bilogos moleculares, por ej., no significa que sus productos finales tengan el mismo alcance, fuerza terica y coherencia sistemtica. Es en este mbito donde la conciencia de crisis encuentra su anclaje emprico. Una conciencia que, ciertamente, no debe cuestionar el estatus cientfico de la psicologa pero que le aade algo propio. Y que al mismo tiempo abre una serie de cuestiones entre las cuales no es la menos relevante la que plantea el sentido internamente cientfico que haya podido y pueda tener hablar de la psicologa en cuanto tal. Cuestin que dejamos abierta y que slo podramos cerrar encaminndonos hacia los vericuetos de la historia, la psicologa y la sociologa de la psicologa, de los psiclogos y de sus instituciones."

 

Frente a este campo caracterizado por la heterogeneidad de teoras y mtodos, de objetos y problemas, de usos y mbitos de aplicacin, la pregunta por la unidad de la psicologa ha estado presente a lo largo de su historia. Como se analizar en detalle ms adelante, Daniel Lagache (1947) y Georges Canguilhem (1956)(2) abordaron esta cuestin, mostrando de diversas formas las relaciones problemticas entre tradiciones, objetos, mtodos y proyectos en el interior del campo disciplinar vigente y su historia.

 

 

2.- La psicologa entre el prejuicio de la naturaleza y el descubrimiento del sentido. Diversidad y ambigedad segn Michel Foucault

El artculo de Michel Foucault "La Psicologa de 1850 a 1950", publicado en 1957(3), fue escrito por encargo para una Historia de la filosofa europea. En l busca mostrar que el desarrollo de la psicologa del siglo XIX al siglo XX se caracteriz por el descubrimiento del sentido en la comprensin del sujeto humano. Este desarrollo de la psicologa se muestra como el pasaje de su consideracin como ciencia natural, a su inclusin entre las ciencias humanas, una vez asumido que el ser del hombre no se agota en su ser natural.

 

El proyecto de la Ilustracin y el prejuicio de la naturaleza en la psicologa

La psicologa en el siglo XIX, dice Foucault, recibe una herencia de la Ilustracin: debe ser como las ciencias de la naturaleza. Intenta cumplirlo mediante "la determinacin de vnculos cuantitativos", "la elaboracin de leyes que operen a la manera de las funciones matemticas" y las "hiptesis explicativas". Esta psicologa se funda en dos postulados filosficos: "que la verdad del hombre se agotaba en su ser natural y que el camino de todo conocimiento cientfico deba pasar por la determinacin de vnculos cuantitativos, la construccin de hiptesis y la verificacin experimental."

"Toda la historia de la psicologa hasta mediados de siglo XX es la historia paradojal de las contradicciones entre ese proyecto y estos postulados; por perseguir el ideal del rigor y la exactitud de las ciencias de la naturaleza fue llevada a renunciar a sus postulados."

 

Las contradicciones

Foucault destaca que la renovacin de la psicologa como ciencia del hombre es an una tarea incompleta que queda por realizar. En esta tarea de renovacin, la relacin entre el saber psicolgico y las prcticas en l apoyadas ocupan un lugar central: el intento de dar cuenta de las contradicciones que el ser humano encuentra en esas prcticas constituyen el motor que lleva al abandono de los postulados naturalistas y a la bsqueda de nuevas formas de comprensin de lo humano. No puede dejar de notarse aqu la mirada de la historia de la psicologa que Foucault realiza desde la tradicin psicopatolgica francesa, que elabora sus teoras psicolgicas a partir de los problemas que la anormalidad, la patologa y el sufrimiento plantean.

"La psicologa nace en ese punto en el que la prctica del hombre encuentra su propia contradiccin. La psicologa del desarrollo naci como una reflexin sobre la detencin del desarrollo; la psicologa de la adaptacin como un anlisis de los fenmenos de inadaptacin; las de la memoria, de la conciencia, del sentimiento aparecieron como psicologas del olvido, del inconsciente y de las perturbaciones afectivas. Sin forzar los trminos se puede decir que la psicologa contempornea es, en su origen, un anlisis de lo anormal, de lo patolgico, de lo conflictivo, una reflexin sobre las contradicciones del hombre consigo mismo. Y si se transform en una psicologa de lo normal, de lo adaptativo, de lo ordenado, es de una manera secundaria, como un esfuerzo por dominar esas contradicciones."

 

La fenomenologa y las "significaciones objetivas"

Al escribir este artculo, Foucault se encuentra en un momento de ambigedad en cuanto a sus inclinaciones hacia la psicologa y la filosofa. Todava no ha publicado ninguna de sus grandes obras (la primera de ellas, Historia de la locura en la poca clsica, se publica en 1961). En 1954 public Enfermedad mental y personalidad,en la cual desarrolla una crtica de los aspectos naturalistas del pensamiento freudiano. En el artculo de 1957 retoma esa crtica del modelo evolutivo y su nocin de enfermedad como regresin, resabios del modelo naturalista. Y luego emprende una labor de rescate:

> gracias a Freud, el sentido es coextensivo a toda conducta, an aquellas aparentemente incoherentes;

> el pasado se recupera en el presente a travs de ciertas operaciones sobre el sentido;

> pero a la vez, el presente se defiende de distintas maneras contra la reaparicin de los contenidos arcaicos, inactuales;

> finalmente, ese presente es esencialmente una instancia social (un "conjunto de normas") que entra en conflicto con las formas individuales de satisfaccin.

Estas operaciones llevadas a cabo por la obra freudiana hicieron posible, segn Foucault, un estudio objetivo de las significaciones, en la medida en que Freud ubica la expresin de la significacin en el comportamiento, y el contenido de la significacin es la confrontacin de dos historias reales: la del individuo, en la serie de sus experiencias vividas, y la de la sociedad, en las estructuras por las cuales ella se impone al individuo.

No entramos en los detalles del anlisis del prejuicio de la naturaleza (bajo el cual Foucault incluye tres modelos diferentes: el f'sico-qumico, el orgnico basado en la fisiologa y el de la biologa evolucionista) y de los mltiples caminos del descubrimiento del sentido, ya que sern estudiados detenidamente en las clases de Trabajos Prcticos. Es necesario destacar, sin embargo, varias cuestiones.

En primer lugar, el sentido presente en el mundo humano es un sentido fundamentalmente histrico, un sentido cuyo tiempo no puede reducirse a la dimensin temporal presente en la evolucin de la naturaleza. Un tiempo que para convertirse en histrico necesita de la significacin humana.

En segundo lugar, el estudio de la significacin se relaciona con la comprensin y la descripcin fenomenolgica (opuestas a la explicacin).

En tercer lugar, en este descubrimiento del sentido, Foucault aproxima Freud a la fenomenologa (Husserl). Despus de La estructura del comportamiento, y de la Fenomenologa de la percepcin, de Merleau-Ponty, puede haber una fenomenologa de la conducta, y por lo tanto, "significaciones objetivas". Las dicotomas entre explicacin-comprensin, lo individual-lo social, parecen poder ser superados por la fenomenologa. Por lo tanto, se trata de una diversidad de disciplinas psicolgicas que tienen en comn ser parte de ese momento de superacin.

Dentro de las diversas lecturas posibles de la obra de Freud, esta es una que, a mediados del siglo XX, acerca el pensamiento freudiano a la fenomenologa. En la dcada de los '60, la lectura de Freud estar ms ligada al lenguaje. La operacin de lectura que realiza Foucault en este momento es diferente a la que se ver en desarrollos posteriores de su obra, como por ejemplo en Vigilar y Castigar y en el primer volumen de Historia de la sexualidad, que sern abordados en la ltima unidad del programa.

 

Ambigedad e historia

La nocin de "significaciones objetivas", sin embargo, permanece oscura. Foucault seala que ellas se ubican en ciertas "contradicciones" sobre las cuales formula una pregunta fundamental que se entronca con la introduccin y con el final del texto:

"Todos esos anlsis de las significaciones objetivas se sitan entre los dos tiempos de una oposicin: totalidad o elemento, gnesis inteligible o evolucin biolgica, performance actual o aptitud permanente e implcita, manifestaciones expresivas momentneas o constancia de un carcter latente, institucin social o conductas individuales: temas contradictorios cuya distancia constituye la dimensin propia de la psicologa. Pero incumbre a la psicologa superarlos, o debe contentarse con describirlos como las formas empricas, concretas, objetivas de una ambigedad que es la marca del destino del hombre? Ante estos lmites, la psicologa debe negarse como ciencia objetiva y sustraerse a la reflexin filosfica que ponga en duda su propia validez? O debe apuntar a descubrir fundamentos que, si no suprimen la contradiccin, al menos permitan dar cuenta de ella?"

