El encauzamiento de la desviacin en la modernidad: dispositivos disciplinarios y control social: la escuela, la prisin y el asilo
Natalia Cataldo

 

 

 

INTRODUCCIN

 

Los dispositivos disciplinarios durante la Edad Media, han ocupado una posicin lateral, a modo de islotes que, en forma gradual, llegaron a multiplicarse y expandirse a toda la sociedad a partir de los siglos XVII y XVIII. Es en este momento de la historia, donde se ubica la proliferacin de estos dispositivos, es decir, la disciplinarizacin de la sociedad en su conjunto. Ahora bien, A qu se debe que esta diseminacin de instituciones, cuya forma de poder es la disciplina, haya ocurrido precisamente durante la progresiva instalacin de un nuevo orden social, como es el advenimiento del Estado burgus?

La disciplina es una va de encauzamiento, de control pero tambin, de produccin y transformacin de los individuos. Por qu, entonces, sera tan necesaria su presencia en las sociedades modernas? Al servicio de qu tipo de intereses se ha incurrido en tal disciplinarizacin del estado moderno? Hay algn tipo de relacin entre este tipo de poder y las transformaciones en materia econmica, poltica, moral, etc. que se han producido en el mencionado perodo?

Para poder dar respuesta a estos interrogantes, comenzar por describir algunos aspectos del Estado moderno resaltando su correspondencia con el modelo social funcionalista, que propone Serge Moscovici en Psicologa de las minoras activas, para destacar la funcin de encauzamiento de la desviacin de este Estado. A continuacin, ser abordado el poder disciplinario, a partir de las conceptualizaciones de Michel Foucault que se describen en sus obras El poder psiquitrico y Vigilar y castigar para luego, poder exponer los aspectos ms importantes del funcionamiento de tres dispositivos modernos: la escuela, el asilo y la prisin, los cuales sern trabajados tambin a partir de textos de Foucault pero junto a ideas extradas de textos como La reproduccin de Bourdieu y Passeron, Ideologa y aparatos ideolgicos del Estado de Althusser y La escuela capitalista en Francia de Baudelot y Establet. Por ltimo, ser abordada la tesis foucaultiana de la existencia necesaria de residuos en todo sistema disciplinario, siendo sta el puntapi para abrir algunas reflexiones que sern puestas de manifiesto en los comentarios finales.

 

LA MODERNIDAD: IDEAL BURGUS DEL INDIVIDUO Y ECONOMA CAPITALISTA

La modernidad representa la emergencia de nuevas formas de representacin del mundo y de legitimacin del orden social: la clase trabajadora, la burguesa, la propiedad privada, la expansiva urbanizacin, las tecnologas y la fbrica son slo algunas de los fenmenos sociales que se han ido generando como correlato del advenimiento de la economa capitalista. Del mismo modo, el contrato, la igualdad de derechos, el Estado como garante del orden social, la abolicin de las corporaciones en los nuevos Estados-nacin, la abolicin de la tradicin, etc., son el resultado de la transformacin ideolgica que comienza en el siglo XV y se consolida a partir de la revolucin poltica-ideolgica de 1789. Las sociedades modernas, justamente porque han perdido esos anclajes tradicionales, que estrictamente colocaba a cada uno en su lugar, son sociedades intranquilas[1]. Es decir, que por la proliferacin de los ideales burgueses que proponen que ya no hay valores absolutos que puedan imponerse a nadie y que el ciudadano es capaz de pensar y actuar por si mismo, es libre e igual a sus conciudadanos, se producen como contrapartida, ciertas formas de inestabilidad, de falta de uniformidad en la conducta. Lo cual supone que el Estado burgus al que estoy haciendo referencia, alude tanto a una legitimacin de un nuevo orden poltico- econmico y una nueva moral, como a una continua aparicin de sujetos salientes de ese orden y esa moral. Es por esto que, podra leerse como un modelo social funcionalista en el cual, el comportamiento de cada individuo o del grupo tendra entonces por funcin, asegurar su insercin en el sistema. Es decir, aquellos que siguen la norma, son funcionales y adaptativos, mientras que los que se apartan de la norma o van en contra a ella son considerados como disfuncionales y no adaptativos, es decir, son desviados[2]. La escuela en este marco, uno de los dispositivos que sern abordados ms adelante junto a la prisin y el asilo, se posicionaran como la instituciones en las cuales se transmite y practica la norma dominante en un permanente ejercicio correctivo que tiene por objeto la reduccin de la desviacin, la estabilizacin de las relaciones entre individuos y de los intercambios con el mundo exterior, es decir, el control social.

