Tres son multitud?
Abordajes
sobre psicoterapia de la pareja en la Argentina de fines de los 60: Isidoro
Berenstein y Carlos Sluzki[1]
Florencia Medina
ndice
1. Introduccin
1.1 La pareja como objeto de intervencin
teraputica p. 3
1.2 Antecedentes de los autores
p. 3
2. Desarrollo.
2.1 Distintas perspectivas .p.
6
2.2 Psicoterapia de la pareja
.p. 6
3. Consideraciones finales p. 10
4. Bibliografa consultada p. 11
Introduccin
La pareja como objeto de
intervencin teraputica
En el presente informe se
desarrollarn dos perspectivas sobre el abordaje de una psicoterapia en una
pareja conyugal. Por un lado, se encuentra la postura de Isidoro Berenstein y,
por otro las ideas de Carlos Sluzki y Hugo Bleichmar. Con bagajes tericos
dismiles que sern desarrollados ms adelante, los autores apuntan a la pareja
como objeto de intervencin y proponen diferentes modelos de tratamiento
psicoteraputico acorde a sus concepciones.
Las preguntas que guan la
temtica de este informe giran en torno a saber quin, o qu es considerado el
paciente en una psicoterapia de pareja, en pensar cmo el psicoanlisis puede
dar respuestas para un tratamiento no individual y en indagar tambin otra
perspectiva interaccional.
Los textos que se tomaron son
Consideraciones sobre la psicoterapia de la pareja conyugal, de Isidoro
Berenstein y El enfoque interaccional en terapia de parejas de Carlos Sluzki
y Hugo Bleichmar que forman parte de la publicacin de Acta Psiquitrica y Psicolgica de Amrica Latina de 1968. Antes de
ser publicados, fueron comunicaciones dentro del marco de una reunin de la
Sociedad Argentina de Psicologa Mdica, Psicoanlisis y Medicina Psicosomtica.
Es importante resaltar que en la
poca que se ha tomado para analizar, no slo en la Argentina sino tambin a
nivel internacional, el paradigma de la salud mental que surge luego de la
Segunda Guerra Mundial (1939-1945) sirve de terreno propicio para la
implantacin del psicoanlisis y de la psicologa. Dicho paradigma estaba
ligado a polticas de estado resultantes de la idea de una reforma social y
poltica. Se comienza a pensar en una sociedad enferma que debe ser curada.
Florencia Macchioli comenta al respecto: El paradigma de la salud mental desde
la segunda posguerra, entre otras cuestiones, dio lugar al desarrollo de
temticas grupales, sociales y preventivas, donde la familia cobr un rol
protagnico como punto de anclaje en Europa, Estados Unidos y poco despus en
la Argentina (Macchioli, 2009: 8)
Antecedentes
de los autores
Antes de desarrollar las ideas
propias de las dos perspectivas que se vern, los autores sern situados en
relacin a sus antecedentes acadmicos e institucionales.
Carlos Sluzki se form como
mdico en la Universidad de Buenos Aires y se recibi en el ao 1960. Ya desde
1957 formaba parte del Policlnico de Lans inaugurado cinco aos antes.
Carpintero y Vainer (Carpintero, E. y Vainer, A., 2004: 91) comentan que luego
de la Revolucin Libertadora, las nuevas autoridades de salud encararon
importantes modificaciones en los hospitales surgiendo as, en el Lans un
Servicio de Psicopatologa. Una vez ganado el concurso, Mauricio Goldenberg
pas de ser Jefe de un servicio en el Hospital Borda a ser el Jefe de este
servicio nuevo. Los autores mencionados aseveran que fue el Servicio de
Psicopatologa en un Hospital ms reconocido en Argentina y en Amrica Latina.
En ese marco, Carlos Sluzki ingresa all y al poco tiempo es nombrado Jefe de
Investigacin.
En pocos aos este servicio se
hizo muy conocido. Goldenberg sostena la importancia de difundir el hecho de
que la psicoterapia deba ser un elemento principal en los servicios en
Hospitales Generales. La herramienta fundamental en dicho servicio era la
psicoterapia de grupo que permita atender una gran cantidad de pacientes a la
vez. De esta manera, siguiendo la estrategia de hacer visible lo ms posible
este servicio, Carlos Sluzki (junto con Hernn Kesselman) fue Secretario de
Redaccin de Acta Psiquitrica y
Psicolgica de Amrica Latina y all publicaban las investigaciones que
llevaban a cabo en el hospital. Es dentro de estas publicaciones que se
encuentra el texto que en este informe se ver con detenimiento.