 

He ah la cuestin central. Vemos, otra vez, la postulacin de una ambigedad inherente a lo humano, que da lugar a contradicciones pero, a la vez, delimita la tarea que la misma psicologa tiene por realizar:

"...la psicologa no busca ya probar su posibilidad por su existencia, sino fundarla a partir de su esencia, y no busca suprimir, ni tampoco atenuar sus contradicciones, sino justificarlas." Desde una perspectiva fenomenolgica, Foucault agrega: "... las contradicciones de la psicologa, o la ambigedad de las significaciones que describe, habrn encontrado su razn de ser, su necesidad, y al mismo tiempo su contingencia, en la libertad fundamental de una existencia que escapa, por derecho pleno, a la causalidad psicolgica."

 

De ah que las contradicciones que motivaron sus desplazamientos desde el modelo de las ciencias naturales, permanecen ahora bajo la forma de una ambigedad, inherente a la existencia humana.

Finalmente, "el porvenir de la psicologa, no depende entonces de que tome en serio esas contradicciones, cuya experiencia justamente hizo nacer a la psicologa? A partir de ello no habra psicologa posible sino por el anlsis de la existencia del hombre y por la recuperacin de lo que hay de ms humano en el hombre, es decir, su historia."

 

Aqu aparece la idea de una fenomenologa histrica, y la definicin del ser humano como un ser histrico (no un ser natural) cuya esencia es la ambigedad de la significacin.

El abordaje de Foucault constituye un ejemplo de historia crtica, distanciada de la historia tradicional de la psicologa. Como se ver en el punto siguiente, hay historias "crticas" que consideran el surgimiento disciplinar como una cuestin de hecho, contingente: el desarrollo de la psicologa se debe explicar desde las condiciones institucionales y culturales en las que se producen los acuerdos y las diferencias. Foucault, en cambio, propone una consideracin ante todo epistmica del desarrollo de la psicologa, que tiene su fundamento en una concepcin determinada del ser humano. Para el joven Foucault la comprensin de lo humano aparece como la tarea central de la psicologa. Pero las contradicciones inherentes a lo humano, fundamentan una diversidad disciplinar que, sin embargo, encuentran en la fenomenologa histrica un mbito de superacin. La historia no solo contribuye a definir la identidad de lo humano, sino fundamentalmente constituye su ser.

 

 

3.- Historia tradicional e historias crticas de la psicologa

La historia de una disciplina depende de cmo se la concibe: por ejemplo, slo como un conjunto de teoras, o bien, como una empresa social, que abarca adems condiciones institucionales y profesionales que intervienen en la elaboracin del saber conceptual, de las tcnicas y de las prcticas de intervencin. Ciertos planteos acerca de la heterogeneidad de la disciplina, su ubicacin dentro de las ciencias humanas y el reconocimiento del carcter social e histrico de los problemas y objetos psicolgicos, han permitido tomar distancia de los enfoques tradicionales de la historia de la psicologa.

 

La historia tradicional de la psicologa

La llamada historia tradicional de la psicologa ha tomado como criterios de indagacin histrica las normas consideradas legtimas en el momento presente de la disciplina y, retrospectivamente, ha construido su pasado de autores cannicos e hitos fundamentales, que contribuan a definir y preservar la identidad del campo presente. Esta "historia Whig" ser siempre, dice el historiador Kurt Danziger, "una celebracin del presente y de los pasos dados para llegar a l", "una historia autocomplaciente que nunca tendr ningn impacto en las prcticas cientficas vigentes".(4) La obra clsica que ilustra esta corriente es la Historia de la psicologa experimental de Boring, cuya primera edicin es de 1929, momento en que la tradicin experimental estaba terminando de consolidarse hegemnicamente en los mbitos acadmicos universitarios de Estados Unidos. Esta historia intentaba mostrar una identidad unificada de la psicologa sobre la base de la tradicin cientfica experimental.

 

Historia "interna" e historia "externa. Esta tradicin historiogrfica de la psicologa ha producido lo que se llama en general historias internas. Producidas por psiclogos, ms que por historiadores profesionales, o bien, en algunos casos por filsofos, han utilizado las herramientas epistemolgicas de la teora del conocimiento para analizar el desarrollo de los conocimientos y mtodos de la disciplina como eslabones de un progreso gradual hacia el estado vigente, que se convierte de esta manera en el criterio para juzgar el pasado. Esta historiografa tiene un corte racionalista y concuerda con la pretensin realista de la ciencia. Se basa en nociones como verdad, racionalidad, objetividad, progreso, etc., que son usadas como supuestos aproblemticos, tomadas fundamentalmente de una determinada filosofa de la ciencia, el positivismo lgico. Esta filosofa recibi numerosas crticas, y, despus de los 50, perdi vigencia. Sin embargo, su surgimiento y difusin coincidi con los aos en que los neoconductistas intentaban sistematizar lo ms rigurosamente posible los conocimientos empricos y establecer, al fin, la psicologa como ciencia. Las herramientas del positivismo lgico constituyeron el suelo a partir del cual se elaboraron las categoras y los nuevos proyectos de legitimidad acadmica. Algunas de sus ideas bsicas se mantuvieron hasta el presente, impermeables a las crticas posteriores y a los aportes de los ms recientes debates en filosofa e historia de las ciencias.(5)

En esta tradicin historiogrfica, hasta hace poco la historia oficial de la psicologa, los objetos de estudio de la psicologa son objetos prediscursivos, ahistricos, que se mantienen invariables a travs de las distintas interpretaciones histricas que se hacen de ellos. Por lo tanto, la historia es presentada como el desarrollo de una racionalidad creciente, como el triunfo progresivo del conocimiento cientfico y de sus mtodos por sobre el error y la irracionalidad. Este modelo se apoya en el consenso tcito acerca de la diferencia fundamental entre el contexto de descubrimiento y el contexto de justificacin. (6) Esta distincin fue introducida en 1938 por Hans Reichenbach, uno de los principales de representantes del empirismo lgico, y aceptada tambin por el racionalismo crtico de Karl Popper, para diferenciar los procesos involucrados en la concepcin o descubrimiento de nuevas hiptesis, de los procedimientos por los cuales esas hiptesis se evalan y se justifican. Mientras el contexto de descubrimiento era considerado el mbito de la produccin creativa, no sometido al estudio de la lgica, el contexto de justificacin era visto como el mbito en el que se aplican los mtodos de la lgica deductiva. Se consideraba as que el contexto de justificacin responde al componente racional objetivo, transindividual de la actividad cientfica, del cual pueden obtenerse sistemas normativos que sirven de parmetro a la historia de la ciencia en su estudio de la evolucin de los sistemas de conocimiento de una disciplina. Por otra parte, las historias que se centran en el estudio de las biografas de los autores ms destacados dentro de la disciplina, tienden a complementar el anterior enfoque, analizando el componente irracional, subjetivo, creativo e individual de la actividad cientfica.

Las llamadas historias externas, en cambio, buscan explicar el cambio del conocimiento cientfico, no por referencia a los problemas de verdad o falsedad de los mismos y a cuestiones lgicas internas a las teoras, sino a partir de los eventos histricos y a los procesos sociales en los cuales se desarrollan. Utilizan la historia social y las interpretaciones de los objetos de las ciencias se vinculan al tiempo y lugar de su enunciacin. La historia permitira de este modo iluminar la mutabilidad del objeto. Muchas veces, sin embargo, subyace el supuesto de un objeto estable que diferentes pocas han intentado explicar segn marcos especficos. Estas interpretaciones y los discursos por medio de los cuales se expresan son, en ltima instancia, modos de describir el objeto, modos de representacin. Desde un punto de vista externalista, as planteado, el objeto no est constituido histricamente en sentido estricto, pero s los discursos sobre l.

 

Historias crticas de la psicologa

Por otro lado, surgen planteos en la historia de la psicologa que intentan superar explcitamente la dicotoma internalismo/externalismo y evitar las historias presentadas como balance de la disciplina. Los enfoques crticos provienen de la crtica a la continuidad acumulativa de la ciencia elaborada por Thomas S. Kuhn,(7) de la tradicin de la sociologa del conocimiento aplicada al estudio histrico de la psicologa,(8) y de la tradicin que surge con la crisis de la psicologa social en la dcada del 70,(9) as como el dilogo con la historia intelectual, con la "genealoga" de los saberes y los campos disciplinares y con la historia social y cultural. Desde los primeros trabajos de Blumenthal, (10) en la dcada del 70, que comenz a presentar una visin de la obra de Wundt diferente a la que se sostena desde la historia oficial, basada en la obra de Boring, ha crecido el nmero de trabajos que plantean crticas a la misma y elaboran herramientas conceptuales que buscan producir marcos nuevos y proponen historias alternativas. Pero, con respecto a las historias de otras disciplinas (la economa, la sociologa), este proceso de crtica en la historia de la psicologa se hizo ms tardamente.