Ahora bien, Qu es aquello que la sociedad burguesa pretende sostener o perpetuar y de lo que teme su decaimiento? Cuando se dice norma, orden, desviacin del individuo A qu se est haciendo referencia? Al modelo societal capitalista, ms precisamente, a las relaciones de produccin capitalistas, a la acumulacin de capital. Y la manera en que este Estado burgus mantiene su regularidad, su continuo funcionamiento productivo, es va la disciplina, forma de poder que ser descrita a continuacin.

 

PODER DISCIPLINARIO

Vigilancia, control y previsin de la desviacin. El poder disciplinario es discreto, repartido, funciona en red y su visibilidad slo radica en la docilidad y la sumisin de aquellos sobre quienes se ejerce. Es un poder impersonal, continuo y de control constante, en l no se est a la eventual disposicin de otra persona sino permanentemente bajo la mirada de alguien, no hay pausas. La disciplina en tanto captura de los cuerpos, el tiempo y la vida del individuo, utiliza un instrumento que se hace condicin necesaria para su prctica, la escritura: se anota y se registra todo lo que ocurre, todo lo que el individuo dice y hace para transmitir la informacin de abajo hacia arriba a lo largo de la escala jerrquica y asegurar de esta manera, el principio de la omnivisibilidad. Se practica una vigilancia jerarquizada an en ausencia de un vigilante, todo funciona de manera tal que reine el sentirse mirado, observado, examinado, controlado. Los dispositivos modernos como la fbrica, la escuela, el hospital, la prisin, etc., algunos de los cuales sern abordados a continuacin, son claros ejemplos de este funcionamiento, de este carcter panptico[3] del sistema disciplinario.

Aqu no hay violencia ni ceremoniales de castigo, la intervencin se da desde el primer instante, interviene previamente, antes del propio acto, de aqu su carcter preventivo. Se vigila el comportamiento de los obreros entre s y se registran detalladamente los retrasos y ausencias as como tambin se vigila al estudiante en el ejercicio de sus tareas, sus actitudes para luego ser registrado, es decir, existe una infra- penalidad en los dispositivos disciplinarios, tanto del tiempo como de la manera de ser, de la palabra, de la sexualidad, es decir, sanciona todo aquello que se aleja de las reglas, por ello: normaliza. La disciplina tiene una funcin individualizadora dada por cierta distribucin del individuo en el espacio y el tiempo quedando ubicado, fijado en determinado lugar. No hay relacin con una masa o grupo, son siempre individuos, a los que se vigila y controla, puestos uno al lado del otro. Esos elementos estratgicamente distribuidos, son intercambiables, es decir, cada uno de ellos se define por el lugar que ocupa en una serie y por la distancia que lo separa de los otros. De igual forma, el tiempo es distribuido, calculado minuciosamente, correctivo, exacto y constituye regularidades y segmentaciones que no deben ser transgredidas, que ordenan y organizan. La disciplina es una tcnica analtica del poder la cual tiene por funcin, enderezar las conductas. Por ltimo, es preciso presentar el examen como inherente a los dispositivos disciplinarios en el cual se combina la vigilancia jerarquizada y la sancin normalizadora. El examen permite calificar, clasificar y castigar, es decir, establece sobre los individuos, una visibilidad por la cual stos son diferenciados y sancionados.

 

Acumulacin de capital y acumulacin de hombres. Ahora bien, para poder entender porqu no puede pensarse una sociedad capitalista, como fue descrita en el primer apartado, sin una tecnologa disciplinaria de poder como cimiento de su gran empresa, ser destacada la coexistencia de dos fenmenos que se corresponden y no pueden ser considerados por separado: la acumulacin de capital y la acumulacin de hombres:

Las tcnicas que hacen til la multiplicidad acumulativa de los hombres aceleran el movimiento de acumulacin de capital pero, sin el crecimiento de un aparato de produccin capaz de mantener y utilizar a esos individuos, no se habra podido concebir tal acumulacin de hombres. Cuando Foucault se refiere a esta ltima, da cuenta de cierta distribucin de la fuerza de trabajo presente en todos esos cuerpos individuales. El objetivo, entonces, es maximizar la utilizacin posible de los individuos, pero no para poder utilizar a todos sino, justamente, para no tener que hacerlo, para extender al mximo el mercado de trabajo a fin de asegurarse una reserva de desocupados que permita una regulacin hacia abajo de los salarios. Asimismo, hace que la fuerza producida por la multiplicidad de esas fuerzas individuales de trabajo sea al menos igual y, en lo posible, superior a la suma de las fuerzas singulares. Pero no slo se trata de una acumulacin o distribucin de hombres, de fuerzas, sino tambin del tiempo: del tiempo de trabajo y aprendizaje, de perfeccionamiento, etc. para conseguir una eficacia mxima de la actividad productiva. Segn Foucault, estas son las razones por las cuales han sido introducidos, elaborados y perfeccionados los diferentes dispositivos disciplinarios.

En este sentido y, como fue esbozado anteriormente, las relaciones de produccin capitalistas y el poder de disciplina son indisociables. Crean un individuo que es un cuerpo atrapado en un sistema de vigilancia y sometido a procedimientos de normalizacin al servicio del gran aparato productivo. El hombre, entonces, es una conjuncin de un individuo jurdico (igualitario y libre), instrumento mediante el cual la burguesa ha reivindicado su poder y un individuo disciplinario, resultado de la tecnologa utilizada por esa misma burguesa cuyo objetivo es aumentar la fuerza econmica del cuerpo al mismo tiempo que se reduce su fuerza poltica.

DISPOSITIVOS DISCIPLINARIOS MODERNOS

El siguiente abordaje de algunos de los dispositivos disciplinarios modernos, pretender dar a conocer las particularidades que competen a cada uno en el encauzamiento de la desviacin pero, teniendo en cuenta que, a pesar de que en cada uno sean focalizadas determinadas prcticas o propsitos especficos, el fin ltimo al que responden y que dio paso a su propia existencia, es el mantenimiento del aparato de produccin capitalista

La escuela: Reproduccin de las relaciones sociales capitalistas. La educacin sistemtica que conocemos en la actualidad, centrada fundamentalmente en el sistema escolar, responsabilidad de los estados nacionales, con su divisin en niveles asociada a grupos de edad especficos en forma secuencial, ha nacido al servicio de la ideologa jurdica burguesa que propona la libertad e igualdad de todos los individuos, configurndose de esta manera, una representacin ideolgica burguesa de la escuela: educacin unificada y unificadora[4], como va de acceso necesaria al progreso, es decir, una escuela que ensea a todos los nios por igual, en donde todos siguen las mismas reglas, horarios, etc. Sin embargo, lo que subyace a ambos ideales, es el antagonismo de clases, el monopolio de los medios de produccin y la explotacin de los trabajadores, es decir, la diferencia, la no uniformidad, la no unificacin. Y la escuela se inserta en el Estado moderno justamente como reproductora de estas relaciones de produccin, de esta diferencia de clases, a travs de dos vas rotundamente indisociables una de la otra: la transmisin de la ideologa dominante (burguesa) y la disciplina. En relacin a la primera, Althusser afirma que la escuela toma a su cargo a los nios de todas las clases sociales y les inculca, desde el jardn de infantes, las habilidades recubiertas por la ideologa dominante como por ejemplo, el idioma, el clculo, la historia natural o, ms directamente, la ideologa dominante en toda su pureza a travs de la enseanza de la moral, la instruccin cvica y la filosofa. Y que hacia el sexto ao, una gran masa de nios cae en la produccin (obreros o pequeos campesinos); que otra parte de la juventud escolarizable contina y termina por cubrir puestos de pequeos y medianos cuadros, empleados, funcionarios pequeos y medianos (pequeo- burgueses de tipo); y que una ltima porcin llega a la meta, ya sea para caer en la semidesocupacin intelectual, ya para proporcionar los agentes de la explotacin como los capitalistas y empresarios, los agentes de la represin (militares, policas, polticos, administradores) y los profesionales de la ideologa, como los sacerdotes de todo tipo[5]. Asimismo, Bourdieu y Passeron advierten que la accin pedaggica es una imposicin arbitraria de una arbitrariedad cultural[6], es decir, una imposicin de una seleccin de los contenidos legtimos a ensear, como tambin una seleccin de los destinatarios legtimos, dando lugar a que unos comprendan los cdigos que se manejan en la escuela y otros no y, por ende, sean excludos.

