2.- Direcciones generales de la psicologa.
1.
La concepcin de la
psicologa como ciencia
emprica que no tiene por objeto un contenido especial de la experiencia, sino el contenido
inmediato de toda experiencia, es de origen
moderno, Frente ella se hallan todava,
en la ciencia contempornea, teoras que, en general, se pueden considerar como una supervivencia de anteriores grados
de desarrollo, teoras
que luchan, entre si, segn
el puesto que asignan la psicologa en sus relaciones con la filosofa y las otras ciencias. Las dos direcciones
principales que se
distinguen en relacin con las dos definiciones de la psicologa ms extendidas, explicadas atrs, son la metafsica
y la emprica.
Pero tanto una como otra presentan, su vez,
gran nmero de direcciones
especiales.
En
general, la psicologa metafsica da poca importancia al anlisis emprico
y la conexin causal de los procesos psquicos. Considerando la
psicologa como parte de la filosofa metafsica, su principal empeo consiste
en conseguir una determinacin de la que concuerda con
la compleja concepcin universal del sistema metafsico,
en el cual entra la
psicologa. Establecido el concepto metafsica
del alma, se procura derivar de ste el verdadero contenido de la experiencia psicolgica. El carcter que distingue la psicologa metafsica
de la emprica, es que aqulla no deriva los procesos
psquicos de otros procesos psquicos, sino de un substractum
completamente distinto de los actos de una sustancia especial anmica
de la propiedad y de los procesos de la materia. Segn la naturaleza que se
atribuya este substractum, la
psicologa metafsica da lugar dos direcciones. La psicologa
espiritualista trata de los procesos
psquicos como si fueran efectos de una sustancia especial psquica la cual
considera esencialmente distinta de la materia (sistema dualstico) de naturaleza afn (sistema
monstico monadolgico).
La tendencia metafsica, que sirve de base la psicologa espiritualista,
se halla en la hiptesis de una esencia sobrenatural del alma y en el esfuerzo
por conciliar esta hiptesis con la de la inmortalidad, la cual las veces
se junta tambin la hiptesis ms exagerada de una preexistencia. La psicologa materialista refiere los procesos
psquicos al mismo substractum material
que la ciencia de la naturaleza pone hipotticamente para la explicacin de
los fenmenos naturales. Segn esta psicologa, los procesos psquicos estn,
como los procesos fsicos de la vida, ligados agrupaciones de elementos
materiales, agrupaciones que surgen durante la vida individual y, al concluir
sta, se disuelven. La tendencia metafsica de esta psicologa se halla en
la negacin de la esencia sobrenatural del alma, afirmada, por el contrario,
en la psicologa espiritualista. Pero se identifica con sta, en cuanto no
busca la interpretacin de la experiencia psicolgica en s misma, sino que
quiere derivarla de procesos hipotticos de un substractum metafsico.
2.
De la lucha contra esta ltima direccin ha nacido la psicologa
emprica. Donde se ha desarrollado consecuentemente, sta se esfuerza
por referir los procesos psquicos conceptos obtenidos directamente de la
conexin de estos procesos, en ayudarse de procesos muy bien determinados
y simples para derivar de su cooperacin otros procesos ms complejos. Pueden
ser mltiples las bases de una semejante interpretacin; por eso tambin la
psicologa emprica da lugar diversas direcciones, que se pueden generalmente
distinguir por dos razones. La primera se refiere la relacin de la experiencia
interna con la experiencia externa, y la posicin que ambas ciencias experimentales,
la ciencia de la naturaleza y la psicologa, toman una respecto de la otra.
La segunda se refiere los hechos sus conceptos, de cuyos movimientos
se parte para la interpretacin de los procesos. Toda exposicin concreta
de la psicologa emprica representa al
mismo tiempo una direccin de la primera y otra de la segunda manera.
3.
Segn esta concepcin general de la naturaleza de la experiencia
psicolgica, estn en oposicin, causa de su decisiva importancia para
la determinacin del objeto de la psicologa, las dos tendencias de que se
trata atrs ( I): la de la psicologa del sentido interno
y la de la psicologa como ciencia de
la experiencia inmediata. La primera expone los procesos psquicos como
contenidos de un dominio especial de la experiencia, coordinado con la experiencia
natural suministrada por los sentidos externos, pero de ella absolutamente
distinta. La segunda no reconoce una diferencia efectiva entre la experiencia
interna y la externa, viendo tal distincin solamente en la diversidad
de los puntos de vista desde los cuales se considera la experiencia nica en s misma.
