Sigmund Freud: Mito o realidad?
Laura Andrea Ottone

 

INTRODUCCIN

A fines del siglo XIX, y sobre todo a principios del siglo XX, la propagacin de la teora psicoanaltica produjo un gran impacto dentro del mbito acadmico y social general. Dicha teora, refleja el surgimiento de un espacio en el cual el sujeto es capaz de pensarse a s mismo. Es por ello, que no sera posible pensar una teora descontextualizada de su medio de origen. Es necesario comprender los factores y las circunstancias que llevaron a que el psicoanlisis y el padre del psicoanlisis, como fue apodado hasta nuestros das Sigmund Freud, llegaran a tener el xito y la fama que tuvieron y an mantienen.

No deben apartarse del anlisis los factores extradisciplianarios, paralelos y propios de un poca, as tampoco el inminente proceso de secularizacin e individualizacin que se vena gestando durante el siglo XIX, y las repercusiones en la vida de cada uno de las personas. Estos procesos se veran relacionados con el siguiente informe, ya que en cierta forma le abren un camino a la teora psicoanaltica. La privatizacin y la forma de resolucin de problemas, junto con los procesos de racionalizacin y psicologizacin propios de fines del siglo XIX. Quizs resultara impensable en una poca anterior al desarrollo de dichos procesos, la situacin de una terapia, constituda por un profesional del psicoanlisis, diferente a una figura eclestica, un paciente que est dispuesto a contarle sus problemas, a hablar de s mismo, y la existencia de un espacio privado y un reconocimiento como tal para dicho encuentro. Tambin es necesario destacar la forma en que es considerada la enfermedad mental, en donde el enfermo ya no es quemado en hogueras, ni encarcelado, sino que la psiquiatra ya los concibe de una diferente forma, apuntando a la curacin y al tratamiento de los pacientes.

Parecen indudables los aportes acerca de la sexualidad, el inconsciente y otros temas abordados por Sigmund Freud, en el cambio de la subjetividad de dicha poca. Dicho informe no tienen como finalidad desmerecer estos logros de la teora, pero s ciertos factores que rodean la teora misma enaltecindola y venerndola ms all de los hechos objetivos de la historia.

Cabe preguntarse aqu si el impacto que produjo dicha teora, fue producto de lo novedoso y la fortaleza de las ideas de Sigmund Freud o de la forma en que fueron presentadas las mismas?. Si observamos detenidamente la forma en que Freud mismo describe los acontecimientos de su vida personal y profesional en su autobiografa cabe preguntarse si es posible la separacin de su obra y de su vida personal, y si esos sucesos descriptos por l coinciden con la realidad histrica. El lugar que fue ocupando el psicoanlisis a lo largo del tiempo, es producto de su fuerte teora o es producto de las sucesivas contribuciones a la formacin de un mito en el cual, Freud y su forma de presentar su trabajo fue uno de los pioneros en esta construccin que culminara con grandes beneficios personales. Entonces, puede hablarse de la formacin de un mito sobre su vida y por consiguiente sobre su obra?.

Mediante este informe se tratar de abrir visibilidad sobre estas cuestiones tratando de lograr un acercamiento a una realidad freudiana poco conocida. Con la ayuda de su autobiografa y de los trabajos de bigrafos tales como Ernst Jones, Emilio Rodrigu, Peter Gay y otros que sern mencionados para aclarar ciertos puntos, se buscarn aproximaciones a las respuestas de dichos planteos.

LA CUESTIN DEL MITO Y LA REALIDAD

A lo largo de la historia se han escrito numerosas biografas acerca de Sigmund Freud, su vida y su obra. Entre ellas podemos encontrar algunos autores que mediante su relato intentan dejar una idea mtica o casi idealizada de la figura de Freud, otros desde una postura crtica tratan de desmerecer su figura bajo ciertos intereses, y desde esta misma postura crtica tambin surge otro tipo de autores que, sin desmerecer su obra, intentan aproximar al lector a una idea que, apoyada en hechos historiogrficos, pretende ser ms objetiva y desinteresada.

