Estatuto cientfico y teraputico del
procedimiento freudiano
Mara Sol Odriozola
ndice
*Introduccin
*Freud: el hroe solitario que crea el psicoanlisis y lucha contra sus adversarios
* y sigue luchando, actualmente, para mantenerse en pie, a travs de los representantes de su movimiento
*Epistemologa freudiana
*Comentarios finales
La ciencia, en general, es siempre
perturbadora de la tranquilidad.
Las ciencias sociales no pueden
escapar de esta condicin y nos
debe generar sospechas si despus
de introducirnos en un rea del conocimiento social
permanecemos tan serenos y seguros como cuando entramos.
Hay una gran dignidad en el ser espectador; si se hace por mucho tiempo, acaba uno
muerto por dentro
C.P.Snow
Introduccin
La cita transcripta en la portada del presente trabajo, sirve para explicar el objetivo de este informe de lectura: abordar la problemtica del estatuto cientfico y teraputico del procedimiento freudiano.
Dicho cometido se realizar partiendo de la lectura de determinados textos de Freud y, asimismo, siguiendo el anlisis desde la literatura crtica, sobre la problemtica consignada anteriormente. Para ello se utilizarn textos de los siguientes autores: H. Ellenberger, P. Roazen, F. Sulloway, F. Crews, R. Webster, Assoun y M. Bunge.
Pero, volviendo al primer punto, qu nos muestra la cita? Uno no puede permanecer pasivo, es necesario tomar una posicin activa y reflexiva frente a los problemas que atraviesan y definen a los seres humanos.
Este es el caso de los autores mencionados anteriormente. Los mismos no permanecieron como meros espectadores ante los postulados psicoanalticos sino que adoptaron una perspectiva crtica frente a este nuevo movimiento creado por Freud.
Por consiguiente, se pretende mostrar a continuacin la lectura que ellos hicieron del psicoanlisis en relacin a su carcter cientfico y teraputico.
Freud: el hroe solitario que crea el psicoanlisis y lucha contra sus adversarios
En Cinco Conferencias (1909/1910), Freud hace una sntesis de lo que el llama, el nuevo mtodo de indagacin y terapia: el psicoanlisis. Entre otras cosas nos dice lo siguiente: La interpretacin de los sueos es en realidad la va regia para el conocimiento de lo inconciente, el fundamento ms seguro del psicoanlisis y el mbito en el cual todo trabajador debe obtener su convencimiento y formacin. Cuando me preguntan cmo puede uno hacerse psicoanalista, respondo: por el estudio de sus propios sueos. Si, () son ustedes capaces de aceptar las soluciones de los problemas de la vida onrica, las novedades que el psicoanlisis propone a su pensamiento ya no les depararn dificultad alguna.1
Tambin menciona los medios que se ofrecen en el tratamiento psicoanaltico para descubrir lo reprimido en la vida anmica: las ocurrencias del paciente en la asociacin libre, sus sueos, actos fallidos, el fenmeno de la transferencia, y afirma lo siguiente: () llegarn conmigo a la conclusin de que nuestra tcnica es ya lo bastante eficaz para poder resolver su tarea, para aportar a la conciencia el material psquico patgeno y as eliminar el padecimiento provocado por la formacin de sntomas sustitutivos.() la tcnica () es particularmente difcil. Opino que es por entero apropiada para el asunto que est destinada a dominar. () ella no es evidente de suyo, se la debe aprender como la histolgica o quirrgica. () en Europa hemos recibido sobre el psicoanlisis, una multitud de juicios de personas que nada saben de esta tcnica ni la aplican, y luego nos piden, como en burla, que les probemos la correccin de nuestros resultados. Sin duda que entre esos contradictores hay tambin personas que en otros campos no son ajenas a la mentalidad cientfica y por ejemplo no desestimaran un resultado de la indagacin microscpica por el hecho de que no