De
estas dos formas de la psicologa emprica, la primera es la ms antigua.
Ha surgido de la aspiracin de afirmar
la independencia de la observacin psicolgica ante las usurpaciones de la
filosofa de la naturaleza. Puesto que por su tendencia quiere coordinar la
ciencia de la naturaleza con la psicologa, cree estn fundados los iguales
derechos de estas dos ciencias, ante todo en la general diversidad de sus
objetos y de las formas de percepcin de estos objetos.
Esta manera de ver ha influido doblemente en la psicologa; en primer lugar, porque ha favorecido la opinin
de que la psicologa tena seguramente que servirse de los mtodos empricos,
pero que stos son, como los datos de la experiencia psicolgica, fundamentalmente
diferentes de los de la ciencia de la naturaleza; en segundo lugar, porque
se esforz por establecer alguna conexin entre aquellos dominios de la experiencia,
que ya se presuman como distintos. En el primer respecto, la psicologa del
sentido interior fue precisamente
la que cultiv el mtodo de la pura
introspeccin ( 3, 2). Por la segunda consideracin, la opinin de una diferencia entre los datos
fsicos y psquicos de la experiencia, hizo que, de un modo necesario, se
volviera la psicologa metafsica. En efecto; con este punto de vista, por
la misma naturaleza de la cosa, las
relaciones de la experiencia interna con la externa y las llamadas relaciones entre el cuerpo y el alma, slo
pueden explicarse mediante principios metafsicos hipotticos. Tales principios
metafsicos no pueden menos de influir tambin en las investigaciones de la
psicologa, por lo que sta se halla contaminada de hiptesis de metafsicas
subsidiarias.
4.
La concepcin que define la psicologa diciendo que es la ciencia
de la experiencia inmediata se distingue esencialmente de la psicologa
del sentido interno. Aqulla, en efecto, considerando que la experiencia interna
y la externa no son partes distintas, sino diversos modos de considerar una
sola y misma experiencia, no puede reconocer una diferencia fundamental entre
los mtodos de la psicologa y los de la ciencia natural. Esta direccin psicolgica
ha procurado antes de nada establecer los mtodos experimentales que deben
realizar un anlisis exacto de los procesos psquicos, anlisis que, habida
cuenta del mudable punto de vista, es anlogo los que usan las ciencias
naturales en sus explicaciones de los fenmenos de la naturaleza. Adems,
esta direccin muestra que todas las ciencias especiales del espritu, las
cuales tienen por objeto procesos psquicos concretos, y las creaciones psquicas,
se encuentran en el mismo terreno de una consideracin cientfica de los datos
inmediatos de la experiencia y de sus relaciones con los sujetos agentes.
De donde se sigue, como necesaria consecuencia, que los anlisis psicolgicos
de los productos ms generales del espritu -la lengua, las representaciones
mitolgicas y las normas de las costumbres- deben considerarse como una ayuda
para la inteligencia de los procesos psquicos ms complejos. Esta concepcin
est, pues, en punto mtodo, en ms ntima relacin con otras ciencias:
como psicologa experimental, con
las ciencias naturales; como psicologa
social, con las ciencias especialsimas
del espritu.
Finalmente,
as considerada la psicologa, se viene eliminar por completo la cuestin
sobre las relaciones entre los objetos fsicos y los psquicos. Ambos dos,
no son objetos verdaderamente distintos, sino un mismo contenido, al cual
se estudia una vez en la investigacin de la ciencia natural, mediante la
abstraccin del sujeto, y la otra en la investigacin psicolgica en relacin
con su constitucin inmediata y en sus relaciones totales con el sujeto. Todas
las hiptesis metafsicas sobre las
relaciones existentes entre los objetos psquicos y fsicos se consideran,
desde este punto de vista, soluciones de un problema que se agita en derredor
de una cuestin falsamente propuesta. Si
la psicologa debe, en la conexin de los procesos psquicos, en cuanto son
datos inmediatos de la experiencia, evitar la ayuda de hiptesis metafsicas,
puede con todopuesto que experiencia interna y externa son dos puntos de
vista que se completan mutuamente de una sola idntica experiencia, volver
sobre todo donde la conexin de los fenmenos psquicos presenta vacos,
considerar fsicamente los mismos procesos, para ver si, mediante este nuevo
punto de vista de la ciencia natural, se puede restablecer
la continuidad que se crea faltaba. Lo propio cabe decir, aunque en
sentido inverso, respecto de los vacos que se presentan en la cadena de nuestros
conocimientos fisiolgicos, que puede completarse con anillos suministrados
por una exposicin de la experiencia desde el punto de vista puramente psicolgico.