Esta unidad introductoria pretende, entonces, reflexionar sobre los instrumentos que permitan formular preguntas histricas dentro de una historia crtica, que parte fundamentalmente de la delimitacin de problemas e intenta alejarse del dogmatismo de alineamientos de escuelas y de la simple descripcin de autores y eventos.

 

4.- Kurt Danziger: historia crtica en sentido fuerte

K. Danziger distingue entre historia crtica en sentido dbil y en sentido fuerte. Una historia crtica en sentido dbil sera tomar distancia con respecto a las historias tradicionales en cuanto a:

1. las autoridades y fuentes tradicionales,

2. los supuestos y compromisos del propio historiador,

3. y la situacin vigente de la disciplina como parmetro para juzgar el desarrollo histrico.

Los enfoques previamente analizados tienen estos puntos en comn.

 

Una historia crtica en sentido fuerte, en cambio, exige la construccin de un marco historiogrfico alternativo con nuevas herramientas conceptuales. Esta es la historia crtica que intent elaborar K. Danziger. Se basa en la concepcin de la sociologa del conocimiento del programa fuerte. El llamado programa fuerte en sociologa del conocimiento se desarroll a mediados de la dcada de 1970. Sus representantes (David Bloor 1976; Barry Barnes 1977) sostenan que la sociologa del conocimiento deba estudiar lo que de hecho se consideraba o se haba considerado conocimiento, sin distinguir entre creencias verdaderas (conocimientos) y creencias sin sustento o falsas. Proponan dejar de lado las cuestiones acerca de la verdad o falsedad, y abocarse al estudio de los aspectos sociales presentes en la construccin del conocimiento. El conocimiento es entendido como el resultado de un proceso complejo de construccin social de establecimiento de consensos acerca de lo que una comunidad de especialistas aceptarn como conocimiento.

Danziger se interesa en las actividades constructivas (tericas, prcticas e institucionales) que dentro de la psicologa producen objetos conceptuales (por ejemplo, un determinado concepto de memoria), tcnicos (por ejemplo, un test especfico para medir la memoria as conceptualizada) y sociales (comunidades de investigacin, reconocidas acadmicamente y que reciben fondos, para investigar, por ejemplo, la memoria y editar revistas especializadas). Este enfoque permite de esta manera abordar los materiales histricos a partir de preguntas diferentes.

 

Los intereses intelectuales

Entre estas herramientas, Danziger propone la categora de inters intelectual. Este concepto define el punto de encuentro entre los intereses sociales y las estructuras cognitivas y permitira superar la separacin tajante entre factores sociales y contenidos intelectuales. Segn Danziger, son los intereses intelectuales de una comunidad de especialistas los que definen una disciplina, y no la mera utilizacin de un mtodo o la prolija definicin de un objeto de estudio. Son estos intereses los que guan la formulacin de objetivos, la construccin de objetos y determinan los sistemas que una comunidad de especialistas llega a considerar como normativos para definir el conocimiento vlido. Esos intereses, a la vez, definen la identidad de la disciplina. Por lo tanto, el nombre psicologa no es suficiente para suponer una continuidad y homogeneidad entre diferentes comunidades de investigadores y de profesionales, y en distintos momentos histricos. Segn Danziger, esta categora contribuye a que la historia de la psicologa supere los anlisis histricos lineales, continuistas y naturalistas. Ejemplo de ello, es el anlisis que Danziger realiza de la constitucin y el desarrollo de la psicologa en Alemania y en Estados Unidos, a fines del siglo XIX y principios del siglo XX. Muestra cmo inciden los factores extradisciplinarios de cada pas para definir intereses intelectuales diferentes, y cmo estos ltimos a su vez, determinan desarrollos distintos de la disciplina en ambos pases. Al trabajar el artculo Los orgenes sociales de la psicologa moderna en los Trabajos Prcticos, debe prestarse atencin a esta diferenciacin entre intereses intelectuales y factores extradisciplinarios.

Historia de la profesionalizacin

Danziger relaciona tambin la categora de inters intelectual con el proceso de profesionalizacin de la psicologa.(11) Sostiene que la psicologa como profesin surge primero en Estados Unidos, y no en Alemania, donde el clima acadmico era contrario a la idea de la separacin de la psicologa de la filosofa, lo cual actu como obstculo en su desarrollo profesional. Fue el surgimiento de una comunidad de especialistas como grupo profesional que reclama "el monopolio de la produccin y reproduccin del conocimiento psicolgico validado", y no la simple utilizacin de un mtodo (el experimental) lo que fue decisivo para el surgimiento de la psicologa.

"Antes del siglo actual, las ideas psicolgicas fueron producidas e intercambiadas ampliamente entre filsofos, hombres de la medicina, economistas polticos, historiadores, artistas y otros. Lo que en la historia ms reciente resulta absolutamente novedoso, es la aparicin de grupos de especialistas realizando reclamos, crecientemente exitosos, del monopolio de la verdad psicolgica. Los miembros de estos grupos se han instituido ellos mismo, y son gradualmente aceptados como rbitros de lo que constituye o no, conocimiento psicolgico validado. Para ser tomadas seriamente, las ideas psicolgicas deben atravesar ahora, el prisma formado por el esqueleto normativo e institucional de la comunidad de especialistas reconocidos."

Por otro lado, Danziger reconoce que la psicologa como programa de investigacin autnomo y la institucionalizacin de una comunidad de investigacin se produce primero en Alemania a partir de los trabajos de Wundt,(12) que logra por primera vez consolidar una comunidad de investigadores segn normas institucionalizadas y reconocidas por otros grupos de investigacin. Mltiples orgenes, mltiples orgenes sociales: como psicologa acadmica, como profesin, diferentes psicologas segn los intereses intelectuales que las definen.

Otras herramientas conceptuales

Este marco conceptual alternativo para una historia crtica de la psicologa, propone adems partir de problemticas, de carcter social, en vez de problemas, que suponen intereses ms individuales. Privilegia el estudio de sujetos colectivos, transindividuales, y slo tiene en cuenta los aportes individuales cuando a partir de ellos se puede ir hacia la determinacin de problemticas. De ah la necesidad de tomar distancia de las acciones e intenciones especficas de individuos histricos concretos, y de diferenciar las autorrepresentaciones que los actores individuales tienen de sus producciones y las prcticas concretas a travs de las cuales se construyen objetos psicolgicos. De esta manera, la categora de inters intelectual se vincula a las de problemtica y de sujetos sociales que determinan la bsqueda de soluciones a situaciones-problemas. La palabra contexto aparece como inadecuada, desde el momento que los intereses intelectuales superan la dicotoma entre contenido intelectual y condiciones sociales. Segn Danziger, estas categoras posibilitan superar la mencionada dicotoma entre historia interna e historia externa de la ciencia, e incluso convierte en inadecuado usar la nocin de paradigma. An cuando Khun haya tenido en cuenta los cruces entre aspectos sociales e intelectuales en la ciencia, los criterios de soluciones exitosas y de anomalas constituyen aspectos realistas de los desarrollos de Kuhn, difcilmente compatibles con la postura construccionista de Danziger.

Definido el campo de la psicologa como un campo de construcciones humanas, Danziger analiza cmo, en el siglo XIX, distintas prcticas investigativas en lo que fue el campo de la psicologa experimental construyen datos y objetos psicolgicos especficos. Se detiene en las razones por las cuales llegan a sostenerse ciertas metas cientficas, que son las que determinan las prcticas de investigacin. En este sentido, enfatiza que en el estudio histrico no es relevante la consideracin de la verdad de las cuestiones estudiadas, porque en ltima instancia la eleccin de un tipo de conocimiento como mejor que otro en cada comunidad, es una cuestin de preferencia, y no habra criterios para decidir entre ellas.(13)

El efecto crtico sobre el presente

Danziger utiliza la expresin historia crtica tambin de otra manera: en el sentido del efecto crtico que la historia podra ejercer sobre los desarrollos actuales de la disciplina. Esto debe entenderse teniendo en cuenta que sus principales interlocutores son los psiclogos de Estados Unidos y los historiadores de de la psicologa que escriben en lengua inglesa. La paradoja parece ser que mientras ms se ha profesionalizado el campo de investigacin de la historia de la psicologa, ms se dificulta el dilogo entre los historiadores y los practicantes actuales de la psicologa. Segn Danziger, de acuerdo con el modelo de las ciencias humanas, la historia de la psicologa podra ser sumamente relevante para el desarrollo actual de la disciplina, ya que tendra la funcin de tornar visibles las discontinuidades histricas fundamentales y de destacar la existencia de alternativas conceptuales.(14) Danziger vuelve a destacar el carcter histrico de los objetos cientficos (entre ellos los psicolgicos) y de ah la necesidad del estudio histrico de los mismos, an para el desarrollo acutal de una disciplina.