En relacin a la otra va por la cual la escuela contribuye al mantenimiento del orden social y econmico (asegurando que unos se queden en el camino y que otros lleguen a su trmino), la disciplina, basta pensar en la clasificacin, permanente examinacin y vigilancia que recae sobre el alumnado. La escuela es un medio de adiestramiento fsico, en el que se moldean las posturas, los gestos, el discurso, los modales. El cuerpo es reglamentado, controlado y supervisado. De la misma manera que en la fbrica, en el asilo o la crcel, los individuos son dispuestos uno al lado del otro, son distribuidos en el espacio, en hileras y rangos. Es un espacio de aislamiento en el cual cada clase queda separada de la otra y dentro de ella misma cada individuo en solitario. De la misma forma, el tiempo es perfectamente distribuido, secuencial: clases separadas de los momentos de dispersin por cierta cantidad de minutos. Se aplican sanciones sobre todo aquel que no haya obedecido, se realiza la documentacin da cada alumno, se realizan exmenes y registros que los clasifican, los diferencian, los compara entre s y evala permanentemente. Condiciones todas estas necesarias para hacer lo ms dcil posible al individuo y no desperdiciar minuto alguno para moldearlo, es decir, sacar el mximo provecho del cuerpo, vida y tiempo de cada estudiante. En sntesis, la institucin escolar prepara los cuerpos para la produccin al mismo tiempo que transfiere el saber ms conveniente a la clase dominante para prevenir, si bien, no garantizar, la desviacin.

Ahora bien Qu sucede cuando el accionar de la escuela no basta para establecer la norma, el orden? Qu sucede con quienes no son tiles al sistema burgus o con quienes atentan contra su funcionamiento? Para estos individuos la modernidad se ha encargado de crear instituciones como las que sern descritas en el siguiente apartado.

La prisin: Enmienda del recluso. Segn Foucault, la prisin ha sido creada en el proceso general de disciplinarizacin de la sociedad hacia fines del siglo XVIII. Se trata de un momento en el cual se define el poder de castigar como un poder general de la sociedad que se ejerce sobre todos sus miembros, una justicia igual para todos y un aparato judicial autnomo[7]. Foucault seala las dos funciones fundamentales de la prisin: La privacin de la libertad y la transformacin tcnica de los individuos en tanto encierra con el fin de corregir, volver dcil al desviado, transformarlo tcnicamente. El orden que reina en su interior debe contribuir a regenerar a los condenados. Para ello, las prisiones deben actuar sobre todos los aspectos del individuo: su aptitud para el trabajo, su actividad fsica, su actitud moral, etc. Si bien la escuela tambin recae sobre los mismos aspectos como anteriormente fue explicitado, la coercin en la crcel no se interrumpe nunca, no se sale de ella cada da, es una disciplinarizacin incesante, es decir, es una educacin total: regula el tiempo de vigilia y sueo, de la actividad y el reposo, la palabra, la alimentacin, el trabajo y hasta el pensamiento. Es un poder que se extiende a lo largo de los das, de los meses, incluso de los aos.