Acerca del valor de una biografa, Glover afirma que ...la biografa...responde a la intencin de reanimar y preservar, para beneficio de la posteridad , el semblante de aquellos que alcanzaron la fama. El superlativo mrito del gnero biogrfico reside en el hecho de que adems de brindar un retrato del biografiado...permite esbozar la trayectoria espiritual del hroe...[1]. Es indudable que el tono de una biografa escrita en un determinado momento de la historia y hacia un determinado pblico tendr repercusiones en las significaciones sociales y culturales de los miembros de las diferentes sociedades, y de las diferentes pocas, ...las biografas cambiaron de tono segn la poca...[2], asegura Rodrigu, pero agrega citando a Eysenck que ...la tendencia a idealizar a Freud es un factor que hay que considerar.[3].

Uno de sus tantos bigrafos, considerado su bigrafo oficial, Ernst Jones, titula su obra referida a Freud: Vida y obra de Sigmund Freud, libro que ha despertado diferentes crticas ya desde su ttulo. Algunos autores como Rodrigu sealan que su libro ...tiene algo de empresa faranica; cae en la tentacin de levantar un mausuleo para la veneracin de las generaciones futuras. Pocas veces hubo una biografa tan <comprometida>, con alma de texto apostlico, expresin tan cabal de la leyenda y la doctrina freudianas...[4], agregando posteriormente que No fue casual que la biografa oficial se titulara Vida y Obra de Sigmund Freud[5].

Se hace pertinente aqu introducir una cuestin, esta tendencia, se ve sostenida nicamente por los bigrafos de la poca o tambin fue sustentada por el mismo Freud?

En 1925, Sigmund Freud escribe su Presentacin autobiogrfica, en la cual, antes de exponerla, Freud mismo describe lo dificultoso de la tarea, pero sostiene: Me creo autorizado a decir que la ma se vuelve an ms difcil por haber publicado ya, en varias oportunidades, elaboraciones como la que aqu se me pide, y porque la naturaleza misma del tema me oblig a explayarme en ellas sobre mi papel personal en una medida mayor que la que parece corriente o necesariaA, y refirindose tambin al producto de su autobiografa, afirma: ...me veo obligado a procurar ahora una combinacin diversa entre exposicin subjetiva y objetiva, entre inters biogrfico e histrico.B. Puede observarse aqu como, en la presentacin de su autobiografa l se presenta como un individuo resistente a los mltiples obstculos que dicha tarea presenta, y tambin la forma en que admite que se hacen inseparables su obra de su vida.

Esta postura desafiante con tonalidad heroica vuelve a encontrarse en varios escritos de Freud. En el siglo XX a sus 46 aos, en una carta dirigida a Fliess, ante la pregunta de quin era l, evaluando su camino recorrido, se responde: Pues la verdad es que no soy, en modo alguno, un hombre de ciencia, ni un observador, ni un experimentador, ni un pensador. Soy, por temperamento, un Conquistador[6]. Refirindose a tal afirmacin de Freud Rodrigu plantea: Conquistador est escrito en espaol. Palabra fuerte, con mltiples resonancias: la conquista de un nuevo continente, del corazn de una mujer o de la centuria que se inicia. Los conquistadores son audaces, intrpidos, temerarios, con fama de inescrupulosos[7]. Sera factible pensar que se va dando la construccin de una figura mtica, heroica como la que Sigmund Freud representa por nuestros das, a partir de la forma en que ste encara su trabajo. Al parecer, su definicin como un conquistador, dara la pauta de la manera en que l quiere que sea interpretada su labor, sealando asimismo la magnitud de sus descubrimientos. Continuando con esta idea, con respecto a su caso tan reconocido como fue el caso Dora, Freud afirma:

No soy capaz de trabajar a menos que sea aguijoneando grandes esperanzas. Y tambin Soy muy obstinado, muy audaz, y necesito grandes desafos[8]