El enfoque de K. Danziger entonces supone una historia crtica de la psicologa ms cercana al modelo de R. Smith, que no tiene en cuenta criterios epistmicos sino cuestiones de hecho: se desarrollan ciertas prcticas de investigacin y prcticas profesionales en psicologa, reconocidas acadmicamente de diferente manera; estas prcticas responden a diferentes intereses intelectuales y se detectan factores extradisciplinarios especficos. No hay criterios para considerar una evolucin en estos desarrollos, como lo vimos en cambio en el enfoque de Foucault. Pero a diferencia de R. Smith que pone la psicologa en relacin con otros saberes sobre el ser humano y la relacin entre estos saberes y la experiencia cotidiana, desde los comienzos de la modernidad. Danziger produce una historia de la psicologa unidisciplinarmente considerada, reconocida acadmicamente como disciplina o como profesin, y por lo tanto no va en sus anlisis ms atrs de la segunda mitad del siglo XIX.

 

5. La epistemologa en la historia de una disciplina

Frente a los planteos acerca de la historicidad de los conocimientos y de los condicionamientos sociales de su produccin, qu papel puede quedar para la epistemologa en el estudio histrico de una disciplina? Al abandonar toda pretensin de manejar criterios cuya validez no se reduzca a sus condicionamientos sociales, estamos inevitablemente obligados a caer en una especie de relativismo, en donde slo interesan las diferentes modalidades de construccin histrica que se han dado en las disciplinas, sin criterios para evaluarlas? Esto no deja de resultar paradjico si se tiene en cuenta que an en nuestro propio tratamiento histrico de las cuestiones, est presente una bsqueda de formas ms adecuadas que otras de hacer historia. Si no nos da lo mismo hacer la historia de cualquier manera, y se han criticado las fomas tradicionales y sus supuestos, por qu han de resultarnos indiferentes las diversas formas de produccin de conocimiento psicolgico que se han dado histricamente? En qu medida el estudio histrico puede ejercer un efecto realmente crtico sobre el estado presente de la disciplina, si abandonamos todo criterio de evaluacin? El desarrollo de una disciplina como objeto de estudio histrico, puede homologarse sin ms a otras producciones culturales? La especificidad de las disciplinas radica en la pretensin de producir conocimiento riguroso y de instaurar prcticas fundadas sobre esos conocimientos, persiguiendo ciertos objetivos. Si no queremos trasladar nuestros criterios actuales para juzgar sin ms el pasado, pero si tampoco podemos prescindir de criterios ya que si creemos que lo hacemos, slo estamos trasladando, en forma inadvertida, nuestros criterios no explicitados, y "naturalizados", el lugar de la epistemologa en la historia de una disciplina no es una cuestin secundaria. El historiador de una disciplina no slo se enfrenta a los problemas de objetividad, racionalidad y verdad propios de la construccin del discurso histrico, sino tambin a los problemas acerca de cmo estudiar la produccin histrica de los "conocimientos", cmo considerar las normas con las cuales se evalan tales conocimientos y pueden compararse entre s, sincrnica y diacrnicamente.

En ese sentido, los criterios de demarcacin y de evaluacin de los conocimientos propios de la disciplina plantean problemas epistemolgicos. An una simple crnica, necesita tener solucionado previamente qu define la disciplina, para realizar el inventario correspondiente. Por otro lado, un tratamiento epistemolgico basado exclusivamente en lo que actualmente es vlido y legtimo en la disciplina, resulta insuficiente para brindarnos un criterio a ser usado en el estudio histrico. Esto nos llevara a usar anacrnicamente categoras no vigentes en otros perodos, y a establecer diferenciaciones, por ejemplo, entre lo que era psicologa y lo que no en momentos en los cuales tales diferenciaciones carecan de sentido en funcin de la significacin que actualmente le damos al trmino. Una investigacin basada en la historia sociolgica, cmo la de Danziger, se limita a las prcticas de investigacin psicolgica en mbitos acadmicos donde la psicologa ya era reconocida como una disciplina emprica cientfica. A la vez, considera que las divisiones acadmicas en la produccin del saber intelectual son contingentes. Pero una indagacin exclusivamente "histrica" de estas normas nos dira solamente dejando de lado por un momento los problemas propios del discurso histrico en s lo que de hecho ha ocurrido en la produccin de ciertos saberes, saberes que consideramos tales slo porque as se han considerado histricamente o porque as se consideran desde la actualidad.

Los criterios de comparacin y evaluacin de los conocimientos llevan a plantear cuestiones no slo de hecho sino tambin normativas, acerca de cmo los "conocimientos" deberan ser. Y este problema se torna ms complejo en el caso de una disciplina como la psicologa que, como ya se ha sealado, no ha tenido ni tiene un acuerdo bsico acerca de ciertas teoras fundamentales, y en la que predomina en cambio una gran diversidad de teoras y de prcticas profesionales. Esta coexistencia, como deca hace tiempo G. Canguilhem, parece obedecer ms a un pacto de convivencia "poltico", diramos nosotros que a las caractersticas definitorias de la disciplina en s misma.(15) El papel de la epistemologa en la historia de la psicologa se hace presente al abordar la cuestin de los criterios que ordenan la mirada actual e histrica sobre los mltiples y heterogneos desarrollos disciplinares y profesionales. Parafraseando una frase de Larry Laudan, los historiadores y los psiclogos no slo estamos obligados a elegir entre esta diversidad de enfoques y teoras disponibles, sino que tambin estamos obligados a dar razones del por qu hemos elegido una determinada posicin como mejor a otras.(16)

 

6.- Georges Canguilhem y la tradicin francesa en historia de la ciencia

La tradicin francesa en historia de la ciencia ha estado profundamente influenciada por la filosofa. Ha tomado de ella una sensibilidad histrica que tiende a subrayar la primaca de lo racional o del mtodo cientfico ms que la contingencia histrica y las peculiaridades de las mentalidades, de las prcticas o de los objetos descubiertos. Cuando Gastn Bachelard se propona estudiar la filosofa de las ciencias fsicas, lo que le interesaba era la realizacin de la racionalidad en la experiencia fsica, an cuando estudiara la relacin entre sistemas diferentes de racionalidad. Conceba el objeto de la filosofa de las ciencias como un conjunto de relaciones, histricamente determinadas, de produccin de conceptos. Sin embargo, ha sido en las prcticas cientficas concretas en donde la tradicin francesa comienza a encontrar la produccin de las normas de verdad, para cada momento de la historia de la ciencia. De esta manera, la historia de la ciencia, guiada epistemolgicamente, trata de mostrar la produccin ardua y rectificada del saber. Esta historia de la ciencia se considera a s misma epistemolgica porque se basa en una epistemologa histrica.

Si la historia de la ciencia fuera una crnica, todo se reducira al azar, no se podra introducir un principio de orden fundamentado. En cambio una historia de la ciencia guiada epistemolgicamente, segn la tradicin de Alexander Koyr, Gastn Bachelard y George Canguilhem, debe considerar la historicidad de la produccin de los conceptos, sus reorganizaciones, mutaciones y rupturas. Y esto en relacin con el conjunto de las relaciones y valores ideolgicos de la formacin social en la que se inscribe. De esta manera, no se recurre dogmticamente a la epistemologa para guiar el estudio histrico de la ciencia, sino que se pretende realizar un dilogo entre historia y epistemologa, analizando el carcter histrico de las normas de verdad que se producen en cada momento. Canguilhem se detiene en las condiciones de formacin de los conceptos, entendiendo que definir un concepto significa formular un problema, formulacin que requiere de otros conceptos organizados racionalmente. Por eso, ms que partir de las teoras, busca partir de los conceptos. De esta forma, una "historia de los conceptos" hace referencia a una historia de los problemas que se han formulado y que se han intentado responder. As, la historia de la ciencia enfocada desde la perspectiva de la historia conceptual (guiada epistemolgicamente), es la historia de cmo una ciencia va planteando un problema e intenta resolverlo, y en esta resolucin organiza en un sistema de racionalidad sus conceptos. Por lo tanto, esta forma de considerar la epistemologa en la historia de la ciencia no apunta a detectar aciertos y errores, sino a analizar la sucesin de coyunturas tericas y prcticas que constituyen esa historia.(17) Desde este sentido, la historia epistemolgica de G. Canguilhem puede mostrar las filiaciones no esperadas entre conceptos y problemas y producir un efecto de crtica en la historia oficial aceptada tranquilamente por los cientficos.