se lo pueda corroborar a simple vista en el preparado anatmico () Pero en materia del psicoanlisis las condiciones son en verdad menos favorables para el reconocimiento. El psicoanlisis quiere llevar al reconocimiento conciente lo reprimido en la vida anmica, y todos los que formulan juicios sobre l son a su vez hombres que poseen tales represiones () No puede menos, que provocarles la misma resistencia que despierta en el enfermo () tambin en nuestros oponentes podemos comprobar a menudo un muy notable rebajamiento de su facultad de juzgar, por obra de influjos afectivos2
Tengamos presente estas ltimas afirmaciones de Freud (o sea que lo critican porque opera la resistencia) ya que ms adelante veremos como Richard Webster se refiere al respecto. Y tambin como algunos dichos de Frederick Crews, en cierta manera, se refieren a lo que podramos sintetizar con una frase de Freud: S que todos mis partidarios slo mediante sus experiencias con la transferencia se convencieron de la justeza de mis tesis sobre la patognesis de las neurosis, y muy bien puedo concebir que no se obtenga esa certeza en el juicio mientras uno mismo no haya hecho psicoanlisis, vale decir, no haya observado por s mismo los efectos de la transferencia3
Pero dejemos de lado dichas articulaciones ya que sern retomadas luego.
Para abordar el objetivo del presente informe: el estatuto del psicoanlisis, antes de adentrar en la literatura crtica, se continuar presentando ciertas afirmaciones de Freud para ubicarnos en el tema de inters.
Como dice Freud, la historia del psicoanlisis propiamente dicho empieza con la innovacin tcnica de la renuncia a la hipnosis.4La teora psicoanaltica es un intento por comprender la transferencia y la resistencia. Cualquier lnea de investigacin que admita estos dos hechos y los tome como punto de partida de su trabajo tiene derecho a llamarse psicoanlisis, aunque llegue a resultados diversos de los mos. () la doctrina de la represin es una conquista del trabajo psicoanaltico, ganada de manera legtima como decantacin terica de innumerables experiencias.5
Refirindose al psicoanlisis escribe, nunca pretendi proporcionar una teora completa de la vida anmica del hombre; solo pidi que sus averiguaciones se usaran para completar y enmendar nuestro conocimiento adquirido pos otras vas6
Recapitulando, en este recorte de Freud se puede observar como presenta al nuevo mtodo como investigativo y teraputico, dice que la tcnica es eficaz, difcil, hace referencia al autoanlisis, a la resistencia que observa de parte de sus crticos y a la importancia de analizar y ser analizado para convencerse de dicha eficacia.
Yo trataba mis descubrimientos como contribuciones ordinarias a la ciencia, y lo mismo esperaba que hicieran los otros7
Pero desde su nacimiento el movimiento psicoanaltico, si bien fue ganando poco a poco cada vez ms seguidores, no tard en ganarse adversarios: () todo el disgusto que el nuevo fenmeno provoc en los contemporneos se descargo sobre mi cabeza en forma de crtica8
Como se observa, ya en su poca se originaban disputas en torno al nuevo descubrimiento, incluso con sus estudiantes, por ejemplo con Adler y con Jung. Refutando algunos argumentos, Freud afirma: La relatividad de nuestro conocimiento es un reparo que puede oponerse a toda ciencia, no slo al psicoanlisis. () Ninguno de nosotros puede entrever el juicio definitivo que la humanidad pronunciar sobre nuestros empeos tericos () Cada cual ha de conformarse con llevar adelante su asunto honrosamente, sin usurpar un papel de juez reservado a un futuro lejano9
Un siglo ms tarde, tampoco nosotros podemos establecer un juicio definitivo del psicoanlisis. Ms an si se tienen en cuenta las diferentes posturas que se encuentran en torno al mismo.
