Similitudes y diferencias entre el exorcismo,
el magnetismo y el psicoanlisis
Andrea Soledad Morales
Introduccin
Bibliografa
Introduccin
El presente informe pretende dar cuenta de las diferencias y similitudes entre el exorcismo, el magnetismo animal y el psicoanlisis.
Tomando en consideracin lo propuesto por Ellenberguer, es posible establecer una lnea de evolucin continua entre el exorcismo, el magnetismo, el hipnotismo, y las psiquiatras dinmicas modernas, entre ellas el psicoanlisis. Con temas diferentes subsiste la misma idea de que un mal se puede expulsar por medios psquicos, medios que implican, tanto como la participacin del enfermo, el esfuerzo del terapeuta sobre s mismo. [1]Por lo tanto, es dable encontrar puntos de semejanza, sin caer en el error de asimilar todos los conceptos y perder de vista la particularidad de cada una de estas prcticas. Implica relativizar ciertos conceptos, sin negar lo novedoso de cada aporte en particular.
Para tal fin, es importante tener en cuenta, no slo como se llevaba a cabo la curacin, sino consecuentemente la teora de la enfermedad subyacente. Sin olvidar los roles del terapeuta y el paciente. Cuestiones que acordaremos a lo largo del informe para demostrar la continuidad propuesta por Ellenberguer, en su libro: El descubrimiento del Inconsciente: Historia y evolucin de la primera psiquiatra dinmica.
El exorcismo se practic en los pueblos primitivos, antes de la poca de la Ilustracin. Se consideraba que las enfermedades eran producto de la intrusin de un espritu maligno en el cuerpo de la persona. Uno de los medios utilizados era el exorcismo, en el que el curandero convocando la presencia de un ser superior, luchaba con el espritu mediante conjuros, logrando finalmente su expulsin. La Iglesia hizo uso de est prctica, en este caso, los curas eran los encargados para tal fin. El pueblo primitivo sostena esto, dado que confiaba y crea en el poder del curandero y en las causas de la enfermedad. Uno de los exorcistas ms conocido fue Gassner, el cual sufri los avatares del advenimiento de ideas Ilustradoras, que alrededor de 1775, terminaron por desacreditar sus prcticas.
La Ilustracin promulgaba el valor de la razn por sobre la ignorancia y la supersticin. Segn Ellenberguer, la cada de Gassner prepar el terreno para la implantacin de un mtodo curativo sin relacin alguna con la religin y que satisfaca los requerimientos de una era ilustrada. No es suficiente curar la enfermedad; hay que hacerlo con mtodos aceptados por la comunidad.[2] Entr en escena, alrededor de 1775, Mesmer con su magnetismo animal. Esta teora conceba la existencia de un fluido universal real y tangible. El desequilibrio del mismo dentro del cuerpo de la persona, era la causa de la enfermedad. La tarea del magnetizador era provocar la crisis, donde se reproducan artificialmente los sntomas, para entonces permitir la libre circulacin del fluido y as se lograba la curacin. Mesmer bas su teora en los principios de la electricidad, concibiendo la existencia de fuerzas de repulsin- atraccin, y el poder de los imanes para reorientar el fluido. Pretenda un mtodo racional, constantemente busc la aprobacin de la medicina oficial sin obtener reconocimiento alguno. El pas donde su teora recibi una acogida favorable fue Pars, en 1778. All encontr una masa de enfermos expulsados de la medicina legal, por ser considerados simuladores, imaginadores, o bien enfermos crnicos. En fin, la medicina no encontraba respuesta frente a estas enfermedades. Teniendo en cuenta a Rausky, la liberacin de estas personas vino dada por una verdadera revolucin teraputica de la mano de Mesmer, quien trat a estos enfermos, estableciendo un tipo nuevo de relacin donde se tena en cuenta lo que el paciente interpretaba de sus males, y se invocaba la importancia de su voluntad para el xito teraputico[3]. El magnetismo, como antes se mencion no obtuvo reconocimiento alguno de la medicina oficial, las investigaciones llevadas a cabo bajo rdenes del rey, concluyeron en la inexistencia del fluido, el cual Mesmer conceba como tangible. Estas investigaciones, y diversos acontecimientos van a llevar al progresivo deterioro del mtodo mesmeriano.