 

Lagache: en la diversidad, la unidad de la psicologa

Daniel Lagache, (18) psicoanalista francs, retoma la evaluacin negativa que en 1936 hiciera Edouard Claparde acerca de la multiplicidad de psicologas. Cita de este autor:

[Las diversas disciplinas psicolgicas] ... prueban que nuestra ciencia est an muy atrasada. No hay varias fsicas, ni varias qumicas. Del mismo modo, no hay, o no debera haber, ms que una sola psicologa.

 

Frente a la diversidad de teoras psicolgicas, Lagache cree encontrar un principio de organizacin en lo que l considera dos tendencias predominantes: naturalismo y humanismo. Estas tendencias suponen las oposiciones entre explicacin y comprensin, leyes y significacin, atomismo y holismo, entre otras. Si bien a primera vista estas tendencias parecen oponerse, no se trata segn Lagache de conceptos estables, y por eso mismo irreconciliables, sino de nociones dinmicas, fluctuantes, que muestran un estado de bsqueda por parte de los psiclogos, ms que un estado de dogmatismo.

Las psicologas oscilan entre naturalismo y humanismo. El debate tiene el sentido de un tanteamiento colectivo, de una bsqueda de principios ms adecuados y de una progresiva adaptacin a la realidad, lejos de ser una eleccin fundada en motivaciones personales.

 

En la forma de trabajar de los psiclogos, Lagache encuentra que la diferencia fundamental se da entre la psicologa experimental y la psicologa clnica psicoanaltica. Si bien Lagache comienza su planteo a partir de una valoracin desfavorable sobre la diversidad de teoras psicolgicas, lo que lo lleva a preguntar por la unidad de la disciplina, a medida que avanza en su anlisis encuentra que esta pluralidad responde a una actitud de bsqueda activa de la verdad, y encuentra que en los diferentes planteos hay complementariedad y convergencia. Todas las disciplinas psicolgicas tienen en comn el estudio de la conducta, entendida como el conjunto de las respuestas significativas mediante las cuales el ser viviente en situacin integra tensiones que amenazan la unidad y el equilibrio del organismo. Esta definicin de conducta apunta a delimitar el objeto real al cual se refieren las investigaciones, y que constituira la base para la convergencia y para sostener la unidad de la psicologa, ms all de la diversidad.

En psicologa, la experimentacin y la clnica se prestan apoyo mutuo. La cnica tiene esencialmente una funcin prospectiva y aplicadora. La experimentacin representa un estadio terminal de la investigacin cientfica. El conflicto entre psicologa experimental y psicologa clnica es un momento superado de la historia de la psicologa.

 

Canguilhem: en la diversidad, multiplicidad de proyectos

En la conferencia ya citada, titulada "Qu es la psicologa?", Canguilhem aborda la pregunta epistemolgica en relacin con la historia y retoma en forma crtica la respuesta dada previamente por Daniel Lagache. Canguilhen considera que la definicin de la psicologa como estudio de la conducta, no expresa la esencia conceptual a la que alude la pregunta por el "qu es?". La eficacia de la prctica tampoco puede responder esta pregunta, porque su legitimidad es dudosa, es decir, "no hay pruebas de que ella se deba a la aplicacin correcta de una ciencia". Dado que ni el objeto de conocimiento ni la prctica profesional pueden brindar la base para definir qu es la psicologa, Canguilhem indagar:

"... si es o no la unidad de un proyecto lo que podra conferir su unidad eventual a las diferentes clases de disciplinas llamadas psicolgicas". "El objeto de la ciencia ya no es solamente el campo especfico de los problemas, de los obstculos a resolver, es tambin la intencin y el alcance del sujeto de la ciencia, es el proyecto especfico el que constituye como tal una conciencia terica".

 

Indagar si los proyectos convergen exige buscar el sentido de ellos en el momento en que cada uno se origina, no "en el automatismo de la ejecucin". Por lo tanto, para Canguilhem, responder a la pregunta qu es la Psicologa? exige trazar una historia de la psicologa. La pregunta por el concepto de una ciencia o un saber exige una historia de los conceptos, una historia "teleolgica" en el sentido de aquella a la cual se acude para comprender la situacin presente, pero sin tomar a este presente como norma de evaluacin de otras producciones. En este sentido no supone necesariamente una proyeccin anacrnica de categoras conceptuales actuales como las historias presentistas o whig.

Canguilhem encuentra en este recorrido histrico tres grandes proyectos conceptuales:

1. la psicologa como ciencia natural,

2. la psicologa como ciencia de la subjetividad

3. la psicologa como ciencia del comportamiento.

 

Nos interesa destacar especialmente las relaciones entre los orgenes mltiples de la psicologa a fines del siglo XIX y el proyecto de la psicologa como ciencia de la subjetividad que identifica Canguilhem.

 

La psicologa como ciencia de la subjetividad.

La tesis de este autor es que el proyecto de una psicologa moderna como ciencia de la subjetividad es diferente tanto de una ciencia natural como de una ciencia del comportamiento. Esa psicologa, adems, debe ser situada en relacin a una ciencia del sujeto pensante, pero tambin a una ciencia de un sujeto del querer. La primera, la del sujeto pensante, deriva de la fsica moderna (como fsica del sentido externo) y de la filosofa moderna (como ciencia del sentido interno). La segunda se refiere a la exploracin de un sentido ntimo.

La fsica del sentido externo. La fsica moderna establece una total separacin entre la experiencia cientfica y la experiencia sensible: la realidad ya no es confundida con el contenido de la percepcin. Ms aun, la experiencia de lo cualitativo sensible falsifica lo real. La psicologa viene a dar cuenta del sujeto pensante como fuente de error da razn de los residuos irreales de la experiencia humana. Si la psicologa deriva de una fsica, ella misma deber ser una fsica, en el sentido moderno de clculo. Como tal deber determinar las relaciones cuantificables y constantes entre sensaciones esto es, medir las sensaciones por analoga al cuerpo figurado, segn el procedimiento enunciado por Descartes en 1637 (Reglas para la direccin del espritu, regla XIV). La psicofsica y la psicologa experimental del siglo XIX (Fechner, Wundt) tienen pues en la fsica moderna su origen y su condicin.

La ciencia del sentido interno. La psicologa del sentido interno, o ciencia de la conciencia de s, se constituye en el siglo XIX (Royer Collard) bajo el lema socrtico concete a ti mismo y tiene como mtodo la introspeccin. Esta psicologa pretende fundarse en la filosofa, precisamente en la Segunda Meditacin cartesiana (1641), que afirma desde el ttulo que el alma es ms fcil de conocer que el cuerpo, en tanto se da a conocer inmediatamente y sin mediacin. Pero en realidad, afirma Canguilhem, esta psicologa no hace ms que malentender la filosofa en la que pretende basarse: la historia de esta psicologa es una historia de contrasentidos. En efecto, el Yo del Yo pienso, luego existo no es un yo personal, particular sino impersonal, singular (una cosa que piensa). De la misma manera, los detractores de esta psicologa de la introspeccin no hacen ms que repetir la posicin de la filosofa antigua, que Pierre Gassendi levantara contra Descartes: el alma slo se conoce indirectamente por espejo.

Finalmente, la mencin a Kant sirve a Canguilhem para recordar que la filosofa moderna, lejos de fundar, rebate la posibilidad de una psicologa:

a) como fsica del sentido externo porque el pensamiento se da en una sola dimensin, el tiempo, y no permite pues la analoga con el espacio, necesario a toda medida;

b) como psicologa del sentido interno o ciencia de la conciencia de s, porque el sujeto que investiga no puede devenir objeto de esa investigacin en tanto se ve modificado por ella.

La ciencia del sentido ntimo. La psicologa del sentido interno pasa a ser una psicologa del sentido ntimo y toma la forma de una autobiografa, una "tcnica del 'diario ntimo'" (Maine de Biran). Se produce un desplazamiento del yo pienso cartesiano (ciencia del sentido interno), al yo quiero que "funda la conciencia para s, contra la exterioridad". Esta psicologa entiende la conciencia como un conflicto voluntad -resistencia y como conciencia encarnada. Por esa va introduce la patologa de la afectividad y la medicina mental. La nocin de enfermedad mental y la investigacin sobre las pasiones tal como se formula en la psiquiatra del siglo XIX (Pinel, Esquirol) deben ser incluidas en esta unidad conceptual (Ntese sin embargo el entrecruzamiento con el punto 1 del trabajo de Canguilhem, la psicologa como ciencia natural). La psicopatologa mdica, a travs de Charcot, culminara finalmente en el psicoanlisis, para el cual lo psquico no es lo oculto, sino lo que se oculta. En este sentido, lo ntimo es lo abisal y la psicologa deviene ciencia de las profundidades el alma.