Ernst Jones, en la biografa que dedica a la vida de Freud, lo presenta como un hroe solitario que lucha por su verdad y por su teora, contra sus oponentes, triunfando al final.10Veamos como comenta R.Webster dicha biografa: el prefacio clarifica que el libro de Jones fue escrito, al menos en parte, para defender a Freud de sus crticas y del uso que ellos hacan de sus ocasionales revelaciones11
De aqu se desprende el sentido del primer subttulo de este informe. A saber, que dicha presentacin de Freud ejerci una influencia en el estudio del psicoanlisis. Si aqu se menciona lo legendario o mtico, sin profundizar en el tema ya que excedera los lmites del presente trabajo, es porque algunos autores a los que nos remitimos hacen referencia a la leyenda freudiana y a la importancia de tenerla presente si uno quiere hacer una evaluacin del estatuto del psicoanlisis. En palabras de Henry Ellenberger: el psicoanlisis creci en una atmsfera de leyenda, con lo que no ser posible realizar una valoracin objetiva sin separar antes los hechos verdaderamente histricos de los legendarios12Ellenberger as descarta la leyenda de Freud como hroe solitario en un mundo hostil y la absoluta originalidad de sus conclusiones.
Por ejemplo, Paul Roazen comenta: Examinar crticamente los orgenes histricos de una disciplina como el psicoanlisis supone el riesgo de ser acusado de querer desprestigiarla; todas las organizaciones viven una mitologa compartida, razn por la cual ningn sistema autoritario ha dado nunca la bienvenida a una verdadera investigacin histrica13
Siguiendo esta lnea, se ubica Frank Sulloway que, tambin ha realizado un anlisis de la leyenda de Freud. Escribe, () la aureola mtica que rodea la vida y xitos de Freud, finalmente empieza a mostrar seales de resquebrajarse y desintegrarse de forma gradual. Con el reciente progreso en los estudios de Freud, estos mitos no slo pueden ser identificados y mostrarse en su facticidad histrica, sino que ahora, lo cual es an ms importante, pueden comprenderse a ttulo propio como una parte integral y fascinante del proceso histrico14 Cuestionar la leyenda de Freud es a menudo cuestionar los cimientos del pensamiento freudiano ()15 Para entender a Freud como psicobilogo, uno debe separar los hechos histricos de la ficcin y examinarlos lado por lado16Sulloway termina presentando a Freud como un hroe: Al fin y al cabo, Freud en realidad es un hroe. Los mitos son simplemente lo que debi pagar a la historia y continuar existiendo, mientras su legado sea una parte poderosa de la conciencia humana, salvaguardando su lcido legado para la humanidad 17
y sigue luchando, actualmente, para mantenerse en pie, a travs de los representantes de su movimiento
Veamos qu dice Paul Roazen: La Asociacin Internacional de Psicoanlisis creada en 1910 cuenta actualmente con cerca de diez mil socios afiliados. Hoy en da los psicoanalistas se suscriben a muchas publicaciones profesionales (), pero los temas de los artculos, sean abstracciones tericas o ejemplos ms concretos de casos, se suelen referir a los escritos primigenios de Freud; casi ninguno se refiere a sus casos clnicos. Cuanto ms se conoce a Freud como personaje histrico vivo, ms fcil resulta desentraar el significado real de lo que escribi.18
En el siglo transcurrido, el psicoanlisis ha sido absorbido por nuestra cultura. Adems de todos los afiliados que se gano, otras personas se abocaron a la tarea de realizar una revisin crtica de su estatuto. En palabras de Roazen: La frecuencia con la que se le ha atacado y criticado demuestra la vitalidad e importancia de lo que propuso.19Para los historiadores intelectuales, la fidelidad ciega con que algunos analistas han seguido a Freud ha sido un gran problema, porque siguen considerando toda crtica desapasionada como ultraje y una seal de que todo su trabajo no ha sido tomado en serio, y encima, la escasez de nuevos historiales clnicos es asombrosa20