Uno de los discpulos de Mesmer, Puysgur, fue el precursor del sonambulismo artificial. Si bien mantena las caractersticas del mtodo mesmeriano, la crisis ahora no reproduca los sntomas, sino que se introduca al paciente en una especie de sueo sonamblico, donde en apariencia de estado de vigilia, estableca un relacin privilegiada con el magnetizador, slo a l escuchaba y obedeca. Esto est presente en Freud, antes de que formulara su teora psicoanaltica: Pero el rasgo ms significativo y el ms importante para nosotros reside en la conducta del hipnotizado hacia su hipnotizador.(...) permanece despierto respecto de la persona que lo puso en estado hipntico, slo a ella la oye y la ve, la comprende y le responde.[4] En los tiempos de Puysgur, el sujeto en estado hipntico adquira una lucidez mayor que durante la vigilia, era capaz de pronosticar su curacin y prescribir su tratamiento. Luego del sueo, el paciente olvidaba todo lo ocurrido. Este mtodo fue denominado hipnosis, por Braid en 1893.
El hipnotismo y el magnetismo progresivamente fueron siendo desprestigiados, entre 1860 y 1880, por diversas razones, entre las cuales pueden tenerse en cuenta los peligros que se pensaban para estas prcticas, como por ejemplo la probabilidad de que el hipnotizado fuese llevado a realizar actos ridculos o desagradables, la dependencia progresiva al hipnotizador despus de varias hipnotizaciones, etc.. Recin alrededor de 1880, Libeault en la escuela de Nancy, y Bernheim van a utilizar este mtodo, al igual que Charcot en la escuela de La Salptrire. En el prrafo anterior se explicit que Freud utiliz el hipnotismo como mtodo teraputico, alrededor del 1890. En un escrito freudiano en este ao: Tratamiento psquico (tratamiento del alma), va a considerar al hipnotismo como el mtodo a travs del cual el mdico pude ejercer una influencia profunda sobre sus enfermos con fines teraputicos, dando gran importancia a la sugestin y por ende a la palabra, como los medios privilegiados para producir efectos en la vida anmica de las personas. Aqu, al igual que Mesmer, Freud afirma que mediante este mtodo era posible tratar aquellos enfermos que la medicina oficial deja de lado al no poder dar respuesta a su padecimiento. Progresivamente Freud, se aleja de estas concepciones, y si bien bajo su teora psicoanaltica permanece explcita la importancia atribuida a la palabra , utiliza otra tcnica: la asociacin libre. Va a considerar que el hipnotismo deja muchas cosas sin develar, no adentrando en las verdaderas causas de los sntomas sino ms bien constituyendo un obstculo. Conceptos tales como transferencia, resistencias, van a permitirle explicar los mecanismos puestos en juego en la relacin teraputica. Si bien la importancia de la afectividad en la terapia ya fue percibida por el magnetismo y el sonambulismo, ninguna de estas prcticas intentaron fundamentar sus intuiciones, conceptualizar los mecanismos tal como lo hizo Freud.
El recorrido de este tema, implica el abordaje del concepto de enfermedad y de la consiguiente teraputica, tal como era entendida en las diferentes prcticas. Esto permite la formulacin de posibles lneas de comparacin, en bsqueda de las semejanzas o diferencias en estos aspectos.
En la introduccin del tema, se explicit como Ellenberguer conceba cierta continuidad entre estas prcticas, en las cuales segn l con temas diferentes subsiste la misma idea de que un mal se puede expulsar por medios psquicos, medios que implican, tanto como la participacin del enfermo, el esfuerzo del terapeuta sobre si mismo. [5] Primer punto de coincidencia a tener en cuenta.
Tanto en el exorcismo como en el magnetismo, est presente la teora de las crisis. Tal como dice Ellenberguer, para Mesmer el hecho de que se produjera la crisis constitua la certeza de presencia de la enfermedad y el medio por el cual se lograba la curacin[6]. Gassner, principal representante del exorcismo, tambin consideraba que la persona estaba poseda si tras invocar al demonio este se manifestaba, y luego de esta comprobacin realizaba el exorcismo, en una especie de lucha entre el espritu en presencia y el curandero.