 

Canguilhem parte de la idea de que la psicologa debe tener previamente una posicin filosfica sobre lo que es el ser humano, idea que debe guiar la elaboracin del proyecto de psicologa. De ah la crtica gnoseolgica y tica que realiza al tercer proyecto, la psicologa como ciencia del comportamiento, el cual carece de idea del hombre, y, por lo tanto, convierte al ser humano en un instrumento ms a ser usado. Para Canguilhem, entonces, la diversidad disciplinar no responde a ninguna unidad de proyecto conceptual, por lo cual, no es posible dar una respuesta unificada a la pregunta qu es la Psicologa?

 

Ms all de las grandes lneas de continuidad que Canguilhem establece en cada proyecto, y de que algunas filiaciones de autores podran ser discutibles, nos interes destacar el proyecto de la psicologa como ciencia de la subjetividad, el cual surge en la Edad Moderna, y se vincula ntimamente con los nuevos planteos sobre el conocimiento cientfico y sobre el sujeto del conocimiento. Vamos a centrarnos a continuacin en la crtica kantiana a la posibilidad de constituir una psicologa cientfica, y a las transformaciones involucradas en la ciencia moderna y en la concepcin del sujeto, que pueden considerarse como condiciones de los diversos desarrollos de la psicologa como disciplina autnoma de fines del siglo XIX.

 

7.- Kant y la psicologa.

El historiador David Leary sintetiza la crtica kantiana a la psicologa en el artculo "El desarrollo filosfico de la concepcin de la psicologa en Alemania, 1780‑1850." (19)

 

En 1781 Immanuel Kant (1724‑1804) public su primer gran trabajo, Crtica de la Razn Pura. Entre las cosas que Kant intent efectuar en esta obra estaba una crtica sistemtica de la psicologa racional de su poca; deseaba negar la validez de cualquier psicologa racional; esto es, de cualquier intento de indagar la naturaleza del sujeto pensante (o alma) por medio del anlisis racional. Conocer la naturaleza del alma, o del "yo", argumentaba, est ms all del poder de la razn humana. No puede haber conocimiento puramente racional del alma. Todos los argumentos acerca de la substancialidad, simplicidad e identidad del alma, y la relacin con el mundo fsico comienzan en ltima instancia con la nica proposicin 'yo pienso'. Esta proposicin es emprica, no racional. Se basa ms en una experiencia a posteriori que en una razn a priori. Y la experiencia nunca puede proveer una base para una prueba puramente racional y cierta de la naturaleza del alma. Hay un "yo" emprico en cada acto de pensamiento, pero esto no prueba que este "yo" sea substancial, o que sea idntico de un pensamiento a otro, o que sea simple. Nada acerca de la esencia del "yo" se sigue necesariamente de su existencia. An concediendo, como lo hizo Kant, que debe haber un "yo" noumnico para dar cuenta de la posibilidad a priori del conocimiento, ningn atributo adems de la existencia puede ser predicado vlidamente de este "yo". Cualquier otro atributo, tal como la substancialidad, podra derivarse slo invlidamente del reino de la experiencia. Afortunadamente, es innecesario para nosotros ir ms lejos en el razonamiento de la crtica kantiana a la psicologa racional. Es suficiente notar la conclusin de Kant de que, ya que la psicologa racional es una ciencia que sobrepasa todas las capacidades de la razn humana, no queda nada para nosotros sino estudiar nuestra alma bajo la gua de la experiencia, y confinarnos a aquellas cuestiones que no van ms all de los lmites dentro de los cuales un contenido puede ser provisto para ellos por la experiencia interior posible.

La crtica de Kant a la psicologa no termin aqu. En 1786 public su Metaphysics Anfangsgrnde der Naturwissenschaft [Principios metafsicos de la ciencia de la naturaleza]. En el prefacio de esta obra dio un anlisis conciso del estatus de la psicologa como una ciencia emprica. La psicologa ‑o la doctrina emprica del alma‑ nunca puede llegar a ser una ciencia natural en sentido propio; nunca puede llegar a ser nada ms que una doctrina histrica... natural del sentido interno. En otras palabras, la psicologa slo puede proveer una descripcin natural [de los fenmenos] del alma, pero no una ciencia [i.e., conocimiento demostrativo] del alma.

La razn por la cual la psicologa nunca podra llegar a ser una ciencia natural en sentido propio, de acuerdo con Kant, era que no podra basarse en principios a priori y as no podra producir conocimiento apodctico, o cierto. Ms especficamente, la psicologa no podra emplear matemticas, las cuales proveen los instrumentos necesarios para la construccin a priori de los conceptos en la ciencia. Segn Kant, en toda doctrina especial de la naturaleza slo puede ser fundada una ciencia en sentido propio en tanto hay matemtica en ella.En otras palabras, toda verdadera ciencia debe tener tanto una parte racional como una emprica. La experiencia provee los datos empricos; la matemtica provee las relaciones inherentemente racionales entre estos datos. Pero en opinin de Kant, la psicologa nunca podra emplear la matemtica porque sus datos empricos no poseen dimensiones espaciales y por consiguiente slo existen en la nica dimensin del tiempo. En conclusin la psicologa no podra llegar a ser nada ms que un arte sistemtico... nunca una ciencia en sentido propio; porque... [es] meramente emprica. Por "meramente emprica" Kant entenda que la psicologa tena que depender totalmente de una recoleccin inductiva o a posteriori de datos. Tal procedimiento nunca puede producir conocimiento apodctico porque no contiene elementos a priori, necesarios. En lugar de eso puede conducir slo a "leyes de la experiencia" tentativas.

Pero la designacin de la psicologa como "meramente emprica" no marc el final de la crtica de Kant. En el mismo prefacio de esa obra, dijo que la psicologa no slo es "meramente emprica", sino que incluso no es una buena disciplina emprica. Kant puntualiz que la psicologa sufre por cuanto en ella lo mltiple de la observacin interna se separa solamente por una simple divisin del pensamiento, pero no puede mantenerse separada o unificarse nuevamente a voluntad. Brevemente, la psicologa no puede controlar sus fenmenos; no puede ser "experimental". Adems, las observaciones posibles para los psiclogos son pobres en calidad y de alcance restringido. Por un lado, "el mismo [acto de] observacin altera y distorsiona el estado del objeto [i.e., el fenmeno mental] observado"; por otro, "menos an puede someterse otro sujeto pensante a nuestras bsquedas, de tal modo que sean conformes a nuestros propsitos". As, el psiclogo slo puede informar sus propios fenmenos mentales, y an despus no puede estar completamente seguro de sus informes.

Tal era la parte negativa de la crtica de Kant a la psicologa "meramente emprica". La psicologa, en suma, nunca podra llegar a ser una ciencia verdaderamente racional, basada en la matemtica y produciendo verdades necesarias, como tampoco llegar a ser una ciencia experimental. Kant no pudo ver el camino para cambiar este veredicto, pero s vio una forma por medio de la cual la psicologa podra llegar a ser por lo menos una mejor ciencia emprica. La psicologa podra, dijo, hacer uso de una metodologa diferente, una metodologa llamada "antropolgica" basada en observaciones del sentido externo ms que del interno. Expuso esta tesis, que completaba su crtica de la psicologa, en su Antropologa. En sentido pragmtico, publicada en 1798. Segn esta sugerencia positiva, la psicologa, a pesar de seguir siendo "meramente emprica", podra llegar a ser ms til a la especie humana si abandonara su mtodo introspectivo tradicional y comenzara a hacer observaciones sistemticas de hombres y mujeres "en el mundo", tal como se comportan e interrelacionan con sus conciudadanos. Tal conocimiento de la "naturaleza humana" en tanto puede ser recogido de esta manera ‑y complementado "viajando, o al menos leyendo historias de viajeros" (como hizo vidamente Kant) y a travs de tales "medios auxiliares" como el estudio de "la historia del mundo, biografas, y an obras dramticas y novelas", podra derivarse, deca Kant, en "leyes de experiencia" que podran asistir a hombres y mujeres en el curso de sus vidas. Conociendo mejor cmo sus conciudadanos tienden a comportarse, y cmo tienden a reaccionar ante ciertas conductas, podra proveerse una fundamentacin natural sobre la cual los individuos podran hacer elecciones sobre el mejor curso de accin para ellos mismos. Esta era una justificacin suficiente, en la opinin de Kant, para desarrollar una psicologa emprica basada en observaciones externas ms que internas.

 

8. La revolucin cientfica: verdad, naturaleza y sujeto.

No obstante la crtica kantiana, a fines del siglo XIX se desplegaron diversas tradiciones de investigacin que intentaron fundar una psicologa cientfica. Estos desarrollos, que sern retomados en la unidad 2 del programa, tienen como condicin previa las transformaciones producidas en la ciencia, en la concepcin del conocimiento, de la naturaleza y del sujeto, desde los comienzos de la Edad Moderna (siglo XVI).