Peter Gay comenta que en este caso, Las interpretaciones de Freud dan la impresin de que l vea en ella no tanto a una paciente que peda ayuda, como a un desafo que deba superar.[9]. Un ejemplo de esta afirmacin para Rodrigu se encuentra en los tiempos en los que Freud experimentaba con cocana apostando todo a un descubrimiento revolucionario, como anestesia local, y como panacea universal, de esta forma, en su autobiografa, Freud menciona: Un inters colateral pero profundo me haba movido en 1884 a solicitar a la casa Merk, cocana, alcaloide poco conocido en esa poca, y a estudiar sus efectos fisiolgicos...Conclu apresuradamente la investigacin, y consign en mi escritorio la prediccin de que pronto se descubriran otras aplicaciones de ese recurso.C. Pero al parecer, segn describe Jones en su biografa, no tuvo demasiado xito, su travesa con la cocana Jones la relata de la siguiente forma: Mediante estudios muy completos, Freud llev al conocimiento de la profesin mdica al valor medicinal de la cocana, pero fue un amigo suyo, al que haba sugerido la idea, quien obtuvo el mrito en lo que se refiere al uso principal de la droga: la anestesia local. Fue as cmo, en dos ocasiones, estuvo Freud a punto de alcanzar la fama, las dos veces apenas pasados los veinte aos de edad[10].

Es por dichas afirmaciones que algunos autores, aseguran que a lo largo de los aos en que su obra y vida fue escrita, relatada de una forma mtica, aludiendo a un mito del hroe, Rodrigu considera que: Estamos frente al Mito del Hroe Cientfico...El protagonista pasa por una serie de pruebas, tales como iniciacin, el aislamiento, la pobreza y el retorno. Estos elementos convergen en el mito de la Fundacin.[11].

Henri Ellemberger, alude a la existencia de un hroe solitario en dichos relatos que lucha contra la adversidad y un ejrcito de enemigos, pero finalmente triunfa.[12], esto se hace visible en Freud cuando en su autobiografa, relata su ingreso en la universidad: La Universidad, a la que ingres en 1873, me depar al comienzo algunos sensibles desengaos. Sobre todo me doli la insinuacin de que debera sentirme inferior y extranjero por ser judoD, como consecuencia de estos prejuicios que al parecer deba enfrentar por su religin, ms adelante menciona que este hecho lo prepar para familiarizarse con lo que le esperaba en su destino: ...el destino de encontrarme en la oposicin y ser proscripto por la compacta mayora. As se preparaba en m cierta independencia de juicioD. Idea que tambin es mencionada por Jones, quien agrega ...una de sus peculiares caractersticas: su independencia con respecto a la opinin de los dems. Haba aprendido a mantenerse solo frente al mundo...13, tambin hace referencia a ...su resistencia a recibir rdenes o incluso a que se esperara tal o cual cosa de l, a sentir coartada de cualquier manera su libertad de accin.[14]

Es notable como Jones intenta mantener esta postura freudiana, en su relato; Rodrigu sostiene que Estamos frente a uno de los ms frondosos mitos psicoanalticos. Jones fue el agente mitopoytico que urdi la tela y Ellemberger y Pollock los aguafiestas que pincharon el globo...[15]. El hecho de que Rodrigu designe a Ellemberger como <aguafiestas> lo hace basndose en diferentes afirmaciones que contrastan evidentemente con Jones. Tanto Ellemberger, como Sulloway y Roazen ven en el mito freudiano ...la gran contradiccin psicoanaltica; llaman la atencin sobre la presencia de fuerzas mistificadoras que actan perversamente en la biografa de un hombre que dedic su vida a demoler mitos de la cultura...El trabajo historiogrfico es importante en la medida en que el mito, como una hinchazn, esconde las aristas de cualquier gesta...el mito tambin es la sombra gigante del cuerpo fctico...[16].

Alrededor de 1890 Rodrigu afirma que ...el hroe sale de la pobreza, supera el prejuicio racial, se templa en su esplndido aislamiento, para librar la batalla final con las fuerzas establecidas. Con o sin mito, Freud, en este momento particular de su carrera, comienza a hablar su lengua y a hablar alto; el psicoanlisis comienza a tener su voz, su msica, por lo menos, mientras la letra no est todava definida...[17]. Cuando este autor se refiere a la letra que an no est definida, es posible que se refiera a una falta de fortaleza y desarrollo dentro de la teora propiamente dicha.