Cabe aclarar que Gassner emprenda una lucha contra el demonio, mientras que Mesmer, llevaba a cabo una cura laicizada, que conceba la existencia de un fluido universal sin relacin alguna con la religin. Tambin se pude encontrar cierta relacin con el psicoanlisis: la utilizacin teraputica de la neurosis de transferencia es comparable a los conjuros de la posesin latente, o a las tcnicas mesmerianas de la produccin de crisis para controlarlas luego gradualmente.[7]
Desde este punto, la similitud explicitada por Ellenberguer expresara la concepcin de que para luchar contra el mal es necesario que este se manifieste, convocar su aparicin para as poder enfrentarle, considerar como primer paso para la curacin hacer presente el mal.
En cuanto a la curacin, en el exorcismo esta se lograba tras la expulsin del demonio, lograr dominarlo. En el magnetismo animal se lograba esto tras re-equilibrar el fluido en el interior de la persona, y en el psicoanlisis mediante la resolucin de la neurosis de transferencia. Lo nica posible semejanza, es el hecho de que hay que domear algo que se escapa al dominio voluntario del paciente, entrando a tomar un lugar privilegiado el terapeuta. Este, bien puede reconducir el fluido a su libre circulacin, o imponerle una orden en estado hipntico, o hacer consciente lo inconsciente. Si bien estas cuestiones sern abordadas en el prximo tema, nos hace pensar la importancia del rol del terapeuta en la curacin, sin dejar de pensar que si no hay otro (el enfermo) que confi y crea en l, es imposible que se logre algn tipo de xito. Ambos, paciente y terapeuta estn implicados para lograr el xito teraputico.
Continuando con la concepcin de enfermedad y curacin, el psicoanlisis consideraba en un primer momento que el levantamiento de los sntomas, producidos por traumas psquicos, daba fin al tratamiento, y que esto se lograba tras hacer consciente lo inconsciente, tal como se formul en el prrafo anterior. Para la teora freudiana, lo inconsciente es eficaz, ya que continuamente influye en la conciencia. Esto permite pensar semejanzas en el magnetismo y sonambulismo en el modo en que sus representantes pensaban lo inconsciente. Concepciones relacionadas con una manera distinta de concebir la constitucin de la mente humana, entre las que se pueden considerar: el hecho de pensar el estado sonamblico como diferente de lo consciente, en el cual el paciente tras haber despertado manifiesta un olvido de lo ocurrido, como la idea de que este estado tiene accin sobre la conciencia. Esto permiti pensar en la existencia de dos memorias (di-psiquismo) Chertok-Saussure afirman como ya los representantes del sonambulismo tenan en cuenta lo inconsciente: Deleuze afirma que todas las sensaciones que hemos experimentado en el curso de nuestra vida han dejado huellas en nuestro cerebro. Son huellas leves y no las advertimos, porque nos lo impiden sensaciones presentes; pero existen, y a menudo cosas que habamos olvidado se presentan a nuestro recuerdo cuando una circunstancia imprevista excita nuestra imaginacin. [8] Concepciones presentes antes que Freud, pero que resuenan en su teora.
Sera importante considerar que Freud comenz sus prcticas teraputicas utilizando el hipnotismo. Este mtodo tiene sus races en el sonambulismo artificial practicado por Puysgur y sus seguidores. Similitud explcita, pero slo utiliz este mtodo al comienzo para luego separarse, construyendo progresivamente una teora psicoanaltica, un mtodo psicoanaltico, y una organizacin psicoanaltica. Pilares que constituyen la originalidad de Freud, el aporte ms valioso de su movimiento, segn Ellenberguer[9]. Estos pilares, se pueden considerar como una de las diferencias fundamentales que lo separan del curanderismo primitivo y los aportes de la primera psiquiatra dinmica, Freud es el creador del movimiento psicoanaltico con sus escuelas, sus reglas y principios bsicos. A su vez, fue el inventor de la situacin psicoanaltica, con el mtodo de la libre asociacin, su conceptualizacin del aparato psquico (yo-ello-supery), con el anlisis de las transferencias y resistencias.