Dado la falta de nuevos historiales clnicos, cabra preguntarse por los historiales famosos que se encuentran en los cimientos del psicoanlisis, para poder efectuar una valoracin de dicho procedimiento. Se vuelve a extraer de Roazen lo siguiente: Freud public cinco famosos historiales de casos que se han hecho famosos no slo entre los psicoanalistas sino en el mundo literario en general. Su estudio sobre <Dora>, aparecido en 1905, presentaba sus teoras sobre la histeria. Freud abandon el caso tardamente por estancamiento teraputico, pero su falta de xito clnico no pareci afectar las enseanzas que de l extrajo. En 1909 apareci el examen de una fobia en un nio de cinco aos, conocido como <Juanito>. Freud no trat al nio directamente, y confi en las supervisiones que le hizo al padre () Ese mismo ao public su relato de la neurosis obsesiva del <Hombre de las ratas>. Este paciente fue el mejor de todos los casos publicados por Freud, aunque su muerte durante la Guerra hizo imposible comprobar cmo podra haberle ido despus. El debate de Freud sobre la paranoia, el caso <Schreber> fue publicado en 1911 () se trataba de una interpretacin de un libro de memorias. En 1918 se publico () el <Hombre de los lobos>. () el caso se vio cargado con un pesado bagaje terico y una complicada retrica. El <Hombre de los lobos> muri en una residencia psiquitrica en 1979, de modo que vivi lo suficiente para rechazar muchas de las hiptesis de Freud sobre l.21
Segn comenta Roazen, los textos de que disponemos se basan en los tratados de Freud, y no se verifican sus descubrimientos con las personas implicadas.22Mientras sus informes sobre los pacientes son considerados por algunos como el Evangelio, para otros parecen ser esencialmente ficticios. A Freud le preocupaba su poder de persuasin; declaraba en 1890:<< An me resulta extrao que los historiales de casos que escribo parezcan relatos breves y () les falte el sello grave de la ciencia>>. 23
Para continuar con el anlisis del procedimiento psicoanaltico, recurramos al texto de Ellenberger: El psicoanlisis difiere esencialmente de otros mtodos psicoteraputicos en que el paciente repite la experiencia de la propia enfermedad creadora de Freud, aunque en forma atenuada y bajo un gua cualificada. () equivale a un viaje por el inconsciente, del que el hombre emerge necesariamente con una personalidad modificada () Los psicoanalistas afirman que su mtodo es superior a cualquier otro tipo de teraputica, por ser el nico capaz de reestructurar la personalidad. Freud y sus sucesores han sealado un nmero cada vez mayor de limitaciones, contraindicaciones y peligros.24 () la teora psicoanaltica es reconocida universalmente como una sntesis poderosa y original que ha servido de incentivo a numerosos investigadores y hallazgos () Sin embargo, el problema de su status cientfico todava no est claro. () la validez de los conceptos psicoanalticos todava es puesta en duda por muchos experimentados psiclogos y epistemlogos. Esta paradoja ha hecho que muchos freudianos conciban el psicoanlisis como una disciplina que, separndose del campo de la ciencia experimental, est ms emparentada con la historia, la filosofa o la lingstica, o como una variedad de hermenutica. 25
Como ya se ha mencionado, Frank Sulloway, otro especialista en el tema en cuestin, haba analizado la leyenda de Freud. l dice que como consecuencia de esta distorsin Freud se convirti en un bilogo oculto26y es uno de los pensadores ms malinterpretado del pensamiento occidental. Por lo tanto, Sulloway realiza una reinterpretacin del significado y de las races conceptuales del psicoanlisis freudiano. Su tesis es la siguiente: () Freud, a lo largo de los aos, se ha convertido en un bilogo oculto y. por ende, el psicoanlisis en una biologa oculta. Por lo tanto, el psicoanlisis tendra races biolgicas escondidas, ocultas.27Muchas concepciones de Freud, si no la mayora, eran biolgicas tanto por inspiracin como por sus consecuencias Freud es heredero de Darwin y precursor de los etlogos y sociobilogos contemporneos. Desde esta perspectiva, Sulloway dice que las teoras de Freud revelan una racionalidad oculta, as como tambin ciertas limitaciones, que pocos estudiantes han realmente entendido.28Tambin dice, que los escritos de Freud contienen un riqueza de pensamiento y observacin del comportamiento humano que sobrevivir a los constructos tericos que l defendi29