En cuanto a su teora, y los desarrollos mismos de ella, no puede eludirse la relacin con la escuela francesa y el tema del plagio del que fue acusado Freud ...recibo numerosos ensayos y artculos periodsticos de Francia que atestiguan una fuerte renuencia a aceptar el psicoanlisis y suelen sustentar las ms peregrinas tesis acerca de mi relacin con la escuela francesa. Por ejemplo, leo que aprovech mi estada en Pars para familiarizarme con las doctrinas de Pierre Janet, y emprender luego la huida con el fruto de mi robo. Por eso quiero dejar expresamente consignado que el nombre de Janet nunca se mencion durante mi permanencia en Salptrire .E.

Cabe destacar que Janet fue contemporneo de Freud, y que adems de ser ambos discpulos de Charcot, poseen varios puntos en comn, entre algunos de ellos puede mencionarse que Janet ... desarroll la tcnica de habla automtica bajo hipnosis, como medio teraputico para llegar a las ideas fijas. O sea que el francs invent el habla automtica en 1892, cuando su rival viens estaba a punto de crear una variante del mtodo: la asociacin libre[18]. Segn Rodrigu, otro hecho que seala el paralelismo entre ambos autores son los casos que abordaron ...Lonie era una especie de Ana O. Parapsicolgica y luego agrega ...el Schreber janetiano sera Aquiles, nico caso moderno de posesin por el demonio[19]. Janet, quien se refiere a una posesin demonaca sobre Aquiles, afirma que la verdadera enfermedad que lo aqueja es el remordimiento, luego con Madeleine, paciente que es estudiada durante 25 aos por Janet, logra elaborar su libro sobre la angustia, la histeria y el fenmeno religioso, obra titulada De la angustia al xtasis[20].

En su libro, Rodrigu se refiere a Janet como el gran rival de Freud, sorprendindose de cmo Janet fue borrado del mapa. Ellemberger alude a este hecho de su desaparicin ... como si una <mano> misteriosa hubiese borrado la memoria de Janet[21], adems supone que Hubo, no cabe duda, una guerra entre ambos hombres, una lucha por la supervivencia de las ideas que termin con la victoria total de Viena21. Tambin menciona un hecho que parece llamativo y es que en la Enciclopedia de Robin, en 1892, Janet aparece con justa razn como el mayor terapeuta de Europa: esto es, del mundo21. Este ltimo hecho parece contrastar con Jones quien habla de Freud y ...la posicin nica que ocupa en la historia22. No cabe duda de que Janet fue eclipsado por la gigantesca sombra de Freud. Los grandes hombres, como los rboles frondosos, son asesinos por naturaleza: ningn rival crece bajo su sombra23 seala Rodrigu. Este hecho es ilustrado por el autor al resaltar que Freud tiene en Salptrire una placa que recuerda su breve paso, pero ninguna hace referencia a al trabajo de ms de 30 aos de Janet en ese mismo lugar.

Hubo acusaciones de plagio en ambas direcciones, segn lo relata Rodrigu. Es extraa la forma en que Freud, en su autobiografa, se dirige a esta acusacin sobre su persona, como si le restara importancia, pero sin embargo, Rodrigu considera que La obra de Janet estuvo muy cerca de la de Freud. Una de las razones por las que Freud prefera el trmino inconsciente a subconsciente era que Pierre Janet haba usado el ltimo24. Esta extraa mencin de Janet en su autobiobrafa, que se contradice con lo que anteriormente expresa en una carta a Fliess Recientemente abr un libro publicado por Janet, <Hysterie et ides fixes>, con el corazn en la boca, y lo dej de lado con el pulso tranquilo. l no tiene ni una mnima idea de la clave25, segn lo expresa Rodrigu, Freud, tema al francs, circunstancia que quizs demuestra el hecho de que sus conocimientos estaban muy cerca de las teoras freudianas y explica podra llegar a hallarse el porqu de su desaparicin, el oscurecimiento de sus teoras que quizs no convena que se compararan y compitieran con las psicoanalticas. La bsqueda de discpulos pareci facilitar este apoyo hacia Freud, con su posterior veneracin y mitificacin, hecho que l mismo ayud a forjar, dejando a un lado de la competencia a Janet, cuyos desarrollos no parecan ser tan diferentes al del hroe cientfico. Buscando una causa que pudo haber contribudo al olvido de Janet, Rodrigu encuentra que Janet ...no aglutin discpulos...26, hecho que evidentemente se contrapone con la historia del psicoanlisis.