Siguiendo en la lnea de la curacin, y tal como escribi Rausky, el sonambulismo considera lo siguiente:
Los primeros sntomas aparecen en oportunidad de un traumatismo, como por ejemplo en un nio que ha buscado socorro y no lo ha encontrado. Su hipnotizabilidad podra estar motivada por esa decepcin, que de pronto lo permeabiliza a la ayuda ajena. Las descargas afectivas en el curso de la cura terminan por suprimir las tensiones y la necesidad de sumisin; entonces desaparece la disponibilidad a la hipnosis.[10]
Esto significa que la curacin corra paralela a la desaparicin de la necesidad del enfermo de su mdico. Esto se puede pensar en relacin a la neurosis de transferencia, que significa para el psicoanlisis la reedicin de prototipos infantiles tomando a la persona del mdico como un eslabn en la serie psquica. Aqu tambin se considera que tras la resolucin de la misma, el tratamiento se da por terminado.
A lo largo de esta breve comparacin, se observa como los representantes de la primera psiquiatra dinmica formulaban teoras sobre la patognesis de la enfermedad, empleaban un mtodo teraputico para hacer frente a esta, permitieron la concepcin de un modelo de la mente humana que considera la dualidad del psiquismo, as como tambin se vieron interesados y atrados por los fenmenos que ocurran entre magnetizador y magnetizado. Estas caractersticas, segn Ellenberguer se pueden considerar las races de la psiquiatra dinmica moderna, entre las que se encuentra el psicoanlisis.[11]
La importancia del rol del terapeuta y del paciente
A lo largo de este tpico, se realiza un recorrido que permita una perspectiva del rol atribuido al terapeuta, as como tambin al paciente dentro de cada prctica, tomando en consideracin lo afirmado por diferentes historiadores.
Partiendo del exorcismo, en estos tiempos el curandero desempeaba un lugar privilegiado en la comunidad, no slo curaba enfermos sino que tambin era el encargado de procurar el bienestar, as como tambin era el jefe, el sacerdote. El pueblo crea en los poderes sobrenaturales del mismo, en su capacidad de comunicarse con Dios, factor imprescindible para la eficacia de su curacin. El enfermo depositaba su confianza en l, y no en su teraputica. El curandero era un hombre con muchos conocimientos transmitidos de generacin en generacin, deba atravesar por grandes sacrificios para obtener sus poderes. Para Ellenberguer[12], estas caractersticas atribuidas a la persona del curandero tiene ciertas similitudes con los psicoanalistas. Por ejemplo, estos ltimos suelen ser considerados miembros destacados, siendo de gran importancia la personalidad de los mismos. Esto sumado a la exigencia para la formacin psicoanaltica que requiere no slo conocimientos especializados, sino tambin anlisis personal y supervisin de casos.
En cuanto al magnetismo, Mesmer su principal representante consideraba de gran importancia la neutralidad poltica y religiosa del mdico, segn Rausky[13]. As tambin, se destaca la importancia de la personalidad: Es Mesmer quien manipula, quien habla, y, si el paciente le responde con algn sntoma es el de hacer desaparecer este merced a ordenes autoritativas.[14] En este momento, Mesmer atribuy vital importancia al magnetizador, el mismo pensaba que era portador de un fluido en mayor medida que los enfermos, siendo as capaz de reconducir el fluido obstruido en ellos. El lugar del enfermo, en esta prctica va a quedar relegado, Mesmer no permita la menor iniciativa del paciente, si bien no dejaba de considerar la importancia de la voluntad del magnetizado para su curacin.
Con Puysgur y el sonambulismo artificial, se va a revalorizar su lugar, ahora este es capaz de predecir su curacin y el devenir de su enfermedad. El hipnotismo va a pasar ahora por una especie de transaccin entre el hipnotizador y el hipnotizado, ya no bastan las rdenes del primero hay que reconsiderar la voluntad del paciente y lo que este dice.
Freud, mientras practicaba el hipnotismo reconoca la personalidad del mdico, la importancia de su persona para lograr la mejor predisposicin anmica del enfermo y favorecer su curacin. Tambin le daba gran importancia a la autoridad del mdico, a la implantacin de rdenes autoritativas al enfermo, as como la actitud sumisa y obediente del ltimo[15]. Coincidente con lo postulado por el mesmerismo, y en cierto grado en el exorcismo como lo formulado al comienzo.