Sobre la base de tal concepcin, que pone las dos formas de conocimiento en
su justa relacin, es posible que no solamente la psicologa lleve plena
ejecucin el propsito de ser ciencia experimental, sino tambin el que la
fisiologa llegue ser verdadera ciencia auxiliar
de la psicologa, la manera que, por otra parte, la psicologa es,
con igual derecho, una ciencia auxiliar de la fisiologa.
5.
Respecto la segunda de las ya citadas partes fundamentales, esto es, tocante
los hechos conceptos puestos en la base de la investigacin psicolgica, se pueden
tambin distinguir dos direcciones
de la psicologa emprica que, hablando en general, constituyen grados sucesivos
de desarrollo de la interpretacin psicolgica. El primero corresponde una
tendencia descriptiva, el segundo
una explicativa. Cuando se trat de distinguir, mediante la descripcin,
los diversos procesos psquicos, surgi la necesidad de una oportuna clasificacin
de los mismos. As se formaron los conceptos generales bajo los cuales se
ordenaron los distintos procesos, procurando satisfacer la necesidad de interpretar el caso especial refiriendo
las partes de un proceso complejo
conceptos generales aplicables ellas. Tales conceptos son, por ejemplo,
sensacin, conocimiento, atencin, memoria, imaginacin, entendimiento, voluntad,
etc., que corresponden los conceptos fsicos generales nacidos del conocimiento
inmediato de los fenmenos naturales, como peso, calor, sonido, luz,
etc. Si aquellos, la par de stos, pueden servir para una primera ordenacin
de los hechos, no por eso ayudan para darnos su explicacin. No obstante,
la psicologa emprica se ha hecho varias veces responsable de esta confusin,
y precisamente en este sentido, la psicologa
de las facultades consideraba
cada especie como potencias facultades de la psiquis, cuya actividad,
varia comn, refera todos los procesos
psquicos.
6.
Una exposicin explicativa que se contraponga la psicologa descriptiva
de las facultades, se ve obligada, cuando se atiene verdaderamente al aspecto
emprico, colocar en la base de sus interpretaciones hechos determinados
que pertenecen por s mismos la experiencia psquica. Pudiendo sacarse estos
hechos de diversos rdenes de los procesos psquicos, la exposicin explicativa
presenta nuevamente dos direcciones correspondientes
los dos factores que toman parte en la formacin de la experiencia inmediata:
el sujeto y el objeto. Cuando se da mayor valor al objeto de la experiencia
inmediata nace la psicologa intelectualista,
que procura derivar todos los procesos psquicos, hasta los sentimientos
subjetivos, como los impulsos y los primeros movimientos de la voluntad, de
las representaciones, como tambin pueden
llamarse stas, causa de su importancia
para el conocimiento objetivo, de los procesos intelectivos. Si, por el contrario, se da valor principal al modo
en que la experiencia inmediata surge en el sujeto, nace entonces una direccin
que concede los movimientos subjetivos que no se refieren objetos externos,
un puesto tan importante como
las representaciones. Esta psicologa puede llamarse psicologa voluntarista, en razn de la importancia
que reconoce los procesos de la voluntad entre todos los procesos subjetivos.
Entre
las dos direcciones de la psicologa emprica que se distinguen por la concepcin
general de la experiencia interna, la psicologa del sentido interno tiende
tambin al intelectualismo. Comparando, en efecto,
el sentido interno con los sentidos externos, considera principalmente los
datos psquicos de la experiencia que se ofrecen como objetos al sentido interno, del mismo modo que los objetos naturales
los sentidos externos. Por otra parte, se cree que, entre todos los datos
de la experiencia, slo se puede atribuir la naturaleza de objetos las representaciones precisamente porque se
consideran propiamente como imgenes
de los objetos que, estando fuera de nosotros, se nos dan por los sentidos
externos. De aqu que se considere las representaciones como los nicos
objetos reales del sentido interno, mientras que todos los procesos que no
pueden referirse los objetos externos, por ejemplo, los sentimientos, se
indican como representaciones no claras, como representaciones que se refieren
nuestro cuerpo, , finalmente, como efectos
producidos por combinaciones de representaciones.