Peter Gay afirma que despus de empezar como <una contribucin psquica>, desafortunadamente pas a ser <una moda>, es decir, algo febrilmente discutido por personas que slo tenan un leve conocimiento de su significado...haba <hecho furor>, convirtindose en una especie de moda...27. Tambin en su libro, Peter Gay, cita a un mdico sueco, Poul Bjerre, quien afirma que ...en 1925 el freudismo haba <agitado los sentimientos> como si se tratara de <una nueva religin y no de una nueva rea de investigacin. Especialmente en Estados Unidos, la literatura psicoanaltica ha adquirido dimensiones de avalancha. Analizarse est de moda>28. Pero al mismo tiempo que esta moda se impone, surge un inconveniente, y agrega que ... sus teoras se prestan con terrible facilidad a los manejos de la ignorancia y la charlatanera...29.

Por un lado, Peter Gay alude a una cuestin de moda que se instaur alrededor del ao 1920 en el psicoanlisis, pero que tornndose en un aspecto negativo, la gran fama que l adquiere, conduce a la charlatanera de la que fue acusado Freud y su teora, ya que el psicoanlisis comenz a estar en manos de cualquiera y una persona con un escaso conocimiento de psicoanlisis, an no teniendo su licencia, era capaz de ejercerlo. Por su lado, Ellemberger, resalta que este hecho es parte del mito construido en Freud Otra caracterstica de la propuesta mtica consiste en oscurecer gran parte del contexto cultural en el cual evolucion el psicoanlisis. El mito exige la originalidad absoluta del hroe, a expensas de sus predecesores, pioneros, precursores, asociados, discpulos, rivales y contemporneos30,,y continuando con su afirmacin asegura que ...Breuer, por ejemplo, es rebajado para enaltecer a Freud...31 .

Un hecho a destacar es que esta fama que logra Freud, no parece casual, sino que parece ser buscada por l mismo, Peter Gay menciona que ...Freud no era indiferente a la aprobacin pblica; despus de todo, insista en la originalidad de sus contribuciones a la ciencia de la mente, por las cuales esperaba reconocimiento.32. En esta ltima afirmacin de Peter Gay surge una contradiccin con la caracterstica que Jones encuentra en la personalidad de Freud, dice Jones: La fama, en s misma, representaba bien poco para l...33. Otra vez la historia se vuelve a encontrar con contradicciones entre los hechos relatados por uno y otro autor.

Siguiendo con las afirmaciones de Ellemberger, podra pensarse que lo mismo que ocurri con Breuer, ocurri con Janet, quien probablemente fue oscurecido por esta figura mitificada de Freud, que es ubicada junto con una teora revolucionaria en la historia, y es Sigmund Freud quien es puesto en un lugar de genio, hroe, de creador, sin poder separar la historia de una disciplina, de la historia de la vida de una persona. Se ha tomado cada rasgo, cada caracterstica de su personalidad como constitutiva de un mito que es alimentado por el mismo Freud, con el surgimiento y auge de esta teora como destino inevitable, a travs de la postura que asume en sus escritos el mismo Freud y el relato de bigrafos al estilo de Jones.

El historiador oficial de Freud, Ernst Jones, quien segn Rodrigu ... fragu la historia. Los mitos se forjan, pero no se falsifican. Son construcciones y no representaciones...se trata de ficciones que dejan vislumbrar verdades histricas...34 aludiendo al caso Dora y lo que dice Jones respecto de Breuer y su separacin con Freud, separacin que fue a causa del sexo, segn Jones y que segn Rodrigu este caso ... pas a ser el paradigma de la neurosis de contratransferencia...aunque la fuga a Venecia no pase de ser un mito, mito que puede ser considerado un producto cultural de la ltima fase de consolidacin del psicoanlisis.35 agregando que tuvo un resultado positivo para Freud ... su beneficio secundario es que desvaloriza a Breuer para enaltecer a Freud...36, hecho ya observado con Janet.