Con el desarrollo de la teora psicoanaltica, la postura del terapeuta se va a formular como: atencin flotante, donde si bien se identifica con el paciente, establece una distancia objetiva que le permite analizar la situacin y realizar las interpretaciones adecuadas. Si bien se podra pensar, que en este momento, el paciente merced la regla bsica de que diga todo cuanto le viene a la mente, tiene libertad; es tambin una regla a la que por lo tanto se debe obedecer.
Retomando el papel del paciente, la aparicin de fracasos en el magnetismo y en el sonambulismo constituyeron un interrogante a sus representantes, que intentaron justificar y a su vez, contribuy a su progresivo desprestigio. Segn Rausky, La imposibilidad de la puesta en relacin haba sido estudiada por la escuela magnetista; segn esta visin, ciertas personas no podan recibir la accin saludable y jugaban un rol negativo; la cadena no se cerraba, la corriente no pasaba y la circulacin, en la cubeta colectiva, quedaba bloqueada.[16] Siguiendo lo propuesto por este autor, la explicacin que se daba al fracaso teraputico de esta manera, evitaba que Mesmer reconociera el posible factor de una disposicin negativa del terapeuta. Freud, mientras practicaba el hipnotismo tambin reconoca que no todas las personas eran hipnotizables, as como tambin en su teora psicoanaltica va a reconocer que no todas las personas pueden ser psicoanalizadas. Esto impone un lmite a la cura, al efecto que la relacin teraputica ejerci y ejerce sobre sus pacientes, no siempre se pueden obtener resultados positivos.
En las tres prcticas, el mdico se ubica en una posicin de saber, impone las rdenes que el paciente debe acatar para llevar a cabo el tratamiento. Se puede ver como en el magnetismo, el hipnotismo y el psicoanlisis la regla de obediencia es esencial. Pero no hay que perder de vista que la voluntad y confianza del paciente como antes se explicit, es tambin imprescindible. Freud conceptualiz este factor, como transferencia positiva, hecho que los representantes de la primera psiquiatra dinmica (magnetizadores e hipnotizadores) tenan en consideracin, al atribuir gran importancia a la voluntad y personalidad del paciente, aunque sin ahondar en este tema.
A lo largo del informe, uno de los factores constantes en cada prctica, es la implicacin de dos personas: el paciente y el terapeuta (incluyendo magnetizador, psicoanalista), y por ende, el establecimiento de un vnculo: la relacin teraputica. Forman entonces parte del escenario, todos los fenmenos surgidos a causa de este vnculo y su accionar sobre la dinmica del tratamiento. En las diferentes prcticas, dadas en un espacio y tiempo particular, estos fenmenos fueron pesquisados, aunque no todas llegaron a teorizar sobre los mismos. Partiendo de esta afirmacin, se realizar una mirada sobre cada prctica, y como sus representantes dieron cuenta o no de la relacin teraputica y sus implicaciones en la curacin.
Comenzando el abordaje del tema explicitado, se tomar en consideracin la teora freudiana. En ella, la originalidad va a estar dada por la conceptualizacin del concepto de transferencia, formulando su dinmica y mecanismo subyacente. Concepto que establece explcitamente la importancia de la afectividad en juego en la relacin teraputica, y como ponerla al servicio de la cura.
Retomando prcticas ms primitivas como el exorcismo, en el mismo en ningn momento se pens en el factor puesto en juego en la relacin establecida entre curandero y posedo, que hoy bajo la luz de las concepciones psicoanalticas se podra interpretar teniendo en cuenta la transferencia y otros conceptos freudianos.
En los diferentes representantes de la primera psiquiatra dinmica, estuvieron presentes interrogantes e intereses en torno a lo que suceda entre magnetizador y magnetizado. Cuestiones surgidas a causa de fenmenos tales como la sugestin post-hipntica; la dependencia excesiva hacia el magnetizador tras haber atravesado varias magnetizaciones; as como la peculiar relacin de obediencia hacia el magnetizador, acatando slo sus rdenes y otros fenmenos, se transformaron en fuente de debate corriente.