Mientras
la psicologa del sentido interno se asocia con el intelectualismo, la psicologa
de la experiencia inmediata se acerca al voluntarismo. Desde que sta reconoce
ser tarea capital de la psicologa la investigacin del origen subjetivo de
toda experiencia, es fcil comprender
que, en los anlisis de estos orgenes, la atencin deba dirigirse con especialidad,
de una manera directa, sobre los factores de la experiencia de que prescinde
la ciencia de la naturaleza,
7.
La psicologa intelectualista, en el curso de su desarrollo,
ha dado nuevamente lugar dos direcciones empricas especiales. Los procesos
lgicos del juzgar y del concluir fueron considerados como las formas tpicas
fundamentales de todo hecho psquico, se consideraron como tales determinadas
combinaciones de las sucesivas representaciones
de la memoria, que prevalecieron sobre
las otras, causa de su frecuencia: las llamadas asociaciones
de las representaciones. La primera
tendencia, la lgica, se halla en
intimo parentesco con la interpretacin psicolgica vulgar; es la ms
antigua y, sin embargo, todava se ha conservado en parte hasta estos ltimos
tiempos. La teora de la asociacin ha salido del empirismo filosfico del siglo
diez y ocho. Estas dos tendencias son entre s contrarias, queriendo la teora
lgica reducir la complejidad de los fenmenos psquicos formas mas elevadas
de los procesos intelectuales, y la asociacionista, por el contrario, formas inferiores, , como hoy suele decirse,
simples. Pero ambas dos, por su unilateralidad, fallan igualmente, no slo
porque ni la una ni la otra consiguen con sus propios principios explicar
los procesos sentimentales y volitivos, sino tambin porque estos principios tampoco consiguen una plena interpretacin
de los procesos intelectuales.
8. La unin de la psicologa del sentido
interno con la concepcin intelectualista, ha llevado tambin un principio
particular, que muchas veces ha sido fatal para el modo de concebir los hechos
psicolgicos, el cual consiste en la falsa sustancializacin intelectualstica de las representaciones. Cuando no slo admitimos una analoga entre
los objetos del llamado sentido interno y los objetos del sentido externo,
sino tambin consideramos los primeros como imgenes de los segundos, nos
vemos inducidos transportar las propiedades que la ciencia natural atribuye
los objetos de mundo exterior los objetos inmediatos del sentido interno;
esto es, las representaciones. Por consiguiente, se admite que las representaciones,
exactamente como las cosas externas,
las cuales las referimos, son objetos relativamente persistentes, que pueden
desvanecerse de la conciencia y despus entrar de nuevo en ella. Sin duda,
las representaciones las debemos percibir ahora ms fuertes y claras, ahora
ms dbiles y confusas, segn que el sentido interno se halle no reforzado
por el sentido externo y segn la atencin que ellas prestemos; pero en
el complexo, considerada su naturaleza
cualitativa, quedan inmutables.
9.
La psicologa voluntarista se encuentra, en todo orden
de hechos, en plena anttesis con la intelectualista. Mientras sta se ve
constreida admitir un sentido interno con objetos especiales
de la percepcin interna, aqulla se halla ligada con la consideracin de que
la experiencia interna
se identifica con la experiencia inmediata. Y
puesto que el contenido de la experiencia
psicolgica consiste, segn esta concepcin, no en una suma de objetos dados al sujeto, sino de todo cuanto compone
el proceso de la experiencia, esto
es, de los actos del sujeto mismo, considerados en sus propiedades inmediatas,
que no se ha mudado por ninguna abstraccin y reflexin, el contenido de la
experiencia psicolgica se considera por necesidad como una conexin de procesos.