Luego de recibirse, Sluzki se
prepara en psicoanlisis dentro de la Asociacin Psicoanaltica Argentina (APA)
y tambin al principio de los sesenta se vincula con Eliseo Vern. Este ltimo
fue el principal introductor del Estructuralismo y de la Teora de la Comunicacin
a la Argentina. Nocetti comenta que fue en el ao 1968 que se publica Antropologa estructural con prlogo de
Vern y un ao ms tarde Estructuras
elementales del parentesco de Claude Lvi-Strauss.
Por el ao 1965, el psiquiatra
se vincula con la Escuela de Palo Alto en Estados Unidos cuyas investigaciones
en temas vinculados a la Teora de la Comunicacin Humana estaban en auge.
Carlos Sluzki se encarga no slo
de difundir la Teora de la Comunicacin Humana y de los Sistemas surgidas en
Norteamrica, sino tambin, como relata Nocetti, de realizar una serie de
investigaciones empricas sistemticas sobre los modos de comunicacin en los
pacientes neurticos (Nocetti, J. C., 2002:25). El autor en su artculo El
doble vnculo como situacin patognica universal enuncia la existencia de
modelos inconscientes de sociabilizacin. Afirma que el sujeto puede incorporar
pautas de comunicacin que impidan una correcta interpretacin de la situacin
y de esa manera atribuirle al mensaje significados que no posee. En este enfoque interaccional se har hincapi
ms adelante ya que es con esta mirada que el autor aborda a la pareja.
Por otro lado, se encuentra
Isidoro Berenstein, que tambin se form como mdico en la Universidad de
Buenos Aires. Se recibi en 1955 y cinco aos ms tarde se gradu en
psiquiatra. En el ao 1957 ingres al Hospital Rawson en el cual el jefe del
servicio era Guillermo Vidal, el director de Acta Psiquitrica y Psicolgica de Amrica Latina. Durante los aos
1958 y 1959 se incorpora a un grupo operativo de Pichon Rivire que en esa
poca se estaba distanciando de la APA. Pichon es el que lo incentiva a
Berenstein a que trate a la familia.
En 1961 entra a la APA
(paralelamente a Sluzki, como se mencion) y publica varios artculos en la Revista de Psicoanlisis perteneciente a
dicha institucin. Tambin realiza publicaciones en Acta, como ya se sabe.
A partir de la lectura de Lvi-Strauss
por los aos setenta hay un viraje en su teora. Berenstein abre el Primer
Congreso de Patologa y Teraputica del Grupo Familiar en 1970 con su texto
Familia y estructura familiar. Consideraciones clnicas, tericas y tcnicas
que escribi ese mismo ao y donde introduce al estructuralismo.
En un principio de su obra, en
resumen, toma conceptos de Enrique
Pichon Rivire y del psicoanlisis kleiniano y ms adelante se ve influido por
el estructuralismo francs. Justamente, el texto que se tom se encuentra
rozando este punto de viraje. All es posible dilucidar ms un abordaje
psicoanaltico con orientacin kleiniana a pesar de que utilice el trmino
estructura, en este caso para referirse a la pareja. Nocetti afirma, en relacin con el autor, que
l se va distanciando paulatinamente de las ideas de Pichon para dar lugar a un
nuevo abordaje psicoanaltico slido y polmico: deber justificar su
necesidad de apelar a los recientes conocimientos aportados por la epistemologa, la antropologa, la
lgica y la lingstica para modificar, sin pretender apartarse de sus
principios fundamentales, los tradicionales enfoques psicoanalticos sobre la
familia (Nocetti, 2002:18). Se recordar, adems, como ha sido mencionado unos
prrafos antes, que Antropologa
estructural fue publicado en Argentina en 1968, el mismo ao de la
publicacin del texto que ha sido seleccionado para analizar.