Si bien Mesmer no desarrolla, ni investiga la relacin, al decir de Rausky: El ha descubierto hechos nuevos, ha iluminado ciertos problemas, ha establecido una nueva forma de relacin teraputica, pero dejar para otros el cuidado de explicar los mecanismos que estn en el origen de estos fenmenos.[17] Segn este autor, el aporte de Mesmer viene dado por lo que el denomina verdadera revolucin teraputica, el establecimiento de una terapia que va a tratar aquellas enfermos despojados de la medicina legal, teniendo en cuenta lo que estos interpretan de sus enfermedades, apelando a su voluntad y confianza; cambia as el lugar que la medicina de esos tiempos le daba al enfermo. Se puede pensar que as deja las bases para lo que despus se va a reformular y teorizar.
Se pueden pesquisar algunos esbozos que dan cuenta de la importancia de la relacin ya percibida por los magnetizadores, tal como se viene formulando, segn lo afirmado por Rausky en relacin al magnetismo animal:
...el acto de voluntad es indispensable para toda accin magntica, sin este nada se produce; pero para llegar a una verdadera accin teraputica, a una cura que no sea solamente una sucesin de efectos sobre el cuerpo sino una revolucin saludable, no es suficiente el acto de voluntad. Hace falta el ardiente deseo de aliviar al hombre que sufre.[18]
El querer y el desear, estn en la base de la sugestin, uno de los mtodos considerados importantes para Freud al comienzo de sus prcticas. As tambin, durante el movimiento mesmeriano existieron personas que pesquisaron la importancia de la palabra, como en el caso de la seorita Berlancourt. As Rausky formula:
El to de la paciente testimonia la influencia psicolgica positiva del mdico viens; l es, de alguna manera, el padre que ella ha perdido a la edad de los nueve aos. El le habla y siempre le infunde coraje, antes y despus de las sesiones. la presencia de Mesmer estaba hecha para confortarla. Lo podremos juzgar por el siguiente rasgo. Despus de padecer una fuerte crisis, la seorita Berlancourt haba quedado completamente ciega. El seor Mesmer le asegur que deba tranquilizarse ya que una prxima crisis le devolvera necesariamente la vista; y en efecto sucedi as. [19]
Sugestin, transferencia positiva son algunos conceptos que desde Freud permiten interpretar lo relatado. Lo valorable es que ya se pesquisaba el valor de la palabra, si bien no como Freud lo formul aos ms tarde.
Si seguimos indagando la relacin como hasta ahora, caemos indudablemente en la importancia de la palabra, ya que mediante ella se establece la interaccin entre paciente y terapeuta. Freud vislumbr esto en sus primeros escritos en el ao 1890, donde afirmaba: Las palabras son, sin duda, los principales mediadores del influjo que un hombre pretende ejercer sobre los otros; las palabras son buenos medios para provocar alteraciones anmicas en aquel a quien va dirigidas y por eso ya no suena enigmtico aseverar que el ensalmo de la palabra puede eliminar fenmenos patolgicos, tanto ms aquellos que, a su vez, tienen su raz en estados anmicos[20]. Tambin en 1891, en su texto Hipnosis, va a plantear que lo ms importante para la terapia es el valor que la sugestin tiene, y que segn l reside en lo siguiente: Esta sugestin consiste en la enrgica negacin del achaque de que el enfermo se ha quejado, o en el reaseguramiento de que l es capaz de hacer cierta cosa, o en la orden de ejecutarla.[21] Se ve claramente como en este primer momento, antes de la aparicin del primer sistema de psicoterapia freudiana en 1895 con Estudios sobre la histeria, Freud le otorgaba gran valor a la palabra, como el medio a travs del cual se poda curar al paciente, y como entra a jugar la autoridad del mdico. Progresivamente, va a abandonar el hipnotismo y adoptar el mtodo de la asociacin libre, lo que forma parte de su creacin. Pero tambin aqu entra en juego la palabra, como el medio por el cual se puede acceder a los contenidos inconscientes, que estn en la base del padecimiento del sujeto.