 

La ciencia moderna. La formacin de la ciencia moderna forma parte de una crisis profunda que ha transformado el pensamiento y la conciencia europeas. Es la condicin que hace posible no slo el nacimiento del sujeto de la ciencia sino de los diversos proyectos que toman al hombre mismo como objeto de conocimiento. De la problemtica de la constitucin de la ciencia moderna importa destacar aquello que constituye una verdadera revolucin del pensamiento, en los trminos de Alexandre Koyre. (20)

Los cambios producidos por la revolucin galileana-newtoniana significan un reordenamiento del mundo, el pasaje de la concepcin de un mundo cerrado y finito, jerrquico, ordenado y armnico, a un mundo que es un espacio infinito; bsicamente concebido bajo la forma del espacio geomtrico. En ese espacio reducido a trminos matemticos, homogneos, pueden ser formuladas las leyes del movimiento. Hay un cambio radical respecto de la fsica aristotlica; para la fsica antigua algunos cuerpos, como los cuerpos celestes, se moveran con movimientos circulares y otros, los cuerpos terrestres, lo haran en cambio de modo rectilneo; de modo que ese espacio no poda ser geometrizable, porque no era homogneo. La reduccin del espacio a la geometra requiere como condicin que todos los cuerpos sean, como cuerpos geomtricos, equivalentes y sometidos a leyes uniformes.

Pero esto supona vencer resistencias afincadas en los propios sujetos y en el modo de percibir la realidad. Por ejemplo, durante siglos se pens que los planetas se movan en crculos, porque la concepcin de que el crculo era la forma ms perfecta operaba como una suerte de obstculo imaginario, que impeda arribar a las conclusiones que la observacin reglada y sistemtica permita. Lo mismo puede decirse del obstculo que colocaba a la Tierra en el centro del Universo y al sol girando en torno a ella. Esa transformacin del pensamiento y el nacimiento de la ciencia moderna se hizo posible en dos ciencias fundamentales que son la astronoma y la fsica. La ciencia que va de Coprnico a Newton abri la posibilidad de construir leyes que dieran cuenta en trminos uniformes de los fenmenos fsicos y de los fenmenos astronmicos; se constituye as un paradigma cientfico uniforme para fenmenos que no aparecan as unificados en la ciencia antigua. En el nuevo paradigma las mismas leyes que dan cuenta de la cada de los cuerpos, como problema de la fsica, dan cuenta del movimiento de los astros.

A partir de la empresa de la investigacin y del conocimiento cientfico cambia el modo en que el mundo es concebido como objeto de conocimiento. Abordar este cambio implica tratar una cuestin que no se agot en la constitucin de la ciencia moderna, que es el papel de ciertas resistencias al descubrimiento de lo nuevo. En ese sentido, podemos tomar como ejemplo el proceso a Galileo. Qu es lo que estaba en juego en el "proceso a Galileo"? Galileo desarrolla lo que ya haba afirmado Coprnico y sostiene que no es el sol el que se mueve alrededor de la Tierra, sino que es la Tierra la que se mueve alrededor del sol, por lo tanto hay un reemplazo del sistema geocntrico por el sistema heliocntrico. Esta postura es cuestionada por un lado por cuestiones teolgicas, porque se sostiene que si la Biblia dice que Dios detuvo el movimiento del sol, est diciendo que el sol se mueve; por lo tanto es hertico decir que el sol no se mueve. Pero adems, la proposicin de que el sol no se mueve contradice la experiencia de la percepcin sensible: vemos que el sol se mueve a travs del firmamento desde el alba hasta el atardecer. Por lo tanto no se trata solamente de las resistencias desde el dogma o la autoridad de la Iglesia, tambin hay resistencias desde el sentido comn que efectivamente contradice las teoras de Galileo. En ese sentido, interesa destacar que la empresa de la nueva ciencia tiene que vencer obstculos; por un lado, de las instituciones, fundamentalmente a la Iglesia que haba monopolizado el saber y lo haba constituido en un recurso de legitimacin de su posicin de poder en la sociedad. Pero, adems, y esto nos interesa porque de alguna manera nos involucra ms directamente, la empresa cientfica se enfrenta al sentido comn. Naturalmente tendemos a ser ms aristotlicos que galileanos: el principio de inercia no surge de la observacin natural. Y la empresa de la ciencia moderna es una empresa que va contra el sentido comn.

El cambio que trae aparejado la constitucin del nuevo paradigma cientfico es algo ms que la suma de descubrimientos o la constitucin de nuevas disciplinas cientficas, que se muestran ms capaces que antes de dar cuenta de sus problemas y sus objetos. Se trata de un verdadero giro civilizatorio, una fractura en la manera de plantear una condicin de conocimiento que ya no puede fundarse en la experiencia sensible, sino que debe construir, por as decir, a la vez su objeto de indagacin y el camino para abordarlo; de all la importancia del mtodo, como un orden racional de conocimiento. All se sita la innovacin de Descartes. Por supuesto, habr debates sobre el modo en que se construye ese orden de razn, debates epistemolgicos y filosficos. Pero todos desconfan de la experiencia sensible y deben construir un camino para el entendimiento que sea capaz de alcanzar un conocimiento vlido a partir de estas apariencias primeras que nunca tienen en si mismas un fundamento de validez. Interesa destacar dos cuestiones, a partir de esta caracterizacin inspirada en Koyr, de la ciencia moderna como revolucin del pensamiento y de la revolucin del pensamiento como verdadera fractura en orden a la relacin con el mundo. Esta revolucin del pensamiento supone un cambio del estatuto de ciertos trminos y de ciertos problemas: la dimensin de la verdad, la concepcin de la naturaleza y, sobre todo, la cuestin del sujeto.

 

La verdad. Lo primero que hay que admitir es que el juicio que distingue lo verdadero y lo no verdadero est sometido a ciertas condiciones y a un rgimen de constitucin de la verdad. La concepcin de Aristteles, que predominaba en el pensamiento antiguo y medieval, garantizaba la verdad por una apelacin contemplativa a las formas sensibles. Por ejemplo, para esta concepcin, el agua es una sustancia, lquida, incolora, inspida e inodora. Este es un rgimen de verdad y sera difcil decir que es falso, que el agua no es eso. Pero el desarrollo de la qumica moderna, habla de otra cosa, porque instaura un nuevo rgimen de verdad, que no se asienta en la evidencia sensible, sino en el anlisis sistemtico y que, al menos en el caso del paradigma cientfico que estamos introduciendo, apela a la forma del clculo y a la expresin matemtica de principios, leyes y relaciones, como un modelo ideal de conocimiento. Para decirlo rpidamente, se trata del reemplazo de un rgimen sensible por un rgimen matemtico de constitucin de la verdad. Si hay algo que unifica distintas obras filosficas, cientficas, en este proceso que hemos empezado a situar desde el siglo XVII al XVIII, es que giran alrededor de una exaltacin, de una hegemona de esta construccin matemtica de la verdad. Y esto impacta, como se ve en el texto de G. Canguilhem Qu es la psicologa?, en los proyectos de una "ciencia de la subjetividad".

Esta formulacin matemtica supone que el descubrimiento de la verdad adquiere un carcter progresivo. Ya no se trata del encuentro de una verdad que se descubre globalmente, bajo la forma de la analoga, que era una forma caracterstica del conocimiento antiguo. El nuevo estatuto de verdad rompe esta formulacin analgica de la relacin para pensarla en trminos de clculo y de aproximacin progresiva, que entonces no puede menos que encontrarse con verdades parciales. En el viejo paradigma el mundo es pensado bsicamente como un mundo de formas sensibles y el modo de conocimiento opera bajo la forma de comparaciones. Al mismo tiempo, el rgimen de verdad aparece fuertemente asentado sobre cierta sacralizacin de los textos: la verdad est en los textos. En cambio, la ciencia fsico-matemtica rompe con la tradicin del texto sagrado para buscar a la verdad desplegada en un mundo que ya no es el de la experiencia sensible, sino el mundo transformado y construido por el mtodo fsico‑matemtico. Interesa destacar estas consecuencias directamente detectables en el orden de la constitucin y el progreso de la ciencia que aluden a una posicin intelectual diferente frente al mundo como objeto de conocimiento.