Tanto F.Sulloway como R.Webster mencionan el juicio de Peter Medawar respecto de la teora psicoanaltica. ste dice: la teora psicoanaltica doctrinaria es el fraude intelectual ms prodigioso del siglo XX: as como un producto final, semejante a un dinosaurio o a un zeppeln de la historia de las ideas, una inmensa estructura con un esquema radicalmente errneo, y sin posteridad.30Al respecto Sulloway comenta que, si bien lo correcto o incorrecto del psicoanlisis excede el alcance de su libro, no niega que varios aspectos no confirmados de la teora de Freud estaran relacionados con sus premisas errneas.31 Webster opina que ninguna crtica negativa del psicoanlisis, por potente y convincente que sea nunca constituir una adecuada refutacin de las teoras presentadas por Freud, porque en la realidad cientfica, slo las malas teoras pueden ser desplazadas y convertidas en caducas por otras mejores32
Pero an teniendo dicha opinin acerca de las crticas negativas del psicoanlisis, Webster no deja de considerarlo como una pseudociencia. En sus palabras: Si el movimiento psicoanaltico no fuera importante o si no hubiera ejercido tanta influencia, la pseudociencia de Freud se podra ignorar o refutar con pocas palabras. () resulta difcil examinar () cualquier forma de comportamiento humano, sin encontrar que la percepcin que tenemos de este comportamiento se halla distorsionada por el psicoanlisis33La conviccin que Freud tena de estar creando una ciencia autntica resulta esencial para entender como se desarrollo el psicoanlisis. Y lo es porque () fue su implacable espritu cientfico reduccionista el que () le fue adentrando ms y ms en un laberinto de errores.34 Freud, fue el creador de una compleja pseudociencia que debera ser reconocida como una de las mayores insensateces de la civilizacin occidental. () desarroll un estilo intelectual autocrtico y antiemprico que ha contribuido, sin medida alguna, a los males intelectuales que aquejan nuestra era. Su sistema terico inicial, sus hbitos de pensamiento as como su actitud ante la investigacin cientfica distan tanto de ser un mtodo responsable de investigacin que todo enfoque basado en ellos lo ms probable es que no llegue a perdurar. Menos probable an, es que resuelva el enigma de la naturaleza humana que Freud crea haber dilucidado35
Para que lo prometido deje de ser deuda, retomemos aquellas afirmaciones de Freud que pretend enlazar con R. Webster y con Frederick Crews. En primer lugar, como ayuda memoria de lo citado anteriormente, recurrir a otro texto de Freud, en donde tambin se refiere a la mencionada relacin de sus crticos con la resistencia: la doctrina psicoanaltica me permiti comprender esa conducta de mi entorno social como una consecuencia necesaria de los supuestos fundamentales del anlisis.36 R.Webster dice que los seguidores de Freud utilizan los mismos razonamientos que aquel haba utilizado con sus iniciales detractores. Uno de los razonamientos a los que recurre con mayor frecuencia se aplica a todas las crticas contra el psicoanlisis y las califica como formas de resistencia. () Sin duda, algunas personas rechazan sus teoras por la aversin () que tienen a sus contenidos sexuales. () Lo que resulta ms importante () es que un determinado nmero de especialistas que no consideran el contenido del psicoanlisis ofensivo ni poco delicado, permanecen realmente indecisos sobre la validez de la teora psicoanaltica.37 Webster comparte esto ltimo y dice: Creo que el psicoanlisis es uno de los ms sutiles intentos () para utilizar la razn de una manera mgica, en lugar de hacerlo de un modo cientfico () no para aportar una solucin real a un problema intelectual, sino para ofrecer una defensa contra las fuerzas que tenemos ()38