El recorrido realizado permiti dar cuenta de la nueva relacin teraputica instaurada en el magnetismo, que implic el tratamiento de aquellas enfermedades excluidas del campo de la medicina oficial, y como a partir de la misma van surgiendo otras prcticas cuyos orgenes se anclan en la primera. Ya en el magnetismo, sus representantes percibieron y prestaron atencin a la relacin teraputica establecida entre el magnetizador y el paciente, debido a los diferentes fenmenos acontecidos que se nombraron en prrafos anteriores. Freud va a llevar a cabo la tarea de conceptualizar y analizar los mecanismos puestos en juego en la relacin, y all reside su originalidad y aporte significativo.
Comentarios finales
Habiendo hecho un recorrido por el exorcismo, el magnetismo y el psicoanlisis atendiendo a sus concepciones, sus actores y la relacin establecida entre los mismos, se encontraron ciertas semejanzas entre estas prcticas, corroborando de esta manera la tesis de Ellenberguer[22]. Pero es importante aclarar, que si bien se pueden establecer lneas de similitud, tambin se encuentran diferencias notables como se formul en la introduccin. La principal, es la diferencia contextual, surgieron en diferentes pocas dando respuesta a distintas necesidades de la poblacin. Si bien son prcticas teraputicas, no por eso se puede caer en el error de asimilarlas sin atender a sus particularidades.
Se hace preciso traer a la luz lo formulado por Gauchet, en cuanto a la categora influencia, y los peligros con los que uno se encuentra al utilizarla: Porque si uno confa, se pierde inevitablemente en dos direcciones. Unas veces por exceso de confianza, como si la continuidad de las formulaciones de un autor y de una poca permitieran determinar una identidad de concepcin(...) Otras veces, a la inversa, por abuso de crtica y enceguecimiento hipercrtico.[23] Es necesario para este autor comprender el contexto del surgimiento del movimiento freudiano, y poder captar las condiciones de posibilidad que hicieron posible su surgimiento. Esto lleva a pensar, no en trminos de influencia sino como las prcticas ejercidas en el mesmerismo, el hipnotismo y aportes de otros descubrimientos, constituyeron el suelo de lo pensable para el desarrollo del movimiento psicoanaltico.
Tener en cuenta semejanzas, sin perder de vista la originalidad de cada prctica. El gran aporte mesmeriano como ya se mencion en pginas anteriores, segn Rausky fue:
Establecer una relacin teraputica nueva entre el sanador y el paciente, radicalmente diferente de la antigua relacin mdico-enfermo, tomando en consideracin la persona del paciente, aceptando sin duda y sin desconfianza- la interpretacin que ste hace de sus propios problemas, haciendo un llamado a su voluntad y a su fe... [24]
Si bien Mesmer, no va a teorizar sobre esta nueva relacin, ya el hecho de haber implantado este nuevo mtodo teraputico implica una gran innovacin, distinta de la medicina oficial de esos tiempos. En cuanto Freud, su originalidad, como ya se afirm, estuvo dada por el desarrollo del concepto de transferencia, estudiando cientficamente la afectividad puesta en juego en la relacin teraputica. As como tambin la constitucin de su teora, organizacin y mtodo psicoanaltico.
El recorrido realizado nos permiti traer a la luz las semejanzas de estas prcticas, pero a su vez lo distintivo de las mismas. Hecho que nos permite, tal como se formul en la introduccin, relativizar la singularidad de los aportes sin dejar de valorizar la originalidad de cada uno.