Parece ser muy importante, por lo tanto, la forma en que un autor se compromete a traducir la historia para acercarla a nuestros das, ya que oscureciendo algunos hechos y visibilizando especficamente algunos otros, parece deformar la historia, y en el caso de Freud, ayuda a construir un mito de su vida y obra, o bien en el caso de una historia crtica a demolerlo.

Al ser la historia oficial la biografa escrita por Ernst Jones, parece ser que esta imagen que es descripta por l es el que queda en mente al pensar en Freud y su teora psicoanaltica. Rodrigu apoya a Paulo Souza en su afirmacin sobre esta cuestin ... la imagen que tenemos de Freud es, esencialmente, la que nos leg Jones37 y Rodrigu agrega que ...fue el discpulo ms ortodoxo y, por lo tanto, el menos verdadero...38(de Freud).

Se hace visible como, en su libro, resguarda a Freud ante crticas que circulan acerca de su persona ...qu puede haber de veracidad en ciertos comentarios adversos que se han hecho acerca de la personalidad de Freud? He ledo ms de una vez que era pesimista, arrogante y tan desagradable que siempre terminaba por reir con sus amigos...39, crticas a las cuales l responde de la siguiente manera ...lo que se refiere a su supuesto pesimismo...lo ms apropiado sera decir de l que era un <realista>...El epteto de <arrogante> es realmente absurdo si se quiere aplicar a Freud. Cabra hablar, en todo caso, de obstinacin para referirse a la tenacidad con que sostena sus convicciones, alcanzadas a costa de tan arduos esfuerzos...El calificativo de <desagradable> no pudo haber sido usado ni por un momento por nadie que lo haya conocido...40.

Aqu puede observarse como, alrededor de esta teora psicoanaltica, ms all de los desacuerdos que han existido o problemas internos que ha tenido a nivel conceptual, todos estos factores externos, extradisciplinarios tales como esta mitificacin que se ubica alrededor de Sigmund Freud y su teora: el mito del hroe cientfico, en el que l se anima a enfrentar toda esa adversidad que supuestamente se encontraba en ese momento y que le cost mucho esfuerzo esquivarla y hacerle frente, pero que finalmente el hroe triunfa; a pesar de su religin y el profundo antisemitismo que pareca existir en el mbito acadmico. Es posible que la forma en que escribe Freud y al mismo tiempo se describe, y con la ayuda de sus discpulos ortodoxos que se han dedicado a difundir esta teora acompaada de una gran idealizacin sobre su persona, haya culminado en la formacin de un mito.

No resulta extrao que muchas de las crticas que ha recibido, ante todo, recaen sobre su persona? Siendo que l mismo refuerza este nexo entre su vida y obra, relatando ciertos sucesos de su vida para aplicar en ellos el psicoanlisis (como los sueos que relata), resulta casi evidente que inclusive es aceptado por l el hecho de esta dificultosa separacin entre su obra y su vida personal en su autobiografa- este nexo ayud a edificar un mito que fue construdo en base a la novedosa teora psicoanaltica pero que tambin, tienen una gran influencia en su posicin actual tanto la postura asumida por Freud, como los halagos que pueden extraerse de relatos como la biografa de un autor como Jones. Este autor lo presenta como un genio solitario, pero muchos autores, descartan esta idea, aludiendo a que realmente no estaba tan solo, y que el rtulo de genio slo es vlido en la construccin de este mito, porque realmente , no se duda de que ha abordado temas que han quedado inscriptos en la historia, pero eso no da derecho a hablar de un genio o un hroe, tanto en su vida personal, como en su vida intelectual.