En segundo lugar, F. Crews tambin menciona que los psicoanalistas utilizan los mismos razonamientos que Freud haba utilizado con sus iniciales detractores. Pero aqu, se puede relacionar con la otra afirmacin de Freud citada (p.3) Si en primer lugar se mencion la resistencia como el razonamiento utilizado, aqu se menciona la experiencia. En palabras de Crews, los psicoanalistas argumentan que aquellos que no han sido analizados simplemente no conocen demasiado acerca del procedimiento teraputico para criticarlo, y aquellos que no han acumulado experiencia clnica como terapeutas necesariamente carecen de bases slidas de observacin sobre los principios freudianosCrews, al respecto dice que la experiencia clnica no constituye un test confiable de armamento terico de los clnicos.39
Por otro lado, Crews, como crtico revisionista que rechaza la teora freudiana, dice: El psicoanlisis es la paradigmtica pseudociencia de nuestra poca que merece ser considerada no en el espritu econmico de qu podemos salvar de Freud? sino prestando atencin a su lgica imperfecta, a la elaboracin de su propia evidencia y a su fcil explicacin del comportamiento adulto por referencia a inobservables y arbitrarias fantasas infantiles. 40
Retomando a Paul Roazen, se puede observar algunos comentarios que realiza acerca de Freud: Freud anticip que en el futuro los progresos procederan de la farmacologa, y pensaba que () pronto los problemas psicolgicos podran curarse fcilmente mediante medios orgnicos () Tema que los nuevos medicamentos pudieran tener tanto xito teraputico que ya no fuera posible examinar la dimensin estrictamente psicolgica que tanto le interesaba.41 Tambin dice que aunque actualmente existen muchas medicinas que no existan en su tiempo, Freud logro hacer una aportacin valiosa y duradera de la psicoterapia, en referencia a los vnculos entre paciente y terapeuta, esenciales para el cambio teraputico.42
Roazen menciona que la comunidad norteamericana qued tan decepcionada de la primera y exagerada idea de la eficacia teraputica del psicoanlisis, que el pndulo se ha decantado hacia un enfoque estrictamente somtico43() Freud puede parecer hoy teraputicamente anticuado. () mucho se ha avanzado en el aspecto psicofarmacolgico, () su uso significa el desbancamiento del enfoque puramente psicolgico de Freud44
Siguiendo esta lnea y haciendo referencia a los trastornos psicosomticos, Mario Bunge rebate toda posibilidad de existencia del psicoanlisis: Los mdicos descuidaron durante mucho tiempo las enfermedades psicosomticas, aduciendo que no eran graves o incluso que no eran reales. Los psicoanalistas no tardaron en llenar este vaco, proponiendo la conjetura fantstica de que el alma inmaterial puede actuar negativamente sobre el cuerpo, causando esos trastornos. () Para infortunio de la numerosa y crdula clientela del gremio psicoanaltico, la explicacin freudiana de los trastornos psicosomticos es cientficamente inaceptable. Lo es, en primer lugar, por un motivo conceptual, a saber, que la relacin causal slo est bien definida para acontecimientos que ocurren en o entre cosas concretas, como cerebros y aparatos digestivos. En cambio, no est definido para el par mente inmaterial-cuerpo.45. Rebatiendo la explicacin freudiana, dice que es necesario combinar varias disciplinas (neuroendocrinoinmunopsicologa) para estudiar cientficamente los procesos psicosomticos y aliviar efectivamente a miles de pacientes que hoy da pierden su tiempo y dinero en consultas a charlatanes.46
Se podra concluir esta parte con una ltima alusin a P. Roazen: Quizs el psicoanlisis no sea una enfermedad ni una cura, sino que se apropia de la imaginacin y, o bien la hace avanzar, o bien deja atrs a quienes no lo utilizan para aprender sino para ir tirando () Ideas como las de Freud o mantienen una presencia estimulante o se convierten en juegos sin importancia que acaban matndolas. Por mi parte, con respecto a Freud y el psicoanlisis, sigo cruzando los dedos47
Epistemologa freudiana
Assoun realiza una encuesta sistemtica y un anlisis sobre modelos epistmicos freudianos. Antes de mencionar su postura con respecto al psicoanlisis, tomar algunos de estos modelos que sirven para seguir observando diferentes concepciones en relacin a dicho problema.