. Freud, Sigmund: El tratamiento psquico (tratamiento del alma), en Obras Completas, 2 Ed., Bs. As., Amorrortu Editores, 1976-1979, vol. I, pp. 113-132
. Freud, Sigmund: Hipnosis, en Obras Completas, 2 Ed., Bs. As., Amorrortu Editores, 1976-1979, pp.135-146
. Freud, Sigmund: Un caso de curacin por hipnosis, en Obras Completas, 2 Ed., Bs. As., Amorrortu Editores, 1976-1979, pp.149-162
. Chertok, Len y De Saussure, Raymond: Nacimiento del psicoanalista-Visicitudes de la relacin teraputica da Mesmer a Freud-, Barcelona, Gedisa, 1980
. Ellenberguer, Henry: El Descubrimiento del Inconsciente: historia y evolucin de la psiquiatra dinmica, 1 Ed., Madrid, Gredos, 1976
. Gauchet, Marcel: Inconsciente, sujeto, historia, en El Inconsciente Cerebral, 1 Ed., Bs. As., Nueva Visin, 1994
. Rausky, Franklin: Mesmer on La Rvolution Thrapeutique, 1 Ed., Paris, Payot, 1977
[1]Henry Ellenberguer: El descubrimiento del Inconsciente: Historia y evolucin de la psiquiatra dinmica,1 Ed., Madrid, Gredos, 1976, p. 8
[2] Henry Ellenberguer: El descubrimiento del Inconsciente: Historia y evolucin de la psiquiatra dinmica, 1 Ed., Madrid, Gredos, 1976, p.79
[3]Franklin Rausky: Mesmer on La Rvolution Thrapeutique,1 Ed., Paris, Payot, 1977, p. 62-63
[4] Sigmund Freud: Tratamiento psquico (tratamiento del alma), en Obras Completas, 2 ed., Bs. As., Amorrortu editores, 1976-1979, vol. I, p. 126.
[5] Henry Ellenberguer: El descubrimiento del Inconsciente: Historia y evolucin de la primera psiquiatra dinmica, 1 Ed., Madrid, Gredos, 1976, p. 79
[6] Henry Ellenberguer: op. cit, p. 86
[7] Henry Ellenberguer: op. cit, p. 606-607
[8] Len Chertok y Raymond De Saussure: Nacimiento del psicoanalista-Visicitudes de la relacin teraputica da Mesmer a Freud-, Barcelona, Gedisa, 1980, p.215
[9] Henry Ellenberguer: El descubrimiento del Inconsciente: Historia y Evolucin de la primera psiquiatra dinmica, 1 Ed., Madrid, Gredos, 1976, p.639-640
[10] Len Chertok y Raymond De Saussure: Nacimiento del psicoanalista-Visicitudes de la relacin teraputica da Mesmer a Freud-, Barcelona, Gedisa, 1980, p.38
[11] Henry Ellenberguer: El descubrimiento del Inconsciente: Historia y Evolucin de la primera psiquiatra dinmica, 1 Ed., Madrid, Gredos, 1976, p.136-137
[12] Henry Ellenberguer: El descubrimiento del Inconsciente: Historia y evolucin de la primera psiquiatra dinmica, Madrid, Gredos, 1976, p.73
[13] Franklin Rausky: Mesmer on La Rvolution Thrapeutique, 1 Ed., Paris, Payot, 1977, p. 96-97
[14] Len Chertok y Raymond De Saussure: Nacimiento del psicoanalista-Visicitudes de la relacin teraputica da Mesmer a Freud-, Barcelona, Gedisa, 1980, p.26
[15] Sigmund Freud: Tratamiento psquico (tratamiento del alma), en Obras Completas, 2 ed., Bs. As., Amorrortu editores, 1976-1979, vol. I, p. 123
[16] Franklin Rausky: Mesmer on La Rvolution Thrapeutique, 1 Ed., Paris, Payot, 1977, p. 86
[17] Franklin Rausky: op. cit., p. 95
[18] Franklin Rausky: op. cit., p. 95
[19] Franklin Rausky: op. cit., p. 75
[20] Sigmund Freud: Tratamiento psquico (tratamiento del alma), en Obras Completas, 2 ed., Bs. As., Amorrortu editores, 1976-1979, vol. I, p. 123-124
[21] Sigmund Freud: Hipnosis, en Obras Completas, 2 ed., Bs. As., Amorrortu editores, 1976-1979, vol.I, p.143
[22] Henry Ellenberguer: El descubrimiento del Inconsciente: Historia y evolucin de la primera psiquiatra dinmica, 1 Ed., Madrid, Gredos, 1976, p. 8
[23] Marcel Gauchet., Inconsciente, sujeto, historia, en El Inconsciente Cerebral, 1 Ed., Bs. As., Nueva Visin, 1994, p.25
[24] Franklin Rausky: Mesmer on La Rvolution Thrapeutique, 1 Ed., Paris, Payot, 1977, p. 65