Este
concepto del proceso excluye la naturaleza sustancial, y, por lo tanto, ms
menos persistente de los datos psquicos de la experiencia. Los hechos psquicos
son acontecimientos y no cosas; ocurren, como
todos los acontecimientos, en el tiempo, y no son jams, en un momento dado,
los mismos que en el momento precedente. En tal sentido, los procesos volitivos
tienen un valor tpico, importantsimo
para la inteligencia de todos los restantes procesos psquicos. La psicologa
voluntarista no afirma en manera alguna que la voluntad sea la nica forma
realmente existente del proceso psquico, sino que simplemente afirma que
la voluntad con los sentimientos y las emociones con ella ntimamente conexionadas,
constituye una parte de la experiencia psquica tan necesaria como
las sensaciones y representaciones; afirma, adems, que, por la analoga del
proceso volitivo, debe interpretarse todo otro proceso
psquico; esto es cual un hecho que
siempre muda en el tiempo, y no cual una suma de objetos persistentes, como
generalmente admite el intelectualismo, consecuencia de su falsa referencia
de las propiedades por nosotros puestas en los objetos externos las representaciones
de loa objetos mismos. Cuando se reconoce la inmediata
realidad de la experiencia psicolgica, se
excluye por si mismo el estudio de la derivacin de determinadas partes del
proceso psquico de otras que del mismo difieren especficamente, y del propio
modo las tentativas de la psicologa metafsica, para referir la experiencia
interna procesos imaginarios distintos de ella por un substractum hipottico metafsico, estn
en contradiccin con el verdadero objeto real de la psicologa. Este objeto,
puesto que se refiere la experiencia inmediata, est ligado desde el principio
con la suposicin de que todo ;dato psquico de la experiencia contiene al
mismo tiempo factores objetivos y
subjetivos; igualmente stos se deben siempre considerar como distintos de
una abstraccin arbitraria y no como procesos realmente diferentes. En efecto;
aqu la observacin ensea que no se dan representaciones que no despierten
en nosotros sentimientos impulsos de diversa intensidad, como tampoco es
posible un proceso sentimental volitivo que no se refiera un objeto representado.
10.
Los principios directivos de la concepcin fundamental psicolgica que debemos
continuacin conservar fijas, pueden reducirse las tres siguientes proposiciones:
1)
La experiencia interna psicolgica no constituye
ningn dominio especial de la experiencia distinto de los otros, sino
que es verdaderamente la experiencia inmediata.
2)
Esta experiencia inmediata no constituye un contenido quiescente, sino una
conexin de procesos; no consiste en objetos, sino en procesos; esto
es, en hechos generales que se desarrollan
en nosotros, y de sus reciprocas relaciones fijadas en leyes.
3) Cada uno de estos procesos tiene,
de un lado, un contenido objetivo,
y del otro un proceso subjetivo, y por lo mismo contiene en si las condiciones
generales, tanto de todo conocimiento, cuanto de toda actividad prctica de
los hombres.
A
estas tres proposiciones corresponde una triple
posicin de la psicologa en relacin con los otros campos del saber:
1)
Como ciencia de la experiencia inmediata en contraposicin las ciencias naturales, las cuales, causa de la abstraccin que hacen
del sujeto, tienen por objeto nicamente el contenido objetivo y mediato de la experiencia- es la ciencia
emprica que reintegra aqullas. Cada hecho singular de la experiencia
slo puede ser ntimamente evaluado en su plena significacin cuando
ha sostenido la prueba del anlisis natural
y psicolgico. En este sentido, tambin la fsica y la fisiologa son ciencias
auxiliares de la psicologa; como sta, su vez, es una disciplina auxiliar
en las investigaciones naturales.
2)
Como ciencia de las formas ms generales de la experiencia humana inmediata
y de su conexin segn leyes, constituye el fundamento
de las ciencias del espritu. En
efecto; el contenido de estas ciencias se encuentra
especialmente en las acciones que nacen de los hechos inmediatos de
la vida psquica humana y en sus efectos. La psicologa, en cuanto tiene por
objeto el estudio de las formas bajo
las cuales se presentan estas acciones
y de las leyes que estn sometidas, es la ms general y al mismo tiempo
la base de todas las ciencias del espritu: de la filologa, de la historia
de la economa poltica, de la jurisprudencia, etc.
3) Puesto que la psicologa considera
igualmente las dos condiciones fundamentales
que sirven de base, lo mismo al conocimiento terico que al obrar prctico,
lo subjetivo y lo objetivo, y procura determinarlos
en sus recprocas relaciones, ella, entre todas las disciplinas empricas,
es aquella cuyos resultados se adaptan ms de cerca al estudio, tanto del
problema del conocimiento como del de la tica, las dos cuestiones fundamentales
de la filosofa. La psicologa, que, respecto la ciencia natural, es la
ciencia reintegrante, y respecto
las ciencias del espritu, la fundamental
es, respecto la filosofa, la ciencia emprica de preparacin.