 

La naturaleza. La naturaleza pregalileana es bsicamente el conjunto armnico de formas sensibles y particularmente de formas vivientes. Hasta nosotros ha llegado tambin, por distintas vas, esa idea que asocia la naturaleza sobre todo al mundo orgnico, sobre todo a travs de la tradicin romntica, que ve a la naturaleza fundamentalmente como impulso, vida y movimiento. All, en ese conjunto de formas armnicas se daban, para el pensamiento antiguo, las posibilidades de una relacin de conocimiento por analoga. Si la naturaleza es un conjunto de formas armnicamente relacionadas, el conocimiento de algunas de esas formas naturales permite, por comparacin, sacar conclusiones o afirmar verdades respecto de otras formas. Adems, esta idea de la naturaleza supone una concepcin jerrquica y por lo tanto cerrada, de un mundo que tiene un lmite, la referencia al lmite de la esfera celeste, ms all de la cual estn los dioses muestra algo de esta concepcin de un mundo cerrado.

A partir de la revolucin cientfica, la naturaleza va a significar otra cosa. En primer lugar, porque ya no es aquello que se ofrece a la experiencia inmediata, sino que es lo que se opone como objeto de conocimiento; y si presupone la existencia de un orden es bajo la forma de un sistema, que ya no es un conjunto armnico, sino que es un conjunto sometido a leyes que regulan de modo preciso las relaciones de los cuerpos. Para entender esto, veamos una de las formulaciones que ms arraigo ha tenido en el pensamiento moderno, la frmula cartesiana. La naturaleza para Descartes es la extensin (la "res extensa") y el orden de la naturaleza es un orden espacial: extensin ms movimiento. Todo el orden de la naturaleza se reduce entonces a esta condicin de extensin y movimiento. Es un modelo de tipo mecnico, esa parte de la fsica que se ocupa de los movimientos recprocos de los cuerpos. El universo newtoniano es un gran mecanismo donde todas las relaciones de movimiento entre los cuerpos son traducibles a las frmulas matemticas de gravitacin, que ponen en relacin la masa de los cuerpos y las distancias que los separan. Se piensa la complejidad de fenmenos en el orden de la naturaleza en trminos mecnicos, con lo cual el nuevo paradigma cientfico puede construir una realidad formulable en trminos matemticos.

El modelo mecnico de la naturaleza termin por imponer a las concepciones de la biologa contempornea obstculos que tuvieron que ser superados para producir los desarrollos fundamentales que tuvo en el siglo XIX bajo otro paradigma cientfico, el evolucionismo. Pero hay que ver lo que esa idea del funcionamiento del cuerpo viviente como una mquina hizo posible en el siglo XVII y XVIII. Por ejemplo, la circulacin de la sangre, descubierta por Harvey, que es contemporneo de Galileo (Il saggiatore es de 1623 y la obra de Harvey se publica en 1628), fue posible por la aplicacin de ese modelo mecnico.

 

El sujeto. Lo importante, para pensar las condiciones de una psicologa como ciencia de la subjetividad, es que el cambio en el conocimiento del mundo, en la idea de verdad y naturaleza supone tambin un cambio en el concepto del sujeto del conocimiento. La revolucin del pensamiento en la ciencia moderna necesariamente debe problematizar la funcin del conocimiento: la filosofa moderna traslada la pregunta por el ser a la pregunta por el conocer. En todo caso, en ese camino del conocimiento se construye al mismo tiempo un cierto sujeto de la ciencia. Lo vemos en las proposiciones de Canguilhem: la concepcin de la naturaleza como extensin y movimiento, sometida al clculo matemtico, riguroso, analtico, construye un sujeto pensante calculador, analtico y racional, que no es el sujeto psicolgico. Se pueden establecer las equivalencias entre los rasgos que definen esta nueva imagen del mundo y las condiciones que debe cumplir el sujeto capaz de acceder a esa empresa de conocimiento. Si esto es as, cada nueva transformacin, cada crisis del pensamiento, cada transformacin de paradigmas cientficos y filosficos trae aparejados tambin cambios correlativos en la concepcin del sujeto. El sujeto as constituido, a partir de este primer paradigma de la ciencia moderna, no necesariamente debe ser pensado bajo la forma de una identidad continuada respecto de otros paradigmas cientficos y cambios civilizatorios a lo largo de la historia moderna y hasta nuestros das. El sujeto del que habla Descartes o Hume no es el mismo del que habla Darwin o autores ms contemporneos.

En la constitucin de la ciencia moderna nace tambin la problematizacin del hombre en tanto sujeto de conocimiento. Es decir, si la verdad en este nuevo estatuto de la ciencia no se brinda espontneamente al conocimiento sino que es el correlato de una actividad del sujeto sobre el objeto, la cuestin del sujeto de conocimiento se convierte en un problema fundamental. Y los principios del mtodo, se convierten en una dimensin que debe ser ineludiblemente resuelta, para poder dar cuenta de los criterios de verdad que este paradigma as define; pero all hay una consecuencia a extraer y es que la problemtica posible de la naturaleza humana va a ser abordada por el lado de esta funcin de conocimiento.

 

 

Notas

1.- Cfr. A. Caparrs (1991), "Crisis de la psicologa: singular o plural? Aproximacin a algo ms que un concepto historiogrfico", Anuario de Psicologa, n 51. En: www.elseminario.com.ar.

2.- D. Lagache (1980), La unidad de la psicologa (original: 1949) Buenos Aires, Paids. Canguilhem, G., "Qu es la psicologa?" (1956), Dpto. Publicaciones, Fac.Psico-UBA, 1994. En: www.elseminario.com.ar

3.- M. Foucault (1997), La psicologa de 1850 a 1950, tr. de Hernn Scholten, Dpto. Publicaciones, Fac.Psico-UBA. En: www. elseminario.com.ar.

4.- Danziger, Kurt "Tres desafos para la historia de la psicologa", Dpto. Publicaciones, Fac.Psico-UBA, 1996. En: www.elseminario.com.ar.

5.- Cfr. Th. Leahey (1980), A History of Psychology: Main Currents in Psychological Thought, Englenwood Cliffs, N.J., Prentice-Hall.; Koch (1992), "Psychology's Bridgman vs Bridgman's Bridgman", Theory and Psychology, 2 (3), pp. 261-290; Ch. D. Green (1992), "Of Inmortal Mythological Beasts. Operationism in Psychology", Theory and Psychology, 2 (3), pp. 291-320. Vase adems Theory and Psychology, February 2001, volume 11, n.1, dedicado a una evaluacin del operacionalismo en psicologa.

6.- Cfr. H. I. Brown (1984), La nueva filosofa de la ciencia, Madrid, Tecnos. A. Chalmers (1984), Qu es esa cosa llamada ciencia?, Madrid, Siglo XXI. E. Nagel (1968), La estructura de la ciencia, Buenos Aires, Paids.

7.- Cfr. Thomas Kuhn (1978), La revolucin copernicana, Barcelona, Ariel [primera edicin en ingls, 1957]; (1971), La estructura de las revoluciones cientficas, Mxico, F.C.E. [primera edicin en ingls, 1962]; (1983), La tensin esencial, Madrid, Ctedra [primera edicin en ingls, 1977].

8.- Cfr. A. R. Buss (1975) (ed.)(1979), Psychology in Social Context, New York (USA), Irvington Publishers.

9.- Cfr. Gergen (1985), "The social constructionist movement in modern psychology", American Psychologist, 40, pp. 266-275.

10.- Cfr. A. Blumenthal (1975), "A reappraisal of Wilhelm Wundt", American Psychologist, 30, 1081-1088; A. Blumenthal (1980), "Wilhelm Wundt. Problems of interpretation", en W. Bringmann and R. Tweney (Eds.), Wundt studies, Toronto, Hogrefe, pp. 435-445.

11.- Cfr. K. Danziger (1979), "Los orgenes sociales de la psicologa moderna ", Dpto. Publicaciones, Fac.Psico-UBA, 1996. En: www.elseminario.com.ar; y (1990), Constructing the subject. Historical origins of psychological research, Historical origins of psychological research, New York, Cambridge University Press.

12.- Cfr. K. Danziger (1990), Constructing the subject, op. cit., especialmente cap. 2.

13.- Cfr. K. Danziger (1990), Constructing the subject, op. cit.

14.- Cfr. Danziger (1997), Tres desafos para la historia de la psicologa, op. cit.

15.- Cfr. G. Canguilhem (1994), "Qus es la psicologa?", op. cit.

16. Larry Laudan, Progress and Its Problems, University of California Press, 1977.

17.- Cfr. D. Lecourt (1974), "La historia epistemolgica de G. Canguilhem", en G. Canguilhem (1974), Lo normal y lo patolgico, Buenos aires, Siglo XXI.

18.- D. Lagache, La unidad de la psicologa, op. cit.

19.- La versin completa del trabajo y las referencias correspondientes pueden verse en: www.elseminario.com.ar.

20.- Alexandre Koyr, Del mundo cerrado al universo infinito, Mxico, Siglo XXI, 1979.