Por ejemplo, Assoun menciona a Roland Dalbiez y dice que este manifiesta que no hay que fiarse de los escritos freudianos para formarse una opinin exacta del psicoanlisis () Como la doctrina freudiana est llena de construcciones metafsicas, y de interpretaciones incomprobables, sucede que estas se presentan en el mismo plano que los hechos lo cual provoca controversias sin salida El mtodo se sita en el terreno puramente cientfico y la doctrina es incomprobable.47
Por otro lado, menciona el problema epistemolgico analizado desde un simposio. Comenta que ese congreso interpela al psicoanlisis desde el punto de vista de una epistemologa general que le pide rendir cuentas.() Toma en cuenta la exigencia de cientificidad estricta argida por Freud () pero al mismo tiempo, es para sorprenderla en flagrante delito de deficiencia epistmica. () toda teora () debe ser susceptible de validacin emprica y de procedimientos determinados de verificacin. Ahora bien, los cimientos del psicoanlisis freudiano, lejos de basarse en hechos y procedimientos, estn enteramente construidos sobre la cal de nociones de connotacin metafsica tomadas de la energtica de su tiempo. () remite a lo arbitrario, por no apoyarse en procedimientos que permitan objetivar sus enunciados.48
Pero Assoun establece la validez del psicoanlisis pensndolo como un intervalo que explora un espacio transitorio. Sita al psicoanlisis en el cruce de la tpica, la dinmica y la econmica inacabadas. Dice que vive de esa falta de conclusin, por eso su palabra clave es provisoria, cuando se considera la cuestin del dispositivo del saber.49 Dice que todo saber analtico se reflejar en las estructuras y los procedimientos concebidos por la ciencia de su tiempo y codificados en los modelos epistemolgicos de sus maestros.
Assoun concluye que el psicoanlisis como una forma de saber que interviene en el espacio de lo inacabado, se realizar en su muerte, al alcanzar el lmite de su perfeccin epistmica, absorbida por los dems saberes. () Su muerte y su perfeccin se conjugan en su imaginario cientfico. Mientras tanto, el psicoanlisis reivindica su autonoma en la carencia. Anatoma provisoria, qumica provisoria y fsica provisoria, saca de ese barroco las armas ms eficaces para pensar un objeto nuevo.50
Comentarios finales
El objetivo de este informe era acercarse a la problemtica del estatuto cientfico y teraputica del psicoanlisis. Sin pretender hartar la enorme cantidad de material que se puede encontrar al respecto y, realizando un recorte del mismo, se intent mostrar diferentes lecturas que se han efectuado en torno a dicha problemtica desde una perspectiva crtica.
Sera extremadamente difcil llegar a una conclusin que aclarase definitivamente el problema planteado, ya que como se vio a lo largo del desarrollo, hubo y hay posturas encontradas en relacin al psicoanlisis.
La ciencia, dentro del contexto de la psicoterapia, significa meramente que una generacin sea capaz de aprender de los errores de la poca anterior. Se pueden admitir los defectos de Freud sin denigrar por ello su lugar en la historia. Tampoco se lo debera idealizar de forma que leer acerca de sus defectos resulte indebidamente chocante 51
() la pregunta esencial no debe ser si el psicoanlisis es una teora inadecuada de la naturaleza humana, sino si es posible ofrecer una alternativa que realmente posea un autntico poder explicativo52
Los diferentes autores ofrecen la posibilidad de, al menos, poder reflexionar acerca de un mismo tema controversial: el estatuto del procedimiento freudiano.