Ahora bien, Cules son los principios de organizacin que permiten la puesta en marcha de esta educacin total del individuo? Foucault seala tres: El aislamiento, el trabajo y la modulacin de las penas. El aislamiento pretende separar al penado de todo aquello que haya sido motivo de su infraccin, de las complicidades que hayan podido facilitarle el camino, es decir del exterior. Pero tambin se trata de un aislamiento al interior mismo de la prisin, del resto de los penados, para evitar como anteriormente se haba mencionado, los fenmenos colectivos, dando lugar a una individualizacin coercitiva (funcin por excelencia de todo dispositivo disciplinario). La soledad del penado suscitar en l la reflexin y le provocar remordimiento y luego el arrepentimiento. En este punto, podramos pensar en una transformacin no slo de carcter tcnico del individuo sino, y en estrecha relacin con la principal funcin del asilo, que ser descrito ms adelante, en una transformacin moral. El trabajo se define como un agente de transformacin en la medida en que retira al individuo del ocio produciendo efectos sobre la mecnica humana[8] es decir, es un principio de orden y regularidad: somete los cuerpos a movimientos regulares, excluye la agitacin y la distraccin, impone una jerarqua y una vigilancia, mantiene al recluso ocupado, quita de l la pereza, deja, entonces, de ser violento, irreflexivo. Segn Foucault, la utilidad del trabajo en la prisin se centra en la constitucin de una relacin de poder, de una forma econmica vaca, de un esquema de la sumisin individual y de su ajuste a un aparato de produccin[9], lo cual rectifica fehacientemente, la existencia de las prisiones en funcin del modelo econmico. Y por ltimo, la modulacin de las penas se refiere a la duracin de las mismas de acuerdo a la transformacin til del detenido. Es decir, cuando se produce la enmienda completa del recluso en tanto tcnica y moral, la detencin se habr vuelto intil: inhumana para el detenido y costosa para el Estado.

El asilo: Ortopedia moral. En el asilo hay algo que es un peligro, una fuerza, un poder amenazante que es preciso dominar o vencer: el loco, puesto que la locura a comienzos del siglo XIX es considerada como la insurreccin de una fuerza que trastorna por completo el comportamiento del individuo. La victoria contra dicha fuerza est a cargo del mdico, los sirvientes o vigilantes. Para ello, se ejecuta una tctica de control, vigilancia, examen, etc. que pueden practicarlo tanto unos como otros, es decir, una disciplinarizacin que, como en todo dispositivo moderno, acciona a modo de red, con lugares intercambiables, segmentando el tiempo y las actividades de los que se encuentran en su interior.

La teraputica de la locura en el asilo consiste en la domesticacin del alienado ponindolo bajo la estricta dependencia de un hombre, el mdico, que por sus cualidades fsicas y morales tenga la capacidad de ejercer sobre l un influjo al que no pueda resistirse, es decir, proveerle de una ortopedia moral, que hace posible su curacin. Ahora bien, esa batalla que se establece entre fuerzas, una amoral y otra moralizante, termina por producir una batalla al interior del mismo enfermo pues, por medio de la amenaza y la suscitacin del temor al castigo, se generar un conflicto en el enfermo que lo llevar a destituir la idea fija que perturba su existencia y que lo ha alienado del mundo de la razn. En este tipo de relacin de poder se trata, por lo tanto, de lograr una sntesis moral, de asegurar una continuidad tica entre el mundo de la locura y el de la razn pero practicando una segregacin social que garantice a la moral burguesa una universalidad de hecho y le permita imponerse como derecho sobre todas las formas de alienacin[10].

Por otro lado, y como cuestin complementaria a lo anteriormente expuesto, puede pensarse a estos individuos no adaptados a las premisas morales propuestas por la burguesa, en tanto agresivos, incoherentes, vctimas del delirio, la mana, la melancola y al arbitrio de sus pasiones e instintos desatados, no slo como infractores de los ideales, modales, valores y virtudes burguesas sino tambin como individuos intiles para la produccin, corruptores del orden social y de la maquinaria econmica de los cuerpos. Para ellos, entonces, el encierro, el intento de una restitucin moral.

 

ENCAUZAMIENTO DEL DESVADO AL INFINITO

Luego de abordar cmo se articulan las relaciones de poder disciplinarias y las relaciones sociales capitalistas en las sociedades modernas cuyo fin es el encauzamiento de la desviacin en todos sus niveles y, de haber descrito los aspectos ms distinguidos de algunos de los dispositivos que han sido creados para ello, es pertinente reparar en un aspecto que fue mencionado en el primer apartado: el estado burgus alude tanto a una legitimacin de un nuevo orden poltico- econmico y una nueva moral, como a una continua aparicin de sujetos salientes de ese orden y esa moral. Esto podra leerse como una cuestin paradojal y en realidad es parte de la misma lgica moderna: Foucault plantea que, los dispositivos disciplinarios son isotpicos, lo cual significa que en cada uno de ellos los elementos que los componen (los individuos) tienen su lugar bien determinado (grados en el ejrcito, clases en las escuelas) y su desplazamiento no puede consumarse sino por medio de un movimiento reglado, el del examen, el concurso, etc. Esta isotopa alude, adems, a que los diferentes dispositivos deben poder articularse entre s por ser compatibles, es decir, siempre debe ser posible el pasaje de uno a otro, pero no slo eso, sino que por isotpico se entiende que en los sistemas disciplinarios siempre hay residuos, es decir, individuos no posibles de distribuir ni clasificar, que escapan a la vigilancia, etc. Estos elementos sern entonces, problemas, lmites a la disciplina que ocasionarn la aparicin de nuevos dispositivos complementarios para poder recuperarlos y as al infinito. En sntesis, el poder disciplinario tiene una doble propiedad: la de ser anomizante, productor de desviados, y al mismo tiempo, ser siempre normalizador, es decir, inventar siempre nuevos sistemas de encauzamiento, de tal manera que exista una disciplinarizacin al infinito.