10
a. Por ms que en la nueva psicologa se vaya reconociendo cada ves ms
que, no tanto la diferencia de los objetos de la experiencia cuanto la del
punto de vista desde el que se considera la experiencia, es aquello por lo cual la psicologa se distingue de la
ciencia natural, esto no obsta para que el conocimiento claro de las particularidades
reales de aquel punto de vista que determina el objeto cientfico de la psicologa,
siga hoy todava influida por los prejuicios resultantes de las tendencias
de la vieja metafsica y de la filosofa naturalista. En vez de reconocer
que la manera de considerar la experiencia por las ciencias naturales se
realiza fundndose en la abstraccin de los factores subjetivos que entran en aquella experiencia, todava
se sigue asignando la ciencia natural la tarea de determinar del modo ms
general el contenido de toda la experiencia. Esto supuesto, la psicologa
sera una disciplina, no ya coordinada, sino subordinada la ciencia natural.
Ella ya no debera eliminar aquella abstraccin
hecha por la ciencia natural y con sta llegar una comprensin completa
de la experiencia, sino que debera sacar partido del concepto de sujeto puesto
en luz por la ciencia natural para explicar la influencia de este sujeto sobre
los datos de nuestra conciencia.
En lugar de reconocer que slo es posible una definicin suficiente del
sujeto basndose en la investigacin psicolgica ( 1, 3.a), aqu se ha introducido de repente en la
psicologa un concepto del sujeto hecho de una pieza, formado y definitivamente
calcado sobre la ciencia natural. Ahora bien; para sta el sujeto es idntico
al individuo corpreo. Por consiguiente, la psicologa se llega definir
la ciencia que tiene por oficio establecer la dependencia del contenido inmediato
de la experiencia del individuo corpreo.
Este punto de vista, llamado tambin materialismo psico-fsico, es insostenible, mirado desde la teora del conocimiento, y psicolgicamente es estril. Puesto que la ciencia natural prescinde
deliberadamente del sujeto percipiente, no obstante hallarse contenido en
toda experiencia, est fuera de duda que muy difcilmente se encuentra aqulla
en situacin de dar una vlida y ltima determinacin del sujeto. Una psicologa
que parte de semejante definicin puramente fisiolgica ya no se apoya en
la experiencia, sino, lo mismo que la vieja psicologa materialista,
en una premisa metafsica. Adems, este punto de. vista es psicolgicamente
infructuoso, porque asigna desde el primer momento la interpretacin causal
de los procesos psquicos la fisiologa, la cual no puede dar y ni ahora
ni nunca, semejante interpretacin, en razn del diferente modo de exposicin
de la ciencia natural y de la psicologa. En fin; es, sin duda, evidente que
semejante psicologa, que se transforma en una mecnica hipottica del cerebro,
debe, una vez para siempre, renunciar servir de base la ciencia del espritu.
Cuando llamamos psicologa
voluntarista la direccin estrictamente emprica que se contrapone las tentativas de renovar la doctrina metafsica que
se caracteriza por los principios formulados ms atrs, no debemos olvidar
que, en s y por s, este voluntarismo psicolgico nada tiene que ver con
ninguna doctrina metafsica de la voluntad. Se opone al voluntarismo metafsico
unilateral de Schopenhauer, que
deriva toda existencia de una voluntad trascendente originaria, no menos que
los sistemas metafsicos que han salido del intelectualismo de Spinoza,
de Herbart y otros. Los principios del voluntarismo psicolgico considerado
en el sentido indicado, son completamente contrarios la metafsica, porque
excluye de la psicologa toda metafsica; se hallan, pues, en oposicin con
las otras direcciones psicolgicas,
porque rechaza todos los esfuerzos que
tienden referir los procesos de la voluntad simples representaciones,
y al propio tiempo acenta el significado tpico de la voluntad por la naturaleza
de la experiencia psicolgica. Esta significacin tpica est en que la propiedad,
generalmente reconocida por las acciones volitivas, esto es, la de ser procesos
cuyo desarrollo presenta continuamente mutaciones cualitativas intensivas, se considera tambin til para
los otros contenidos psquicos de la experiencia.