Desarrollo
Distintas perspectivas
Como ya ha sido mencionado en el
apartado anterior, los textos que forman parte de las fuentes primarias que se analizan
han sido publicaciones de Acta
Psiquitrica y Psicolgica de Amrica Latina. Esta ltima no pertenece a
ninguna institucin en particular y por ello es que en ella participan autores
con importantes divergencias tericas. Adems, enfatizando esta diversidad,
luego de cada artculo se incluyen los comentarios respectivos que los otros
autores han hecho a cada trabajo. Este material tambin ser tomado debido a
que ese dilogo cientfico que fomenta Acta
pone an ms en evidencia los puntos de contacto y de distanciamiento entre
los autores.
Psicoterapia
de la pareja
Habiendo realizado en la
introduccin un breve recorrido por los bagajes tericos que los autores
manejaban, se indagar a continuacin en las especificidades de los artculos
que ambos han realizado sobre la terapia de pareja.
Se comenzar por ilustrar cmo
define cada autor a la pareja conyugal. En
El enfoque interaccional en terapia de parejas, Carlos Sluzki, como indica el
ttulo del artculo, propone un punto de vista interaccional para el estudio de
la pareja y de la familia. Desde esta concepcin, la pareja constituye un
sistema interaccional y, como todo sistema, posee la principal caracterstica
de que el conjunto sea cualitativamente diferente de las partes. De ah que los
modelos tericos aplicados al individuo, no sirvan, segn Sluzki, para la
pareja en tanto sistema. Individuo y sistema no son isomorfos, agrega. En
este punto es menester detenerse un instante. Nocetti comenta que, para
Berenstein en esta poca (alrededor de los aos setenta), es el concepto de
estructura el que permite recuperar ahora ese isomorfismo al (entre grupo,
individuo y familia) al tomar en consideracin los distintos niveles en los
cuales se expresa la estructura familiar en la tarea clnica (Nocetti,
2002:19). Se observa entonces aqu una importante divergencia entre ambos
autores, sobretodo luego de la incorporacin, por parte de Berenstein, de las
ideas estructuralistas francesas.
De todas maneras, volviendo a
Sluzki, ste no rechaza al psicoanlisis, sino que considera que debe ser
complementado con un modelo terico ms adecuado a un sistema interaccional. All mismo es donde se percibe la influencia
de la Teora de la Comunicacin Humana y de los Sistemas que Sluzki toma de
Norteamrica, como ya se ha remarcado. Ms adelante en el artculo da otra definicin
de la pareja en tanto sistema didico: es aquel compuesto por dos elementos en
interaccin dialctica, en donde el estado de cada uno es funcin del estado
del otro (Sluzki y Bleichmar, 1968: 326).
Por su parte, Isidoro Berenstein
en su escrito Consideraciones sobre la psicoterapia de la pareja conyugal
define a la misma como una unidad, una relacin didica heterosexual de larga
duracin, ocasionalmente temporaria, y donde la interaccin incluye la relacin
genital (Berenstein, 1968: 301). Tal es la unidad de la pareja, que el autor
comenta que si a la sesin falta uno de los miembros, l considera que el
paciente-pareja no vino.
Como se ha adelantado, en la
publicacin de Acta se incluyen
discusiones de los autores sobre los otros artculos. Aqu es posible sealar
un intercambio de ideas entre los mismos en relacin a la pareja en tanto
unidad. Carlos Sluzki considera que el hecho de pensar que el paciente-pareja
no fue a la sesin cuando slo ha ido uno, es una dura generalizacin que descuida
las muchas e importantes diferencias que siempre se mantienen entre los
miembros y que muestran sus motivaciones individuales. La comprensin y la
interpretacin teraputica en trminos de totalidad cuando es sistemtica
dificulta la discriminacin entre los miembros de la pareja (Sluzki y
Bleichmar, 1968: 309). A esta crtica, Berenstein responde que se refiere a la
pareja como paciente como una unidad terica para poder observar en ella, en
tanto sistema (es importante observar la utilizacin este trmino)
caractersticas particulares. Asimismo, para su encuadre propone que la sesin
no podr realizarse en ausencia de uno de los miembros.