 

COMENTARIOS FINALES

A lo largo de este trabajo ha quedado demostrado cmo la disciplina produce individuos bajo la directriz de intereses que abarcan todas las dimensiones del ser en tanto moral e ideolgica y tcnica-productiva, intereses que corresponden al ideal burgus del individuo y a la economa capitalista.

De ello se desprende, ante todo, la minuciosidad de dicho tipo de poder y la imposibilidad de escapar del mismo, puesto que como bien se ha explicitado en el ltimo apartado, hasta los individuos que estn por fuera de la norma son productos de este gran aparato de disciplinarizacin capitalista. Es decir, nadie queda exento de sus efectos, es un poder total y analtico que transforma los cuerpos desde los inicios de su existencia (por medio del pasaje por la institucin escolar, por ejemplo) y en su porvenir (la fbrica, la prisin, el ejrcito, el hospital, el asilo, etc.).

A partir de aqu podramos preguntarnos si esta modalidad de poder podra agotarse en algn momento puesto que, si la produccin de individuos disciplinarios es permanente y al infinito, Cmo concebir su trmino o, al menos, una transformacin en algo distinto? Depender del agotamiento del aparato productivo?

 

BIBLIOGRAFA

 

ALTHUSSER, L.: Ideologa y Aparatos Ideolgicos del Estado, Madrid, Editorial Anagrama, 1971.

BAUDELOT, Ch.; ESTABLET, R.: La escuela capitalista en Francia, Mxico, Editorial Siglo XXI, 1971.

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FOUCAULT, Michel: El poder psiquitrico, Buenos Aires, FCE, 2005.

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NISBET, Robert: La formacin del pensamiento sociolgico, TOMO I, Buenos Aires, Amorrortu Editores, 1977.

VEZZETTI, Hugo: MDULO DE LA CTEDRA, Unidad II: El sujeto en la modernidad: variaciones sobre el yo, 2005. En: www.elseminario.com.ar

 

 



Notas:

 

[1] Hugo Vezzetti: MDULO DE LA CTEDRA, Unidad II: El sujeto en la modernidad: variaciones sobre el yo, 2005. En: www.elseminario.com.ar.

[2] Serge Moscovici: Psicologa de las minoras activas, Madrid, Editorial Morata, 1981, p. 25.

[3] Michel Foucault: Vigilar y castigar (1975), Mxico, Siglo XXI Editores, 1976, pp. 199-212.

[4] Ch. Baudelot y R. Establet: La escuela capitalista en Francia, Mxico, Editorial Siglo XXI, 1971, pp. 13-40.

[5] L. Althusser: Ideologa y Aparatos Ideolgicos del Estado, Madrid, Editorial Anagrama, 1971, pp. 14-16.

[6] P. Bourdieu y J. Passeron: La reproduccin, Barcelona, Editorial Laia, 1977, pp. 45-51

[7]Edgardo Castro: El vocabulario de Michel Foucault, Bernal, UNQ, 2004, p. 276.

[8] Michel Foucault: Vigilar y castigar (1975), Mxico, Siglo XXI Editores, 1976, p. 245.

[9] Michel Foucault: Vigilar y castigar (1975), Mxico, Siglo XXI Editores, 1976, p. 246.

[10] Michel Foucault: Historia de la locura (1961), 2 edicin, Mxico, FCE, 1976, p. 239.

 

 

Segundo cuatrimestre 2005

Seminario: Michel Foucault: Historia de las Ciencias Humanas y Genealoga del Sujeto Moderno