CONCLUSIN

Luego de haber indagado sobre ciertas cuestiones de la obra y tambin de la vida de Freud, pudimos observar la diversidad de enfoques existentes sobre Sigmund Freud. En este recorrido se observ la presencia de un investigador como Ernst Jones quien desde su libro que figura como la historia oficial, conduce a una mitificacin, es decir una concepcin algo irreal de lo que verdaderamente fue Freud y la repercusin de la teora psicoanaltica. Sin poder dar una respuesta que contenga la verdad absoluta, se quiso presentar las diferentes opiniones que surgieron a lo largo de la historia, en donde aparecieron ciertos debates que mostraban una discordancia sobre algunos temas. Parece ser que, desde que la teora psicoanaltica comienza a tener repercusin, y empieza a sonar cada vez ms fuerte en el mbito acadmico y social general, en el nombre de Sigmund Freud, tambin comienza a forjarse un ideal, nace un mito que incluye a un hroe, Freud.

Aqu se vuelve a plantear la pregunta inicial: las ideas dadas a luz por Freud, constituan realmente una novedad? o su impacto se debi a la construccin social y personal de un mito que produjo un fuerte impacto en la sociedad?. Para evaluar esto es necesario tener en cuenta que sus teoras no surgieron de la nada, debe pensarse que teoras tales como la del inconsciente y la de la sexualidad infantil estaban a punto de aparecer, y considerando estas teoras, es lcito decir que el psicoanlisis toma, entre otros, autores como Herbart, Breuer, quienes podran ubicarse como sus races41. Pero la historia demuestra como aquellas figuras que se ven asociadas con el psicoanlisis y que pueden llegar a tener cierto protagonismo dentro de la historia de esta teora o pueden llegar a competir con ella, se ven opacados, dando lugar a que slo brille Freud, y su venerada figura.

Como se mencion, Freud no era el nico que se encontraba hablando este idioma por esas pocas, en la escuela francesa se encontraba Pierre Janet, quien no se encontraba muy distante a los desarrollos de Freud. Entonces cabe preguntarse aqu por qu no tuvo Janet el lugar que tuvo Freud?. Si se deja de lado el aspecto conceptual, es decir los desarrollos de cada uno de los autores, se podrn observar las grandes diferencias entre ellos: Janet carece del mito que Freud posee, que lo hizo popularizarse, y al mismo tiempo popularizar sus ideas. Ese mito del hroe, del genio, de ese hroe que sale de la pobreza, que va en contra de esos prejuicios antisemitas que circulaban, que se encuentra solo, aislado, y an as lucha contra la supuesta adversidad que posea en ese momento.

De esta manera, podra pensarse que junto con su teora, es este mito el que lo lleva a la fama y le confiere el lugar que hoy tiene dentro del marco cultural y social general. Es evidente que este mito es el que invisibiliza cuestiones que aluden a cuestiones negativas de su vida, tales como las acusaciones de charlatn, que su teora es un fraude, acusaciones de plagio, los fracasos en sus experimentos con cocana y dems crticas que se asentaron en su vida personal. Es inevitable caer en otra cuestin: por qu su obra se vuelve tan difcil de separar de su vida? Esta postura que asume Freud en su obra, y asimismo la forma en que se describe en su autobiografa, parece coincidir con la construccin del mito, hacindose evidentes sus aportes en la creacin de su venerada figura.

Entonces toda la fama adquirida, y todo el reconocimiento internacional de su teora psicoanaltica no se debe a surgimiento de una teora fuerte sino de la influencia de un mito creado en ella. Sera fcil esta afirmacin para los adversarios del psicoanlisis, pero no se podra dejar de lado el valor del psicoanlisis como una teora que produce un cierto impacto dentro de una determinada sociedad. Es cierto que dicha teora, ha revolucionado y revolucionado el mbito acadmico, y tambin es cierto que se ha forjado un mito alrededor de ella y de Freud. Se hace difcil, podra decirse que casi imposible, dicernir o evaluar cuanto hay de mito y cuanto de realidad en la historia. Cada historia es un recorte arbitrario de la realidad de un momento dado, acorde al inters del investigador o historiador que la realiza. Pero lo importante es que al analizar un fragmento de la historia, se tengan en cuenta estas cuestiones, para no caer en errores. El verdadero desafo se encuentra en una lectura crtica de los acontecimientos, sin atenerse a textos bblicos, pensando que ellos constituyen una nica verdad, sino teniendo en cuenta que coexisten mltiples visiones de la realidad, y que debajo estas visiones siempre encontramos diferentes intereses que se entremezclan en una pretendida mirada objetiva.