Retomando los artculos
centrales, se dilucidar ahora cul es el objetivo de la terapia y el rol del
terapeuta en cada caso. Para pensar al terapeuta del enfoque interaccional
conviene aunque sea brevemente, comentar ciertos axiomas de la Teora de la
Comunicacin Humana de Watzlawick, Beavin y Jackson, ya que estn explicitados
en el artculo de Carlos Sluzki. Uno de los axiomas que el autor desarrolla es
el que dice: Toda comunicacin tiene un aspecto de contenido y un aspecto
relacional, tales que el segundo clasifica al primero, y es, por ende, una
metacomunicacin[2]
(Watzlawick, Beavin y Jackson, 1967: 56). Sluzki en su artculo ofrece pequeas
vietas clnicas en las que distintas conductas se desprenden al tomar un
mensaje por su nivel de contenido o por su nivel relacional. Para el autor,
como ya se resalt previamente, las personas incorporan una serie de patterns bsicos que le sirven de modelo
general para las interacciones. Comenta tambin que la pareja posee un lenguaje
propio que debe ser comprendido para que la interaccin se entienda. Siguiendo
estas ideas, el terapeuta operara en varios planos: debe aprender el lenguaje
propio de la pareja, deducir sus reglas de interaccin, y discriminar entre lo
atribuido como mensaje por el receptor, y lo que intenta comunicar el emisor
(Sluzki y Bleichmar, 1968: 327).
Otro axioma de la comunicacin
que Sluzki desarrolla en su artculo (y que tiene ntima relacin con el papel
del terapeuta) es el que afirma: la naturaleza de una relacin depende de la
puntuacin de las secuencias de comunicacin entre los comunicantes
(Watzlawick, Beavin y Jackson, 1967: 60). Brevemente, se puede pensar en que al
no poder puntuar una secuencia comunicacional, esto es, discernir dnde
comienza, puede que cada miembro de la interaccin considere su propia conducta
como reactiva y, en consecuencia, abundar en malentendidos. As, la tarea del
terapeuta ser correctiva. ste puede
promover cambios en una pareja al mostrarles: de qu modo, a travs de la
discusin de un tema trivial, estn discutiendo la relacin, o bien de qu
manera la conducta de cada uno de ellos est promoviendo en el otro la conducta
que critica (Sluzki y Bleichmar, 1968: 328).
Se abordar ahora el punto de
vista de Isidoro Berenstein. Cabe mencionar, primero, que segn el autor,
durante la terapia se conforma una totalidad distinta de tres integrantes que contiene
a la pareja. All transcurren una serie de fenmenos donde los tres participan.
Conforman una estructura. Para explicar las interacciones de la pareja y, por
ende, lo que sucede con el terapeuta, Berenstein recurre al concepto kleiniano
de identificacin proyectiva[3].
Adems, el autor toma los aportes que Bion abstrae de dicho concepto: la idea
de un recipiente (continente) que recibe un objeto (contenido). Ambos poseen
una relacin dinmica, puede ser comensal o parasitaria. Ubica en la relacin
de tipo comensal a los miembros de una pareja que dependen entre s para mutuo
beneficio y sin dao para ninguno. En la parasitaria el continente se queda
vaco por extraer tanto del contenido. Berenstein, entonces, utiliza este
modelo terico para estudiar las interacciones de la pareja y la situacin
teraputica.
El autor considera a su manera
de trabajar con la pareja, como una situacin casi experimental, siempre son
los mismos tres integrantes. Al ser constantemente triangular, posibilita,
segn l, una pronta estabilizacin de la interaccin y conduce a la
reactualizacin de la situacin triangular infantil que aparece con toda
intensidad en el curso del tratamiento (Berenstein, 1968: 303). Durante la
terapia, afirma Berenstein, cada miembro de la pareja, a travs de la identificacin
proyectiva, coloca en el terapeuta distintos sentimientos y objetos. Los
sentimientos simpticos o antipticos para con el terapeuta pueden estar
alentados por la pareja para sus objetivos inconcientes.