Bibliografa
*Assoun, P.L: Introduccin a la Epistemologa Freudiana, Mxico, Siglo XXI, 1982.
*Bunge, Mario: Mente y sociedad, Madrid, Alianza Editorial, 1989.
*Crews, Frederick: The Memory Wars: Freudian Science in Dispute, New York: New York Review Imprints, 1995.
*Ellenberger, Henry: El descubrimiento del inconciente, Madrid, Gredos, 1976.
*Freud, Sigmund: Obras completas, Madrid, Biblioteca Nueva, 1997:
*Freud (1914): Historia del movimiento psicoanaltico
*Freud (1909/1910): Psicoanlisis (cinco conferencias pronunciadas en la Clark University)
*Jones, Ernst: Vida y obra de Sigmund Freud, Bs. As., Horm, 1997.
*Roazen, Paul: Como trabajaba Freud. Comentarios directos de sus pacientes, Barcelona, Paids, 1998.
*Sulloway, Frank: Freud, biologist of the time, Cambridge, Massachussets, Harvard University Press, 1992.
*Webster, Richard: Por qu Freud estaba equivocado, Bs. As, Editorial Planeta, 2002.
Notas
1Freud, Sigmund: Obras completas, Madrid, Biblioteca Nueva, 1997: Psicoanlisis (Cinco conferencias pronunciadas en la Clark University), p. 29
2 dem, p. 34
3 Ver referencia 1, p, 48
4 Freud, Sigmund: Obras completas, Madrid, Biblioteca Nueva, 1997: Historia del movimiento psicoanaltico (1914), p. 15
5 dem, p. 16
6 dem, p. 48 y 49
7 Ver referencia 4, p. 20
8 dem, p. 7
9 dem, p. 57
10 Jones, Ernst: Vida y obra de Sigmund Freud, Bs. As., Horm, 1997, El fin del aislamiento
11 Webster, Richard: Por qu Freud estaba equivocado, Bs. As., Editorial Planeta, 2002, p. 28
12 Ellenberger, Henry: El descubrimiento del inconciente, Madrid, Gredos, 1976, p. 637
13 Roazen, Paul: Como trabajaba Freud. Comentarios directos de sus pacientes, Barcelona, Paids, 1998, p. 272
14 Sulloway, Frank: Freud, biologist of the time, Cambridge, Massachusetts, Harvard University Press, 1992, p. 5
15 dem, p. 6
16 dem, p. 8
17 dem, p. 503
18 Ver referencia 13, p. 16
19 dem, p. 265
20 dem, p. 24
21 Ver referencia 13, p. 20 y 21
22 dem, p. 21
23 dem, p. 22
24 Ver referencia 12, p. 608
25 dem, p. 639 y 640
26 Ver referencia 14, p. 496
27 dem, p. 3
28 dem, p. 5
29 dem, p. 500
30 dem, p. 499 y ver referencia 11, p. 361
31 Ver referencia 14, p.499
32 Ver referencia 11, p.378
33 Ver referencia 11, p. 25
34 dem, p. 10
35 dem, p. 362
36 Ver referencia 4, p. 22
37 Ver referencia 11, p.17
38 dem, p. 18
39 Crews, Frederick: The Memory Wars: Freudian Science in Dispute, New York, New York Review Imprints, 1995, p. 7
40 Idem, p. 9
41 Ver referencia13, p. 18
42 Ver referencia 13, p. 19
43 Ver referencia 13, p. 273
44 dem, p. 17
45 Bunge, Mario: Mente y sociedad, Madrid, Alianza Editorial, 1989, p. 37 y 38
46 dem, p. 39
47 Ver referencia13, p. 280
47 Assoun, P. L: Introduccin a la epistemologa Freudiana, Mxico, Siglo XXI, 1982, p. 21
48 dem p.34
49 dem p. 185
50 Ver referencia 47, p. 186
51 Ver referencia 13, p. 276
52 Ver referencia 11, p. 377