 

BIBLIOGRAFA UTILIZADA

Bibliografa general:

-          Danziger, Kurt, La historia de la introspeccin revisada, Dpto. de Publicaciones, Fac. Psicologa, Uba, 1991.

-          Gusdorf, Georges, El advenimiento del yo, Dpto. Publicaciones, Fac. Psicologa-UBA, 1995.

-          Elas, Norbert, El proceso de civilizacin, La contencin de los instintos. La psicologizacin y la racionalizacin, Mxico, FCE, 1989.

-          Elas Norbert, La civilizacin de los padres y otros ensayo, LEspace priv, o Privatraum o espacio privado, Bogot, Norma, 1998.

        

Bibliografa primaria

-          Freud, Sigmund; Presentacin autobiogrfica(1925),Obras Completas, Tomo XX, Amorrortu Editores, Bs As, 1993.

       

Bibliografa secundaria

-          Gay, Peter, Freud. Una vida de nuestro tiempo, Bs.As., Paids, 1989, Barcelona, Bs.As., Mxico.

-          Jones, Ernst; Vida y obra de Sigmund Freud, Editorial Paids, 4 edicin 1950.

-          Rodrigu, Emilio; Sigmund Freud. El siglo del psicoanlisis, Bs.As., Sudamericana, 1996.



Notas:

[1] Rodrigu, Emilio; Sigmund Freud. El siglo del psicoanlisis, Bs. As., Sudamericana, 1996, pgina 18.

[2] Idem, pgina 12.

[3] Idem, pgina 16.

[4] Idem, pgina 10.

[5] Idem, pgina 15.

A Freud, Sigmund; Presentacin autobiogrfica (1925), Amorrortu editores, O.C. Tomo XX, pgina 7.

B Idem, pgina 7.

[6] Rodrigu, Emilio, pgina 398.

[7] Idem, pgina 398.

[8] Idem, pgina 403.

[9] Idem, pgina 410.

C Freud, Sigmund; Presentacin autobiogrfica, pgina 14.

[10] Jones, Ernst; Vida y Obra de Sigmund Freud, 1950, pgina 14.

[11] Rodrigu, Emilio, pginas 16 y 17.

[12] Rodrigu, Emilio, pgina 17.

D Freud, Sigmund, Presentacin autobiogrfica, pgina 9.

13 Jones, Ernst, pgina 16.

[14] Idem anterior, pgina 428.

[15] Rodrigu, Emilio, pgina 240.

[16] Idem anterior, pgina 18.

[17] Idem anterior, pgina 220.

E Idem, pgina 12.

[18] Rodrigu, Emilio, pgina 365.

[19] Idem anterior, pgina 365.

[20] Idem anterior, pgina 366.

[21] Idem anterior, pgina 367.

22 Jones, Ernst; pgina 14.

23 Rodrigu, Emilio, pgina 365.

24 Idem anterior, pgina 365.

25 Rodrigu, Emilio, pgina 368

26 Idem anterior, pgina 368.

27 Gay, Peter; Freud. Una vida de nuestro tiempo, Bs.As., Paids, 1989, pginas 503 y 504.

28 Idem anterior, pgina 504.

29 Idem anterior, pgina 505.

30 Rodrigu, Emilio, pgina 17.

31 Idem anterior, pgina 17.

32 Gay, Peter, pgina 507.

33 Jones, Ernst, pgina 433.

34 Rodrigu, Emilio, pgina 240.

35 Idem anterior, pgina 240.

36 Idem anterior,pgina 240.

37 Idem anterior, pgina 11.

38 Idem anterior, pgina 11.

39 Jones, Ernst, pgina 430.

40 Idem anterior, pginas 431 y 432.

41 Rodrigu, Emilio, pgina 222.