Por ltimo cabe destacar la
nocin de causalidad para ambos autores, en este caso referida al tema en
cuestin de la pareja. Berenstein hace una retrospectiva de sus distintos
perodos y los conceptos que manejaba segn la poca en su libro Del ser al hacer. All comenta que en la
poca que se est analizando permaneca vigente una causalidad lineal: el pasado como causa de un efecto presente, lo
interno y su constelacin de objetos y emociones como explicacin eficiente de
lo externo y de la relacin con el otro (Berenstein, 2007: 70). Se observar
que esto difiere en gran medida con los planteos de Sluzki acorde a los axiomas
de la Teora de la Comunicacin Humana.
El autor enfatiza en la interaccin e inclusive siguiendo a Bateson (que
sostena que cada mensaje es estmulo, respuesta y refuerzo a la vez (Sluzki
y Bleichmar, 1968: 328)), no va a
sostener la idea de una causalidad lineal, sino ms bien, como se ha
mencionado, indagar en qu cosas de la relacin estn en juego al puntuar un
hecho como causal de otro.
Consideraciones
finales
A lo largo de este breve
recorrido se ha intentado presentar a dos autores contemporneos que sostienen
ideas dismiles sobre la pareja y su psicoterapia. Inclusive los respectivos
comentarios que se realizaron mutuamente tambin han servido de material de
contraste.
Considerar sus antecedentes
acadmicos, institucionales y sobretodo sus influencias tericas ha sido de
fundamental importancia para indagar en el trasfondo de sus artculos y de esa
manera comprender con mayor profundidad sus respectivas concepciones que all
ambos plasman. En otras palabras, una mirada histrica ha sido la clave para ir
ms all de la teora que es posible extraer de los textos. Adems, se
recordar el marco propicio para estos desarrollos que constitua el paradigma
de la salud mental vigente desde la Segunda Guerra Mundial.
Habr podido dilucidarse que los
dos han tenido lugares destacables dentro del campo psi. Ambos, luego de recibirse de mdicos entraron como residentes
a importantes hospitales (Berenstein al Hospital Rawson y Sluzki al Policlnico
de Lans) en los que se vincularon con personalidades influyentes que
pregonaban la difusin de investigaciones novedosas en el campo de la
psiquiatra: Guillermo Vidal y Mauricio Goldenberg respectivamente. Estos datos
no son menores a la hora de ver los alcances de sus artculos.
En relacin a sus influencias
tericas, se ha mencionado que Berenstein, por su parte, sostiene concepciones
provenientes del psicoanlisis freudokleiniano y de los aportes de Bion. Es muy
poco tiempo despus que Berenstein realiza un viraje en su teora a partir de
la incorporacin del estructuralismo y las resultantes innovaciones en sus
ideas. Se ha expuesto que Sluzki no abandona al psicoanlisis pero sostiene la
necesidad de utilizar un marco terico distinto ya que considera que el
individuo y la pareja no son sistemas isomorfos y, por ende, la intervencin
teraputica no es compatible en ambos casos. Toma fundamentalmente aportes de
la Teora de la Comunicacin y de los Sistemas que se estaba desarrollando en
Norteamrica y adems realiza sus propias contribuciones siguiendo esta lnea
en lo referente a terapia familiar.
Quedara por indagar si los
conceptos de sistema y estructura que los autores utilizan son tan distintos
entre s. Podra pensarse esta diferencia no es tanto conceptual sino como un
resultado de un compromiso entre distintas tradiciones filosficas, tericas y
el momento histrico en el que surgen.
Bibliografa
consultada
Fuentes primarias
Fuentes
secundarias
[1]
Trabajo realizado en el marco del seminario La familia como
objeto de intervencin en la Argentina: tradiciones intelectuales y
psicoteraputicas (1950-1979), dictado por la prof. Florencia A. Macchioli.
2do cuat. 2009.
[2] Esta es una conceptualizacin que se
refiere a cuando se deja de utilizar la comunicacin para comunicarse, y se la
utiliza para comunicar algo acerca de la misma. No es parte de la comunicacin,
sino que se refiere a ella. (Watzlawick,
Beavin y Jackson, 1967: 41).
[3] Trmino introducido por Melanie Klein para
designar un mecanismo que se traduce por fantasas en las que el sujeto
introduce su propia persona, en su totalidad o en parte, en el interior del
objeto para daarlo, poseerlo, y controlarlo (Laplanche y Pontalis, 1996:
189-190).